viernes, 13 de septiembre de 2019

97. Tener más cara que espalda

Significa ser un caradura, en el sentido de que todo te da igual. Tener ojos en la nuca es ser una persona que se da cuenta de todo. Tienen su gracia estos dichos si lo ves literalmente. Se suele decir que alguien tiene mucha cara cuando se libra de hacer algo que le corresponde. En mi casa, se libraban todos menos yo porque a mí me daba lástima ver a mi madre hacer todo sola y picaba. También es verdad que yo tenía más tiempo libre porque ni estudiaba ni salía apenas a la calle. Aun así, los otros tenían más cara que espalda.

Y la que tenía ojos en la nuca era mi madre, evidentemente, como todas las madres en general. Porque con cinco hijos más le valía estar pendiente de todo. Yo con tres no daba abasto. Pero no sólo tienes que ver sino adivinar también lo que pasa y a veces no es nada fácil. Cuando alguien está taciturno o nervioso a menudo no te va a decir que le ocurre algo pero entonces es cuando tienes que tener un tercer ojo, el sexto sentido para intentar solucionar un problema que nadie te ha contado. Hay quien se le da mejor que otros.

jueves, 12 de septiembre de 2019

95. Ser carne de cañón

No sé qué es lo peor, si ser carne de cañón o ser el último mono. Supongo que el último, porque carne de cañon es aquel que es prescindible del todo. El último mono al menos sobrevive. Cuando alguien es carne de cañón significa que se va a llevar las culpas de lo que salga mal. En ese sentido las madres sí que lo somos un poco, igual que nuestras madres lo fueron antes. Supongo que forma parte del acuerdo maternal. Yo siempre le digo a mi psicóloga que menos mal que me tienen a mí para echarme la culpa de todo.

Mi padre decía que él era el último mono en la casa porque iba después de todos sus hijos, cinco, y supongo que tenía razón. También recuerdo que me dijo que no me hiciera secretaria porque iba a ser el último mono de la oficina, y también tenía razón. Lo descubrí tarde cuando ya no tenía remedio. Así puedo decir eso de: qué razón tenía mi padre. Las secretarias en la oficina, más en una pequeña, o bien se hacen con el mando o no pintan nada, Yo estaba en el segundo caso. Todos me mandaban y nadie me hacía caso.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

94. Seguir en sus trece

Curiosa expresión que parece que procede del Papa Luna, Benedicto XIII, que no quiso renunciar.  Signica ser una persona terca. Ser la última cocacola en el desierto. es un dicho más actual. Supone que eres un poco engreído y te crees especial. Respecto de los papas yo desde luego sigo en mis trece de afirmar que el Papa verdadero es Benedicto XVI y Francisco es sólo el vicario de Roma. De manera que cuando alguno fallezca debería haber un sínodo para elegir a otro Papa. Creo que es el único modo de arreglar este entuerto.

En cuanto a la cocacola, hay mucha gente por desgracia que se cree imprescindible. Yo soy bastante forofa de esa bebida porque tengo la tensión baja y no perdono una cocacola diaria. Dicen que es abrasiva y no lo dudo, si tomas muchas. También fue en su momento una bebida medicinal. Recuerdo que de niña me la daban cuando estaba mala del estómago. Asi que supongo que tiene un poco de todo. El caso es que se ha convertido en parte de nuestra cultura para bien o para mal. También el Papa Francisco se cree la última cocacola del desierto, me temo.

martes, 10 de septiembre de 2019

93. Sarna con gusto no pica

Se dice cuando a alguien le pasa algo malo por las decisiones que ha tomado. También se dice que a alguien se le va la olla cuando hace cosas raras. La olla es la cabeza. El caso es que siempre opinamos sobre los demás. Es humano. Lo de sarna con gusto no pica se lo digo a mi hija mayor cada vez que se queja del frío de Alemania, del idioma o del retraso de los trenes. Sí, llevan retraso. Porque ella eligió a vivimarcharse a vivir allí y lleva casi tres años. Así que tiene que aceptar Alemania con lo bueno y lo malo.

