miércoles, 27 de mayo de 2020

Un mundo feliz

UN MUNDO....FELIZ
Estoy en "shock" con tanta información y no logro entender...
El CoVid19 era como una gripe, pero es mucho más grave, pero la mayoría lo pasa sin síntomas, pero es una amenaza mortal, pero no debes temer... aunque haya miles de muertos. Lo estamos manejando muy bien.
No hay que salir de casa pero los trabajadores sí pueden salir de casa y para comprar no importa juntarse muchos a metro y medio pero luego no puedes salir a hacer deporte aunque vayas solo... o a caminar y tomar sol pero si tienes perro sí puedes. Y los médicos también pueden salir para curarnos y los aplaudimos porque son héroes pero que se vayan del edificio.
Puedes dormir en la misma cama que tu pareja ,pero no está permitido ir por la calle de a dos ni entrar juntos a comprar, pero puedes volver con ella a tu casa, lavarte las manos y nuevamente compartir la cama.
Las mascarillas no sirven, bueno si estás contagiado sí... pero puede ser peor usarlas si no estás contagiado... pero no sabes si lo estás así que mejor no usarlas... pero son obligatorias.
Estamos jodidos porque los científicos no saben nada, pero saben cómo te contagias aunque no están seguros pero te dicen qué debes hacer y va a salir la vacuna pero como el virus muta, no sirve ninguna pero tranquilo porque pronto tendremos una.
Y cuidado que no todas las mascarillas valen pero basta una bufanda pero eso no vale para nada y cuidado al quitártela que te infectas o me contagias.
Hay que parar el contagio pero no importa porque el 70% nos contagiaremos al final pero no hay que dejar que crezca la curva pero igual ya el virus estaba hace meses y la mayoría lo hemos pasado... y los que lo pasaron son inmunes pero hay casos que vuelven a dar síntomas y en China volvió la cuarentena, pero no hay problema aunque mejor no salgas a la calle porque EEUU tiene 80 mil muertos pero hay otros que tienen menos de 200 y no hicieron cuarentena pero Suecia tiene más.
A los ancianos hay que cuidarlos pero como los hospitales están saturados, que se mueran en sus casas porque como son población de riesgo no tienen que salir. Hay que cuidarlos.
Hay que salvar vidas pero la gente vive al día y necesita salir a trabajar porque tiene que pagar la comida, el alquiler y los servicios pero no sale porque se contagia y no importa porque el gobierno les dará comida si no tienen dinero, pero no alcanza con lo que te dan, pero no protestes porque te cuidan, mejor estar vivo que comer cuando ya te moriste de hambre. Lo mejor es que mueras de una maldita vez pero no salgas porque es peligroso.
El campo no tiene trabajadores y no habrá comida para todos pero no te preocupes que el suministro está garantizado. Cuídate, cuídame y quédate en casa... si total ya te echaron del trabajo.
No vayas al hospital si no es urgente porque están colapsados pero si tienes síntomas debes ir pero lo más probable es que en casa lo pases sin problema y sea peor ir al hospital... pero mejor llama para confirmarlo y te dirán que no vayas que ya te avisarán pero si no vas te puedes morir...
No visites a los parientes mayores porque es peligroso para ellos, pero ve a hacerle la compra a los vecinos mayores porque pobrecitos ellos no pueden y si a tus parientes no les visitas tienen que ir al supermercado ellos pero cuidado que son sitios muy peligrosos.
Y al llegar a casa lava la ropa a 60 grados 2 horas de lavadora que si no el virus no se mata pero no te preocupes que en las manos una lavadita de 30 segundos lo mata 100% pero cuidado que puede estar en superficies horas... o días... quizá semanas... o puede estar en el aire aunque dijo la OMS que no pero luego que sí... pero si no le das la mano a nadie estás a salvo.... aunque no se sabe.
Que se prolongue la cuarentena cuarenta veces cuatro, no importa. No te preocupes que vamos liberando actividades pero cuidado, retrocedemos si hay más contagios aunque siempre que salga más gente seguirán los contagios. Tranquilo porque ya va a pasar el chubasco.
No te preocupes que ya están investigando la vacuna y la van a sacar aunque los expertos dicen que tardará dos años aunque ya la han sacado en Cuba y en China y Bill Gates tiene 7 vacunas pero no te fíes que quiere ponernos un chip pero hay que confiar y tu eres un conspirador serial!! La OMS es la que dicta las normas a seguir, es lo más seguro. Aunque la financian laboratorios farmacéuticos para cuidarnos a todos los que
pagamos sus medicamentos, es la que sabe más.
Hay que confiar. No hay que ser "conspiranoico"
Conviene que hagan el test a todos o mejor solo a los que tienen síntomas aunque muchos sean asintomáticos. Según el informe de hoy, hay 4 mil contagios nuevos contando a las papayas de Tanzania que también dieron positivo. Si te hacen el test y diste negativo ya está. No hay más peligro... pero quédate en tu casa.
La OMS estima que por gripe estacional mueren alrededor de 650 mil personas por año en el mundo. Y estima que el coronavirus tiene una mortalidad aprox. del 3,5 % pero como hay un gran cantidad de casos asintomáticos el % seguramente es mucho menor. Quizá menos de la mitad... pero es más peligroso que la gripe estacional porque es una pandemia y la gripe aunque también está por todo el mundo, no es una pandemia.
Por si acaso confía en la OMS y en el gobierno... ¿o no?
Es una guerra!! Conseguiremos superar este ataque de China... o el virus diseñado por USA, aunque claramente es algo natural que viene de los murciélagos o los perros pero es imposible que se lo pase directamente a un ser humano aunque se sabe que un chino se comió un murciélago infectado y contagió al planeta entero aunque no hay peligro con los animales.
Espero no haberte alarmado, ¡oh .., eso estaría mal! Solo pido ayuda! Tranquilo!
Recuerda lo que dijo G.Orwell en 1984... y lo dijo clarito:
Ya se ocupa el Hermano Mayor de cuidarte, duerme tranquilo...
Lo que sigue, es un fragmento de la novela '1984'
(Este señor Orwell, claramente... era un paranoico)
"Lo importante es mantener a la población en estado de contínuo miedo, por lo que las noticias se contradicen de un día para otro (cambian los aliados y rivales de esa supuesta guerra, nunca se clarifica nada), así se mantiene un estado de emergencia nacional interminable justificando cualquier abuso de las autoridades".
(Prestado de un muro que lo tomó prestado de otro muro...)

