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miércoles, 21 de junio de 2017

El dia que perdí mi don

Hace unos diez años cuando abrí mi primer blog tenía tal facilidad para escribir que no me daba tiempo a pasarlo al ordenador; así que rellenaba cuadernos a bolígrafo. Llegué a tener doce. Se me acumulaban los borradores y tenía que programarlos con un mes de antelación. Podía empezar a escribir sobre cualquier tema a partir de una frase o una idea mínima. Así fue que llegué a publicar diez libros de mis posts, casi sin repetirme.

Poco a poco empecé a perder la inspiración, aunque todavía me duró un par de años. Un día me desperté y ya no sabía que decir en absoluto. Pensé en dejar el blog pero descubrí que podía copiar textos ajenos poniendo la procedencia y eso me salvó de la quiebra. Es un misterio para mí por qué tuve ese don y por qué lo perdí. Supongo que sería por la edad, pero tampoco era tan mayor. No tuve ningún accidente ni enfermedad. Como vino se fue.

lunes, 19 de junio de 2017

¿Ser mejores que Jesucristo?

Después de mucho tiempo pensando sobre esta cuestión, he ido llegando a la conclusión de que las diversas heterodoxias actuales pueden atribuirse, en su gran mayoría, al asombroso convencimiento de sus autores de que son mejores que Jesucristo. Ya sé que desafía a la imaginación que alguien se defina como cristiano y crea ser mejor que Cristo, pero, desgraciadamente en este caso, la realidad supera con creces nuestra imaginación.
La soberbia desorbitada del pensamiento actual, con raíces en el evolucionismo filosófico, ha hecho que el hombre moderno mire por encima del hombro a todos los  hombres de épocas anteriores por el mero hecho de haber vivido en el pasado. En ese sentido, se da por supuesto que el presente siempre y por definición es superior al pasado. Esta tendencia, que es casi universal en el pensamiento moderno, tiene su expresión dentro de la Iglesia en los variados heterodoxos actuales que, como lo más natural del mundo, miran por encima del hombro al propio Cristo.

El caso más claro, sin duda, es el de la plaga de eclesiásticos empeñados en admitir el divorcio en la Iglesia so capa de misericordia. Lo planteen como lo planteen, subyace a todos sus razonamientos el convencimiento de ser más misericordiosos que Jesucristo, que prohibió explícitamente y con absoluta claridad el divorcio. A este carro se suben todos los deseosos de aprobar las parejas del mismo sexo, las relaciones prematrimoniales, los anticonceptivos y un largo etcétera, considerando que Jesús, en realidad, vino a la tierra para decirles lo que ellos ya sabían y para darles unas cariñosas palmaditas en la espalda por lo listos que son.


Muy parecidos son los intentos de aguar el lenguaje cristiano y no hablar nunca de “adulterio", “pecado", “culpa", “infierno", “redención” y términos similares, impulsados por la pretensión de no ofender nunca a nadie, en ningún rincón de la tierra. Aparentemente, los aguadores en cuestión piensan que son más dulces, educados y majetes que Jesucristo, que dirigió palabras durísimas cuando la ocasión lo requería a fariseos, ricos, fornicarios, saduceos, tiranuelos, profanadores y demás. Por no hablar de que Jesús hablaba con total claridad de la doctrina cristiana y que no tenía ningún problema en utilizar todos esos términos tan ofensivos.

Lo mismo se puede decir de los ecumaniacos decididos a que la Iglesia no evangelice, a que los musulmanes sigan siendo musulmanes y a acallar cualquier intento de predicar la conversión a ateos, agnósticos, budistas, judíos y, en general, todo ser humano sobre la faz de la tierra. Es difícil no pensar que esa forma de actuar  refleja la creencia de ser más salvadores que Jesucristo o, dicho de otra forma, de que ellos son los que, después de dos mil años, han encontrado la verdadera salvación (basada en la buena voluntad y en el llevarnos todos bien) al margen de la salvación en Cristo.
Otros creen que conocen al Padre mejor que su Hijo. Un ejemplo de esta pretensión absurda pueden ser los que pretenden que la oración de petición no es “coherente con el Dios revelado en Jesús”, sin que aparentemente les importe que el Hijo de Dios nos enseñara en el padrenuestro a pedir, pedir y pedir cosas a Dios. También pertenecen al grupo los que niegan la existencia del infierno contra las claras palabras de Cristo, basándose en sus propias elucubraciones sobre la forma de ser de Dios, su misericordia y su perdón.