Estoy poniendo dichos de dos en dos porque se me acaban los post, ya que había pensado en cien. Írsele la olla a alguien significa cuando hace algo inesperado,como cuando alguien Se lía la manta a la cabeza y se va a vivir a otro país. Aunque últimamente no parece que sea algo tan raro porque lo hace mucha gente en España, al menos por una temporada. Y creo que es interesante que lo hagan siempre que no suponga que se van a quedar allí, privando a España de sus mejores cerebros y de gente bien preparada.

lunes, 9 de septiembre de 2019

92. Salir de la sartén para caer en el fuego

Ahora cojo expresiones de dos en dos. Consiste en conseguir el resultado contrario al que se buscaba, como Salir el tiro por la culata, aunque en el primer caso es ir de mal en peor. También decimos Salir de Guatemala y caer en Guatepeor. Eso me recuerda la situación política española. Hace años nos quejábamos porque teníamos dos partidos que no se ponían de acuerdo en nada. Ahora tenemos muchos más y el problema es mayor porque ninguno tiene mayoría. En cuanto al lider del psoe, yo que me quejaba de Felipe González, ahora me parece un ángel al lado de los posteriores.

La balanza se había ido tanto hacia la izquierda que, afortunadamente, ha acabado surgiendo otro partido en la derecha al que yo le doy mi confianza. Ideológicamente no hace más que defender las ideas del PP de hace veinte años. Así que si ellos son extrema derecha, yo también lo soy.  No me gusta hablar de política pero sucede que ahí se da la ley del péndulo. Cuando se va demasiado a un lado, acaba volviendo demasiado por el otro. Es puro devenir histórico. Por eso no entiendo por qué algunos se llevan las manos a la cabeza.

sábado, 7 de septiembre de 2019

Diez cosas

He leído un blog que decía cien cosas para hacer en mil días, pero eso es mucho para mí; así que he pensado diez cosas en cien días. A ver si me salen.

1. ir a la psicóloga
2. ir  al osteópata
3. ir a clase de chicun
4. ir a clase de alemán
5. dar paseos por la tarde
6. comer más verdura
7. leer libros
8. escribir a diario
9. seguir el facebook
10.llevar bien la casa

viernes, 6 de septiembre de 2019

91. Sacar los pies del plato

Significa llamar la atención de alguna manera. También puede ser que seas el que Saca las castañas del fuego. Es decir, el que soluciona el problema. Porque generalmente la gente que destaca es la que soluciona los entuertos. Los que somos del montón nos limitamos a mirar. Yo siempre he sacado los pies del plato pero en el sentido negativo de no ser parte del grupo y, si algo me molestaba, era precisamente destacar por no encajar en nada. Me hubiera gustado entonces ser invisible y pasar más desapercibida. No siempre se ve más al que sobresale.

Lo de las castañas se entiende mejor, pero lo de los pies del plato tiene su gracia, porque no me imagino a nadie con esa postura, aparte de que no caben. Es curioso saber de dónde vienen ciertas expresiones, aunque en algunos casos no es posible ya averiguarlo. Son frases que van pasando en la familia de padres a hijos. En la familia pasó todo un libro. Por eso estoy editándolas a ver si publico algo, aunque sólo sea para mí, porque ya se sabe que los negocios no son lo mío. Esta frase también me recuerda al famoso: el que se mueve no sale en la foto.

jueves, 5 de septiembre de 2019

90. Sacar fuerzas de flaqueza

En esto soy una verdadera experta. Nací debilucha y enfermiza y tuve que aprender muy pronto a dosificarme para no acabar agotada. Aún así a menudo me ocurría y, como tenía que seguir haciendo cosas, sacaba fuerzas de flaqueza. Esto me ha traído consecuencias porque ahora estoy llena de achaques, de huesos, circulatorios, digestivos...:  pero de no haberlo hecho no hubiera podido ocuparme de mi casa y mis tres hijos; así que lo doy por bien hecho. Sin embargo, ha habido momentos en los que ya no podía más.

Alguien que no tiene esa debilidad no comprende a quien la tiene. Sufrí bastante incomprensión de joven por parte de profesores y otras compañeras cuando, por ejemplo llegaba siempre la última en los relevos. A cada cual le tocan unas cartas y con ellas tiene que aprender a jugar. Me volví más intelectual. Me pasaba el día leyendo. Creo que tiene más mérito hacer lo poco que puedes con las fuerzas que tienes, que ser un portento que todo lo hace y bien. Pero supongo que es un consuelo que me he buscado con los años.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

89. Saber más que los ratones coloraos

Eso lo solía decir mi suegro. Los ratones son unos animalillos muy listos porque, siendo tan indefensos de por sí, consiguen sobrevivir en cualquier ambiente. Así que definen bien a una persona astuta y capaz. Se suele decir de los niños que son muy espabilados para su edad. Cuando yo era pequeña a los niños se les hacía muy poco caso y nos criábamos por libre. Ahora hemos pasado al otro extremo y algunos niños son los amos de su casa ya desde pequeños. Como siempre los extremos no son buenos y tratar a los niños como si fueran adultos tampoco.