lunes, 25 de mayo de 2020

Nos quieren quitar la normalidad

Ahora resulta que salir a la calle con familia o amigos, charlar, ir a los bares, disfrutar de la vida, ser españoles en una palabra es algo "que no se debe repetir". Está mal visto porque resulta que estás poniendo en presunto peligro a otras personas. Eso se sostenía al principio de la epidemia pero ya no cuela. Lo que pasa es que nos quieren solos, tristes y resignados para poder hacer con nosotros lo que ellos quieran, para convertirnos en una república bolivariana. Por eso tenemos que reaccionar y perder el miedo para darles a entender que no estamos dispuestos a pasar por el aro. No existe el riesgo cero.

Ahora es el momento de empezar a decir que no despues de tres meses de asentimientos sin discusión. Porque quien calla otorga y el poder tiene la mala costumbre de querer perpetuarse y hacerse absoluto cuando nadie se opone. No podemos permitir que nos priven del turismo que es nuestra principal fuente de ingresos ni que nos lleven a la ruina, una vez más. Si unos castellanos fueron capaces de cruzar el mar y descubrir otras tierras, que no se diga ahora que un bicho nos va a mandar de vuelta a las cavernas. Podemos con esto y más.

sábado, 23 de mayo de 2020

Desescalada

No sé vosotros pero yo ya no puedo más. Necesito salir a cualquier hora, tomar el aperitivo, ir de excursión, volver a la vida en una palabra. Al fin nos pasaron a fase 1 y algo es algo pero no sé si va a ser suficiente para satisfacer tantos anhelos frustrados. Al principio lo llevábamos bien con eso de la novedad. Aprovechamos para hacer cosas que siempre se van dejando para otro momento. Luego respiramos hondo y empezamos a ralentizar todas las actividades para que cundieran en doble. Finalmente ya no encontrábamos ni películas interesantes para ver.