Los hay también que piensan que son más inteligentes que el Verbo eterno de Dios, como los que dicen que el demonio no existe, sino que es una forma primitiva de personalizar el mal. Será que Cristo no hacía más que exhibir su primitiva ignorancia cuando hablaba del demonio y que, en realidad, el Hijo de Dios es como mucho el Alfa y el principio, pero no la Omega y el fin, ya que ese puesto corresponde más bien a la variada fauna de modernillos, modernuelos y modernenses actuales. De la misma forma actúan los que piden mujeres sacerdote y explican condescendientemente que el Hijo de Dios encarnado actuaba según los prejuicios de su tiempo.

Así podríamos seguir con todas las herejías, heterodoxias y tonterías del último siglo. Por supuesto, sus defensores no lo plantean así, porque hacerlo les obligaría a abandonar del todo la Iglesia y ese es un paso que muchos no están dispuesto a dar, ya sea por razones económicas, por un apego sentimental, por miedo a lo desconocido o por simple y pura inercia. Así pues, para no verse obligados a dejar la Iglesia, lo que hacen es camuflar esas afirmaciones de ser mejores que Jesucristo o presentarlas de forma oscura o indirecta.

En ese sentido, hablan de “profundizar", “actualizar” o “reinterpretar” las enseñanzas de Cristo (aunque lo que en realidad hagan sea negarlas). Otras veces desestiman lo que dijo nuestro Señor distinguiendo el Cristo de la fe y el Jesús histórico (como si no fueran uno y el mismo). También alegan que no podemos conocer las ipsissima verba Iesu, las palabras exactas de Jesús (ya sea por la ausencia de grabadoras, por las “elaboraciones de la comunidad primitiva” o por lo que sea), y que, por lo tanto, se puede poner en duda cualquier afirmación de Cristo que a uno le venga en gana.
Una modalidad especialmente sutil es la de explicar lo que realmente quería decir Jesús o lo que de verdad corresponde al “estilo de Jesús”, en contradicción abierta con lo que el propio Jesús siempre ha enseñado a través de su Cuerpo, que es la Iglesia. En el mismo saco podemos meter a los que apelan a un Espíritu indefinido (o al “espíritu del Concilio” en concreto) para cuestionar la fe y la moral católicas e introducir novedades contrarias a las mismas, como si ellos fueran más espirituales que Cristo, que derramó su Espíritu Santo sobre su Esposa la Iglesia.

Excusas, en definitiva, que en algunos casos pueden ser inconscientes o incluso bienintencionadas, pero apenas pueden ocultar la falta de fe en Cristo que las motiva. La realidad, en efecto, es testaruda y sus obras hablan más claro que sus palabras. Y esas obras pretenden colocarlos por encima de Cristo, sean cuales sean sus excusas, falsedades o, en el mejor de los casos, autoengaños.
Cada uno que haga lo que quiera. Por mi parte, tengo una regla muy sencilla: si alguien pretende ser mejor que Jesucristo, sea anatema.
 http://infocatolica.com/blog/espadadedoblefilo.php/1706050800-mejores-que-jesucristo#more33617

jueves, 15 de junio de 2017

No puedo con ello

Hace ya un par de años escribí un post contra la moda de llevar los pantalones rotos, pensando que sería algo temporal y pasajero. Pero ahora ya no es que se lleven con agujeros, sino ya directamente destrozados. A mis hijos les dejo vestir como gusten pero eso sí, nada de ropa rota, eso no se lo permito. Porque me parece absurdo vestirse de mendigo cuando hay gente que por desgracia no tiene otra opción que vestir así.

Porque me parece inmoral tener a gente en el tercer mundo cosiendo ropa normal para luego dedicar el tiempo a romperla a propósito y desgastarla con productos químicos que dañan el medioambiente. Porque no me cabe en la cabeza ver señoras incluso de mi edad luciendo su pantalón rasgado que, para colmo les ha costado bien caro. Me temo que es un signo evidente del grado de degeneración que está alcanzando nuestra sociedad.

miércoles, 14 de junio de 2017

La trieja, matrimonio a tres hombres

En Colombia se legaliza la “trieja”: El “matrimonio” de tres hombres



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Imagen referencial. Foto: Pixabay / Dominio público.
Imagen referencial. Foto: Pixabay / Dominio público.