Desde los que les dan voz y voto en todas las decisiones de la familia, a los que les meten en mil actividades para que destaquen en todo, no les hacen ningún favor. Los niños deben ser niños y dejar que se aburran, porque es del aburrimiento de donde nacen el raciocinio y la imaginación. Los niños programados por sus padres no tienen tiempo para pensar ni para jugar libremente. Un cierto control y compañía son muy aconsejables pero siempre que les dejen actuar solos. Y nada de charlas filosóficas que no hacen más que confundirlos.

martes, 3 de septiembre de 2019

88. Saber de qué pie cojea alguien

Consiste en saber qué defectos o problemas tiene una persona. A veces me gusta mirar a la gente por la calle e intentar adivinar algo de su vida. No sé si acierto pero sé que tengo mucha facilidad para saber de qué pie cojea cada uno. Alguna vez me ha pasado que me he llevado una sorpresa, generalmente desagradable, pero en general la gente es para mí Un libro abierto. Al poco de empezar a charlar con alguien ya sé si merece la pena tratarle más o no, por su actitud, por sus gestos y sus palabras. Muchas personas simplemente no ponen el menor interés.

Luego están los peores, los que parecen encantadores y que se preocupan mucho por ti pero no es cierto, sino que sólo miran sus propios intereses. Es una pena que haya gente así pero son los que Se llevan el gato al agua. Por eso yo desconfío también de la gente demasiado amistosa. El resultado naturalmente es que me quedo sola por tonta, por ser demasiado inquisitiva. Si, total, todos tenemos nuestros fallos. Desde muy pequeña recuerdo haber tenido esta capacidad que es más bien una condena. Supongo que explica mucho de cómo soy.

lunes, 2 de septiembre de 2019

87. Quien parte y reparte se lleva la mejor parte

Un dicho muy habitual que se refiere a que el que dirige sale beneficiado. En mi caso es lo contrario porque, como buena madre, suelo quedarme con el trozo más feo y la fruta pasada. Mis hijas se ríen de mí y yo les digo que ellas harán lo mismo en su momento. Como esto no tiene mucho más que explicar, quería aprovechar para charlar un rato, que hace tiempo que no lo hago. Estoy acabando ya mi lista de dichos y expresiones y no sé qué voy a escribir después, porque mi vida no tiene grandes novedades que contar.

Espero poder apuntarme el próximo curso a Chi cun otra vez y a algún idioma, para ejercitar cuerpo y mente. Mi hija mayor sigue un año más en Alemania y la segunda va a empezar el máster. El chico tiene unas oposiciones hacia fin de año y esperemos que tenga suerte. Mi hermano sigue viviendo en nuestra casa del pueblo pero nosotros vamos todos los fines de semana. A veces nos llevamos también al gatito, que lo pasa muy bien allí persiguiendo lagartijas. Así que espero que la vida siga sin novedades, que ya se sabe que No hay noticias, buenas noticias.

viernes, 30 de agosto de 2019

86. Que cada palo aguante su vela

Es un dicho que también utilizaban mucho mis padres.  Nos educaron de esa manera y yo lo agradezco porque nos enseñaron a ser responsables de nuestros actos. Que cada palo aguante su vela significa que cada cual debe hacerse cargo de su propia vida. Esto supone que algunos de mis hermanos consiguieran un éxito profesional mientras que otros nos quedamos en el camino, pero eso sí, siempre tuvimos claro que habíamos podido elegir. Yo he intentado también educar así a mis hijos para que tomaran sus propias decisiones.

Es duro quedarse aparte y asistir como público a las vidas de tus hijos pero creo que es la manera más sana de hacerlo.  Aunque no me engaño, que luego me dirán que tenías que haberme dicho o que haber hecho, porque ya se sabe que todos los hijos reprochan a sus padres lo que hicieron y lo que no hicieron. Pero en mi conciencia sé que les ofrecí lo mejor que pude, y si no resultó, espero que no fuera mi culpa. Durante muchos años nos sacrificamos por darles la educación que nos pareció más adecuada y ahora cada uno sigue su camino.

jueves, 29 de agosto de 2019

85. Poner una pica en Flandes

Significa conseguir algo muy difícil y que además es un hito. España puso una pica en Flandes real y figuradamente. En poco tiempo pasó de ser una nueva nación a dirigir buena parte del mundo. Parece mentira que eso lo hicieran nuestros antepasados y ahora no seamos capaces de ponernos de acuerdo ni para formar gobierno. Lo que demuestra cómo degeneran las razas. También los griegos, por ejemplo, quién los ha visto y quién los ve. Éramos alguien cuando estábamos unidos por la Fe y por otros valores en desuso como el pundonor, la dignidad y el honor.