Pero mientras nosotros buscamos cómo ocupar el tiempo resulta que un millón de personas no han cobrado los ertes y no tienen para comer. Cada día que pasa más negocios van a la quiebra y arrastran en su caída a otros muchos. Hay quien no puede seguir esperando. Así que ha llegado el momento de sacudirse el miedo y la pereza y ponerse en marcha de nuevo. Yo para empezar pido comida preparada una vez a la semana y según abran los bares tengo intención se ir por lo menos una vez al día. Hay que hacer patria y hay que hacerla ya.

jueves, 21 de mayo de 2020

¿Están destruyendo Sánchez e Iglesias la economía española de forma programada?

Los expertos aseguran que subir los impuestos en las presentes circunstancias, cuando la economía está en caída libre y lo que las empresas e inversores necesitan son ventajas y ayudas fiscales, es una locura. Pero el gobierno lo hace.

Imponer una cuarentena a todo turista que llegue a España, inmovilizándolos en sus hoteles o apartamentos durante dos semanas, es una locura que arruina la primera industria de España. Pero el gobierno lo hace.

Acosar y aplastar a la comunidad de Madrid, la más próspera de España y el principal motor de la economía nacional, de manera arbitraria, sin concederle el pase a la fase uno, es una forma de ralentizar peligrosamente toda la economía española. Pero el gobierno lo hace.

Aplastar la agricultura, que en las actuales circunstancias creadas ni siquiera puede recoger las cosechas, es un crimen. Pero el gobierno lo hace.

Reventar a los autónomos con impuestos y burocracia, cuando en muchos otros países de nuestro entorno se han suprimido, significa castrar a una fuerza económica vital, generadora de millones de empleos. Pero el gobierno de Sánchez lo está haciendo.

El comercio está en gran parte paralizado; la industria está con la mayoría de sus plantas cerradas; los que se ha acogido a los ERTE no cobran porque el gobierno no libra los fondos; las cotizaciones y los imuestos se aplazan, pero no se suprimen en estos momentos críticos, como han hecho los países de nuesto entorno para ayudar a la pequeña empresa; los sanitarios, sector vital para la lucha contra el coronavirus, siguen marginados, enfurecidos y sin recibir los equipos y la ayuda que necesitan; los policías, imprescindibles para mantener el orden público y la paz en las calles, están enfurecidos con las órdenes anticonstitucionales y contrarias a los derechos humanos que imparte el gobierno; la Justicia se siente maniatada; la Fiscalía está bajo control político; las redes sociales, válvula de escape de la indignación ciudadana y escenario de la protestas antigobierno están vigiladas, censuradas y amordazadas; gran parte de los medios de comunicación están comprados y forzados a silenciar las verdades y el estado verdadero de alarma que atraviesa la sociedad; las familias necesitadas de recibir comida para sobrevivir son cada día mas...

Y lo sorprendente e inexplicable para muchos es que el gobierno, ante el panorama, parece sentirse a gusto. Si el pueblo conociera la hoja de ruta del comunismo para imponer su poder se lo explicarían todo.

España es hoy una película de terror donde los malos ganan la batalla a los buenos, donde nunca llega la policía y donde no existe la esperanza.

Para colmo de males, el dinero huye de España porque el mismo gobierno lo aterroriza.

Pablo Iglesias habla de “Patriotismo Fiscal” a lo que es puro “expolio” y llama "solidaridad" al robo planificado de los recursos y patrimonios personales. Un vicepresidente que se dedica a aterrorizar al capital y a empujarlo para que se refugie en el extranjero no es un gobernante sino un terrorista económico sin control. Su patriotismo forzado pretende justificar un nuevo impuesto al patrimonio todavía más alto que el que existe, a pesar de que España es el único país que lo mantiene con carácter confiscatorio en toda Europa, donde ese tributo se ha suprimido por injusto.

Los esfuerzos solidarios que reclama el gobierno tendrían sentido en una sociedad donde existiera confianza en los que gobiernan, pero eso en España no ocurre porque millones de españoles temen que los dineros que se recaudan, en lugar de dedicarse a sostener el país y ayudar a los débiles terminen en las cuentas corrientes de los políticos, muchos de los cuales ya se enriquecen de manera ostentosa e inexplicable, sin miedo a ser castigados por corruptos.