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BOGOTÁ, 12 Jun. 17 / 12:34 pm (ACI).- Manuel Bermúdez, Víctor Hugo Prada y Alejandro Rodríguez son, en sus propias palabras, “tres maridos”, luego de que inscribieran su relación polígama en una notaría de Medellín, en Colombia.
En el documento notarial, según recoge la revista colombiana Semana, los tres hombres señalaron que “deseamos conformar un régimen económico cuya base es la relación de trieja que tenemos actualmente, ya que de no serlo no lo estaríamos llevando a cabo y que en todo caso varias personas pueden asociarse indistintamente de su condición de color, sexo, raza, creencia religiosa, etnia e incluso puede una de ellas ser comerciante y la otra no, asunto que no está prohibido por las legislaciones internacionales, ni la ley en Colombia”.
Alejandro y Manuel comenzaron su relación en 1999. Un año después se convertían en la primera sociedad de pareja homosexual en Colombia.
Con el tiempo, ambos comenzaron una relación con un tercer hombre, Alex Esnéider.

“Nos tocó entender que no éramos una pareja de tres, por decir algo, sino que éramos tres parejas: Alejandro y yo, Alex y yo, Alejandro y Alex”, dijo Manuel a la revista colombiana.
Poco después, Manuel y Alex eran infieles a Alejandro con otro hombre más: Víctor. Tras aceptarlo, para 2012 eran una relación de cuatro hombres.
Tras la muerte de Alex Esnéider de un cáncer al estómago, quedaron Manuel, Víctor y Alejandro, que decidieron presentar su relación ante el notario.
Para Manuel, la poligamia no es lo raro, sino “decir que uno solo puede amar a una persona”.
En una publicación realizada en su página de Facebook, Ángela Hernández, diputada por el departamento de Santander y una de las principales defensoras de la familiaen Colombia, lamentó la situación en el país, y señaló que “la institucionalidad de la familia tiene sentencia de muerte, por eso cada día recibe atentados como este”.“Es muy lamentable la decadencia moral a la que hemos llegado, al paso que vamos las relaciones de pedofilia y zoofilia serán normales”, advirtió.
“Los defensores de la familia estamos convocados, es tiempo de alzar la voz”, finalizó Hernández.
 https://www.aciprensa.com/noticias/en-colombia-se-legaliza-la-trieja-el-matrimonio-de-tres-hombres-99783/

lunes, 12 de junio de 2017

Recuerdos

He he estado revisando nostálgicamente mis diez años de blog y la gente que seguía que ya no está porque dejó de escribir o les perdí la pista por alguna circunstancia. Me acuerdo de las primeras con las que me enganché a este mundo virtual: pikifiore y alba, que escribían maravillosamente bien. Luego, como no de Nanny Ogg, de dolega y la querida Inma. También recuerdo a zambullida que aún escribe de vez en cuando, el abogado de los seis hijos, la profesora canaria, el superheore. Hubo un par a las que incluso llegué a conocer.

Y tenía una lista, pero no la puedo abrir. Siento no acordarme de muchos más nombres. Está también el abogado de Huesca. Estaba la señora que tuvo gemelos y la niña nació con un problema cardiaco, la que tenía problemas de asma, las que contaban anédotas de sus mascotas, incluido un gorrioncito. Las que están al otro lado del océano o en países europeos. Las que nos han transmitido embarazos y enfermedades. En fin, para todos ellos quiero transmitir un recuerdo cariñoso y un deseo de que les vaya bien.

viernes, 9 de junio de 2017

Junio

Al fin todo llega y mi hija mayor ya puede doblar la pierna y conducir un poco. La pequeña acabó los exámenes y está a la espera de los resultados y el mayor tiene su última recuperación la semana que viene.Esperemos que todo vaya bien. Entretanto mi marido y yo nos vamos a escapar un fin de semana a un balneario, si Dios quiere, que nos lo hemos ganado. Han sido muchos problemas y muchas tensiones últimamente.

En el mes de julio estamos dudando si quedarnos por aquí o irnos al pueblo todo el mes o una parte. El problema es que mi marido no tendría tiempo para ir a comer y no tiene jornada intensiva. Además el mayor y la pequeña en principio querían buscarse algún trabajo para el verano. El mayor no está tan convencido...; y la mayor tiene un viaje, una visita del extranjero y que preparar la maleta para irse a EE.UU. seis meses. Un montón de planes.