Afortunadamente nuestros antepasados ya no nos ven. Ni siquiera nuestros abuelos nos reconocerían ya. Enganchados al móvil, perdidos en las redes sociales, sin más intereses que el fútbol y la moda. Pensar que tantos miles de hombres lucharon y murieron por extender la religión católica y por difundir la cultura española en los lugares más ignotos y perdidos del planeta; para que ahora seamos todos parte de una cultura global informe, sin valores ni compromisos a largo plazo. Lo más difícil no es poner una pica en Flandes sino saber mantenerla con el tiempo.

miércoles, 28 de agosto de 2019

84. Poner los puntos sobre las íes

Consiste en dejar claro lo que opinas sobre algo. Digamos que es lo que hago yo todo el tiempo. Sin embargo, este dicho me trae malos recuerdos. Así se llamaba el blog de una "amiga" que, cuando empezamos a hablar sobre terrorismo se me pasó al otro bando. Yo pensaba que era gente normal. Me pilló desprevenida en aquellos mis primeros días de bloguera. Ahora ya hubiera sabido como reaccionar. Con más años y enorme experiencia a mis espaldas en críticas personales, ataques rastreros y descalificaciones generales sufridas.

Afortunadamente, esos tiempos ya pasaron. Ya no Me meto en berenjenales. Pero digamos que alguien tenía que hacerlo.  Ahora al menos sé que mis seguidores son gente respetuosa y razonable. Ayer se me dió de baja uno. Supongo que sería por lo del Papa. Pero se ha ido sin molestar, lo cual se agradece mucho. Es extraño cómo hay épocas en que tienes que pelear por todo y otras en que sale sin problemas. Toco madera, no sea que lo fastidie. Soy bastante supersticiosa. En fin, una vez más gracias por estar ahí a pesar de todo.

martes, 27 de agosto de 2019

83. Poner al mal tiempo buena cara

Eso lo decían mucho mis padres y también lo llevaban a cabo. Siendo mayores perdieron un poco el humor pero de más jóvenes no les veías nunca con mala cara por mal que fueran las cosas. Tenían un sentido de la vida muy zen, desde la óptica cristiana y aceptaban todo como venía. Si no tenían dinero para irse de vacaciones un mes, se iban una semana. Cuando estábamos malos no armaban ningún drama. Aunque yo sacara malas notas nunca me hicieron una escena. Tenían una confianza ciega en Dios que yo les envidio.

Supongo que viene del hecho de haber vivido la guerra. Que ya nada les podía coger desprevenidos o, en comparación, todo eran minucias. No digo que la guerra sea buena cosa, ni tampoco la enfermedad, pero sí que te enseña a valorar lo que es realmente importante. Mis padres nunca se quejaban, como nos quejamos ahora, del mal tiempo, del frío, del calor, del estrés o del aburrimiento. No se aburrían porque sabían como llenar el tiempo con largos paseos sin gastar demasiado. Y cuando enfermaron supieron cuidarse y consolarse mutuamente hasta el final.

lunes, 26 de agosto de 2019

82. Pedirle peras al olmo

Consiste en esperar algo de alguien que no te lo puede dar.  Si alguien viene a este blog buscando palabras como misericordia o discernimiento, aquí no lo va a encontrar. Eso se lo dejo al señor Papa. Y si busca tolerancia, diversidad o comprensión, lo siento pero éste no es su sitio. Son muy libres de no entrar en este blog. Como dijo Jesús: no he venido a traer la paz sino la guerra.  No escribo para quedar bien con todos sino para mostrar mi punto de vista, que es bastante radical. No soy tibia. Todo menos eso. Para tibios ya hay demasiados.

Me gustaría poder expresarme de un modo más indiferente y dar a entender cualquier cosa sobre el tema que sea. Pero no puedo porque sólo sé decir lo que pienso. No nací para político. No sé Temblar gaitas con cualquiera. No puedo dar a entender que me da lo mismo algo cuando no es cierto. La verdad es que admiro a la gente que es capaz de Vadear varias aguas. Desde pequeña he sido incapaz. Así que no se le pueden pedir peras al olmo, ni a mí que sea más abierta a toda clase de opiniones y comportamientos. Cada uno es como es o como le han hecho.

viernes, 23 de agosto de 2019

81. Pasarlas canutas

Un ejemplo, se me ha borrado el artículo después de escribirlo. Es pasarlas canutas, tener un problema, estar en un atolladero. Yo las pasé canutas cuando mis padre estuvieron enfermos durante casi diez años, entrando una semana al mes aproximadamente en el hospital. Como vivo en las afueras y no conduzco por Madrid, me tocaba coger el tren y el autobús o el metro, tardando en el trayecto al menos una hora y media. De manera que con la vuelta y el tiempo que pasara allí perdía toda la mañana o toda la tarde.