Hay que estar ciegos para no ver que España está siendo demolida de manera persistente y planificada, desde el poder, como si quisiera que la ruina y el sufrimiento domestique al pueblo y se convierta en un rebaño torpe y aterrorizado que puede ser conducido directamente al matadero.

Francisco Rubiales 
https://www.votoenblanco.com/Estan-destruyendo-Sanchez-e-Iglesias-la-economia-espanola-de-forma-programada_a7888.html?fbclid=IwAR2WIJkQQ-S4tinTNlNoAeysJjAQqGyqXJm3UO7ATsNXmGdzBE9TV8wOSss

martes, 19 de mayo de 2020

Es peor el remedio que la enfermedad

A ver cómo me explico sin que parezca que quiero matar viajecitos. En España había tres millones de parados. Ahora hay casi un millón más. Cuatro millones de tragedias, de familias con hijos que no pueden pagar el alquiler o la hipoteca, y que no se mueren de hambre más que nada gracias a Cáritas y otras organizaciones humanitarias. Frente a eso tenemos la posibilidad de que, si abrimos los comercios, haya un rebote de contagios, puede que sí o puede que no. En todo caso, la mayorías de los afectados serían leves y si toman medidas no tendrían por qué contagiar más. Los contagios fueron en residencias y hospitales principalmente y eso ya está controlado.

Por otra parte, las personas que están muriendo ahora llevan semanas en el hospital, así que no son significativas de las circunstancias actuales. Pero lo que yo quería decir es que seguirá muriendo gente sin duda porque es lo normal. Cada año mueren en España un cuarto de millón de personas por diferentes causas. Hay que ver las cosas con perspectiva. El problema no es tanto lo que suceda ahora sino que la crisis subsiguiente puede durar diez años. No tenemos derecho a decirles a millones de familias que se busquen la vida sólo porque tenemos miedo. En Italia ya han abierto todo.

lunes, 18 de mayo de 2020

Hay que volver a abrir los bares y los hoteles ya

Lo siento por los que tienen el síndrome de la cabaña. Por eso he publicado el artículo anterior, con la sana idea de que algunos intenten superar su problema. Recomiendo especialmente la última parte de la entrevista con el psicólogo. Sé que mucha gente ha cogido miedo y no quiere salir ni menos ir a los bares, pero resulta que España es un país que vive del turismo interno y externo, es decir que nuestro producto interior bruto depende de las ganancias de ese tipo de establecimientos y sin ellos nos vamos a la ruina de cabeza. Tal vez es eso lo que quiere el gobierno.

Por no hablar de los tres millones de familias que ya están recibiendo ayuda de Cáritas y otras organizaciones porque no tienen dinero para comer. Y siento que siga habiendo infectados por el virus pero es que ahora se van a morir de hambre si nadie les echa una mano. Las colas para recibir alimentos son mayores que nunca. La gente que tiene un negocio no sólo tiene que trabajar, es que además habitualmente paga un alquiler por el local y eso es una deuda que no puede afrontar, hasta que no se recupere la actividad comercial normal en España. Ánimo y adelante.

Por cierto, seguirá muriendo gente en España. Más que nada porque es lo normal y los mayores de ochenta años tienen todos los puntos. Han llegado a la esperanza de vida. Que no se mueran de Covid es lo mejor pero se morirán de otra cosa. Es ley de vida. Lo que pasa es que nadie nos lo cuenta.

sábado, 16 de mayo de 2020

Sindrome de la cueva o de la cabaña

El Gobierno considera que ya se ha "doblegado la curva" y ahora hablan de un 'Plan para la transición hacia una nueva normalidad'. Este plan de desescalada del confinamiento está dividido en cuatro fases y ahora mismo estamos en la cero, que consiste en la preparación de la transición. En ella, además de las medidas de alivio comunes que han empezado ya con los niños, está la proyectada para el próximo sábado 2 mayo en la que se podrá realizar deporte y pasear de manera individual.


Sin embargo, lo que para muchas personas es un alivio, para otras no lo es, no lo ven claro y hablan del pánico que les produce salir a la calle. Aquí es donde surge lo que algunos psicólogos llaman síndrome de la cabaña. Aunque existen psicólogos que rechazan este concepto y lo ven erróneo.
Para el psicólogo José Ramón Ubieto, profesor colaborador de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, emplear este término hace que parezca que "todos somos iguales" y no es así. "Cada uno tienen una vivencia distinta y depende de muchos aspectos. Esto afecta a personas de todas las edades y cada uno tiene sus motivos para no salir. Ponerle este nombre parece que los hemos entendido, como con el coronavirus. Le hemos puesto Covid y parece que ya lo entendemos pero en realidad no lo sabemos todo", valora. Él considera que "cabaña es un mal nombre" porque se refiere a alguien que se ha recluido voluntariamente mientras que nosotros "estamos confinados por fuerza mayor".
"Ya empezamos a hablar de desescalada pero hay mucha gente que tiene mucho miedo a salir a la calle"
Mientras Ovidio Peñalver, psicólogo sanitario y psicoterapeuta, explica que ya "hubo algunos autores que hablaron del síndrome de la cabaña" y que se han estudiado casos de personas que estaban bastante tiempo aisladas como por ejemplo, "gente que ha sido secuestrada". "Usamos este concepto ahora porque ya empezamos a hablar de desescalada pero hay mucha gente que tiene mucho miedo a salir a la calle", zanja. Defiende que este término hace referencia al hecho de que "la gente se ha acostumbrado a estar en su cueva y no salir de ahí".

Las experiencias de Marisa, Pilar y María

Marisa, 61 años y con viarias enfermedades previas-tiene hipertensión, tuvo un ictus hace unos años-, vive en Cartagena con su hermana Pilar y las dos lo pasan mal cuando tienen que salir a la calle. "Mis hijas nos hacen la compra o sino la pedimos por internet y cuando nos lo traen, les pedimos que la dejen en la puerta de casa", explica y asegura que no iría a un supermercado "ni de coña". Marisa dice que no piensa pesar la calle hasta que esto no pase de verdad. Vive "metida en la jaula", aunque admite que a veces le da por salir porque vive en un zona lejos del centro y no hay tantas casas, pero lo que más miedo le da es andar por las zonas comunes de la urbanización. "Hasta la basura la tiene que tirar mi hermana", comenta. 
"Cada vez que salgo a tirar la basura, vuelvo descompuesta a casa"
Su hermana Pilar de 63 años y prejubilada afirma que cada vez que sale a tirar la basura "vuelve descompuesta" a casa. "A veces acumulo dos bolsas y cuando sé que me toca bajarlo, esa noche lo paso fatal pensando en ello. Y cada vez que salgo a tirar la basura, vuelvo descompuesto a casa", añade. Ellas tienen una perra y dice que no la sacan porque la tienen que lavar bien y les da pena. "Le hemos puesto un pañal", lamentan. Pilar cree que hay una sobreinformación sobre este tema, pero las informaciones no son claras. "Por ejemplo, el otro día leí que hay un pequeño porcentaje de gente que se contagia en el hogar. Esto produce mucho miedo", relata.
"Aunque pudiera, no saldría de casa"
"Llevamos muchos tiempo aquí encerradas, ya tenemos una rutina y nos da mucho miedo salir. Mientras no haya una vacuna, no creo que podamos hacer una vida normal", subraya. "Nos hemos organizado bien en casa: hacemos los pedido por internet, practicamos deporte en casa, etc". Y añade que "esta es la sexta semana y para salir acojonada, prefiere quedarse en casa porque es peligroso para la gente de su edad". "Aunque pudiera, no saldría de casa", matiza. Por su parte, su hermana Marisa asegura que ella sufrió agorafobia en el pasado y que siente que le va a pasar lo mismo cuando estemos en la fase de movilidad general.
"Las primeras veces que fue a comprar salí del súper llorando"
Otro caso distinto es el de María, una veinteañera que vive sola en Madrid por estudios pero sus padres residen en Almería. La joven no quiso volver a su casa porque sus padres son "población de riesgo": tienen más de 60 años y enfermedades previas. María lo pasa "muy mal" cuando baja la basura y también la acumula como hacen Marisa y Pilar. Pero ella sí que va al supermercado y se plantea salir a correr. "Las primeras veces que fue a comprar salí del súper llorando. La sensación fue terrible, sentí mucha ansiedad y no podía respirar", cuenta. A María le agobia ver mucha gente en la calle y les cuesta pasar al lado de la gente: "Es una sensación rara", manifiesta.