Así corriendo todo el día y dejando la casa a medias, procuraba poner buena cara porque al fin y al cabo ellos no tenían la culpa. Aunque es cierto que el reparto de tareas familiar no era equitativo. Yo pasaba más horas que nadie. Pero ahora me cambiaría por poder ir a pasar un rato con ellos. Las pasé canutas sobre todo por verles tan mal durante tanto tiempo. Me ha costado años recuperarme de la impresión. Ahora que va a hacer seis años de la muerte de mi padre y cuatro de la de mi madre sigo echándoles mucho de menos. Y supongo que siempre será así.

jueves, 22 de agosto de 2019

80. Oir campanas y no saber dónde

Se refiere a saber que hay un problema y no poder identificarlo. La situación de la Iglesia actual lleva a que mucha gente haya oído campanas y no sepa dónde. Yo en cambio creo saber exactamente dónde porque tengo el tema muy estudiado. Para quien quiera informarse de todo, en el lateral está mi cuenta de facebook, que está a nombre de Susana Moreno donde explico perfectamente a través de materiales confeccionados por expertos en religión, por qué la Iglesia Católica actual no está siguiendo los dogmas ni la tradición de los Apóstoles.

El Papa actual, al que no me gusta ni nombrar, se dedica a opinar sobre temas actuales absolutamente civiles y laicos, mientras descuida a los cristianos perseguidos en el mundo por esa religión, el Islam con la cual se quiere congraciar. Por otro lado, da mensajes contradictorios continuamente acerca de la homosexualidad y el matrimonio. Además, se dedica a desvalorizar los mandamientos y los sacramentos, como si hubieran caducado y a criticar a los que los respetan Y se relaciona con toda clase de dictadores. Por todo ello, y mil declaraciones más, parece que él es el que ha oído campanas y no sabe dónde.

miércoles, 21 de agosto de 2019

79. No ser trigo limpio

Se refiere a trigo sin mezcla de otras plantas y alude a persona que oculta algo malo. Me cuesta mucho hacer amistades porque enseguida descubro su lado oscuro. El que no es racista, es que es feminista o no trata bien a sus niños o desprecia a los animales. Hay gente que parece impecable y guarda los vicios más abyectos. No puede uno fiarse de las apariencias, No es oro no todo lo que reluce, ni mucho menos. Hay gente también que hace diferencias entre sus propios hijos o nietos, cosa que está muy fea, y más si se nota.

La verdad es que si nos ponemos a mirar es casi imposible encontrar una persona impecable y, si crees que la has encontrado, desconfía. Precisamente los que parecen ser intachables son a menudo los peores. Porque los que sabemos que tenemos fallos no damos imagen de perfección. Son los que no saben que los tienen los que van presumiendo de sus virtudes. Y lo peor no es tener defectos sino ignorarlos y seguir pecando sin arrepentimiento alguno. Como dice la Biblia, el que se arrepiente se salvará, pero el que no hizo nada por corregirlo se condena. 


martes, 20 de agosto de 2019

78. No saber de la misa la media

Es decir, la mitad. Se refiere a no entender de qué va un tema, aunque creas que sí lo entiendes. Eso me lleva al mito de la superpoblación, que es uno de los que alimentan la ideología de género. Se dice que hay demasiadas personas en el mundo, pero lo cierto es que el planeta tiene capacidad de sobra para alimentarlas a todas. Si acaso el problema es que están distribuidas de forma irregular, y por ejemplo algunas ciudades de la India sí que están superpobladas, pero eso tiene mal arreglo. Desde luego matar a los no nacidos no es la solución.

Sin embargo, otros lugares de la Tierra tienen una densidad de población muy baja. Pero el problema principal está en Europa, donde la bajada de natalidad ha provocado que muchos países estén en crecimiento negativo. Eso significa que nacen menos niños de las personas que fallecen y no hay relevo generacional. Algunos pensarán que eso es bueno pero nada más lejos de la realidad. Los jubilados pronto superarán a los jóvenes. Y no, tampoco es la solución matar a los ancianos. Hay que aumentar la natalidad con europeos o pronto seremos una especie en vías de extinción.