¿Quiénes son los más afectados y por qué?

Lejos del debate de cómo llamar a este fenómeno es importante hacer hincapié en que este problema afecta a gente de diferentes edades y cada uno con una vivencia subjetiva del asunto. Sin embargo, afecta sobre todo a personas mayores, algunos adolescentes y niños pequeños y personas hipocondríacas.

¿Vas a salir a la calle cuando lo permitan las autoridades o te quedarás en casa por miedo al contagio?

La gente mayor no ve claro salir porque piensa que se pueden contagiar, que pueden caerse y tener algún problema del cual no poder recuperase bien. "Tiene que ver con la sensación de estigma a los más vulnerables. Aquellas que por ser personas mayores están identificadas como los que más se mueren por el coronavirus y por tanto parece que están más cerca", añade el profesor Ubieto. 
Añade que también están las adolescentes. Por ejemplo, una chica de 14 años le "decía que no quería salir porque había salido un momento a comprar y le molestaba tener que separarse con tanta distancia como si fuera una apestada y que la gente le mire". Todo esto le molestaba porque los adolescentes son muy sensibles a la mirada. "Para ellos es una salida encorsetada porque no se puede salir como siempre: hay que conservar la distancia, usar mascarilla en algunos cosas y no se puede tocar ni saludar", explica el autor de Bullying: Una falsa salida para los adolescentes. A los adolescentes les costará salir porque a ellos les gusta estar fuera de la mirada y por eso escogen sitios como parques donde nadie les ve, esquinas, sitios oscuros donde pueden tener una intimidad y privacidad. "Ahora la policía está en todas partes. Se sienten observados, esa mirada que nos observa a algunas personas les es un poco insoportable", resalta
"Los niños imaginan al coronavirus como un monstruo"
Luego están los niños, que ya pueden salir desde el pasado 26 de abril a dar un paseo acompañados de un adultos durante una hora.No todos los niños recibieron con alegría esta noticia y algunos se han negado a salir. Entre los pequeños hay algunos que tienen miedo "porque piensan que el coronavirus es alguien que está por ahí dando vueltas" o un "monstruo". Además, a ellos les gusta salir con sus reglas: ir a los parques y jugar con sus amigos y esto para algunos es un decepción porque tienen que estar cogidos de la mano de sus padres.
Por último, están las personas hipocondríacas y es que estos colectivos ya de antes si les duele la tripa creen que tiene un cáncer de estómago, si se le duerme una pierna creen que es parálisis o si alguien les cuenta su enfermedad, piensan que la padecen. Ahora y en situaciones como estas aumenta esa paranoia.
Lo cierto es que temores tenemos todos y están relacionados con el hecho de que han muerto más de 24.000 personas y la incertidumbre sobre lo que pasará. "No hay fecha para esta pesadilla", dice el psicólogo José Ramón Ubieto. No es un secuestro no es un terremoto, que sabemos cuándo empiezan y cuándo terminan.  

Recomendaciones: desde evitar la infoxicación a acudir a un especialista

Ovidio Peñalver, el autor de Emociones Colectivas, considera que es importante evitar llegar al límite del pánico. Asegura que nos va a costar volver a la "vida frenética" que teníamos antes y por ello, es importante adoptar unas "conductas de evitación". Para prevenir, aconseja que lo primero que hay que hacer es "informarse bien" y evitar la "infoxicación". Hay que saber bien dónde, cuándo y cómo se producirá el desconfinamiento y hacerlo acudiendo a fuentes fiables y oficiales. 
También recomienda hacer "ejercicios de respiración" para relajarse y actividades como el body scanner , que consiste en imaginar el cuerpo como un escáner y pensar en sus detalles. Esta técnica ayuda para centrarse en el "aquí y el ahora". O buscar alguien de confianza que te ayude y así empezar a salir poco a poco e ir perdiendo el miedo.
En situaciones más graves, Peñalver sugiere buscar el apoyo de un profesional que acompañe a la persona para volver a la normalidad. Se trata de casos extremos en los que se empieza a tener un fobia social que puede provocar "agorafobia"-el miedo a estar en espacios abiertos-, una situación que recomienda prevenir. Por eso, el psicoterapeuta llama a las autoridades sanitarias y los colegios de psicólogos de que informen de que estas situaciones existen y poner teléfono de asesoramiento para los que lo necesiten.
"Cuanto más prolongamos el confinamiento, más difícil va a ser volver"
En el caso de los niños, el profesor Umbieto dice que ha hablado con varias familias sobre este tema y lo que les ha recomendado es que "les obliguen" a salir a la calle empleando distintas estrategias. "He hablado con una señora que vive sola con un niño y él no quiere. Le aconsejé que he le diga que ella necesita salir y le gustaría que el niño le acompañe para sentirse mejor", explicaEl psicólogo dice que obligarlos en el sentido de que "el miedo se vence reconociendo el territorio". "Es tan simple como salir porque cuando hay miedo se tiene que poner límite. Hay que sacarlos, cumpliendo las normas higiénicas y de distancia, claro. Cuanto más prolongamos el confinamiento, más difícil va a ser volver", concluye.

jueves, 14 de mayo de 2020

La inquisición blanca

El otro día iba a entrar mi hija en la peluquería con la mascarilla en el bolso, cuando una señora le dijo que era obligatorio llevar la mascarilla puesta, cosa que de momento no es cierto. Y que es por la salud de todos. Luego fui yo al supermercado con mascarilla pero había varias personas que no la llevaban, y una señora le dijo al encargado que tenían que llevarla. El encargado le contestó que todavía no era obligatorio. Pues debería serlo. Puede haber un repunte y nos perjudica a todos.

Estoy de acuerdo en que tal vez la mascarilla debería ser obligatoria pero el caso es que no lo es aún. Por tanto, que haya gente otorgándose la autoridad de decir a los demás lo que deben o no deben hacer no es de recibo. Peor aún que vayan dando a entender que si uno no lleva mascarilla es una especie de criminal genocida, que no le importan los ancianitos ni las viudas. Por favor, no saquemos las cosas de quicio, que para buscar culpables sobra tiempo.

lunes, 11 de mayo de 2020

Dos meses de cautiverio

Aunque las primeras semanas lo llevaba bastante bien, ahora ya se me subo por las paredes de estar en casa. Estoy saliendo de paseo casi todos los días pero no es lo mismo que ir donde quieras cuando quieras. Sobre todo es que estoy muy preocupada por los pequeños negocios que no van a poder aguantar más de dos meses sin clientela. Al problema de los enfermos le vamos a sumar el de los indigentes, porque hay muchas tragedias detrás del paro.

De momento, confio en que dentro de una semana demos un paso más adelante. Nosotros desde luego tenemos intención de ir a todos los bares a intentar compensarles el periodo de cierre obligado. Pero aun así supongo que no va a ser fácil recuperarse. Yo no tengo tanto miedo como otras personas de volver a la normalidad. Creo que hay gente que se ha quedado bloqueada por la impresión. Pero no queda más remedio que reactivar la economía cuanto antes.

jueves, 7 de mayo de 2020

Mala pata

Resulta que mi hija mayor, la que vive en Alemania, se ha torcido el tobillo y se ha roto un ligamento. Así que ahora, ella que podía salir libremente a la calle tiene que quedarse en casa seis semanas en reposo. Pobrecita. Menos mal que está con su novio alemán y no ella sola, porque no podría volver a casa tampoco. Además a mi marido le llamaron inesperadamente del hospital para hacerle la gastroescopia y quitarle unos pólipos del estómago ayer. Ya está mejor.

Nosotros estamos encantados con los paseos pero, como siempre se quiere más, ahora me vuelve loca la idea de que abran las terrazas de los bares. En este momento está en el aire que pasemos  a fase uno la semana que viene. Dios quiera que sí porque los negocios no pueden seguir esperando. Yo voy a la compra los martes a mediodía y salimos por la tarde a partir de las ocho. Además de vez en cuando hay que ir a la farmacia o algún recado. Así nos vamos arreglando.

sábado, 2 de mayo de 2020

De paseo

Después de cincuenta días sin salir a pasear, por fin esta mañana he puesto el despertador porque si no se me pasaba el plazo. A las nueve de la mañana ya estaba preparándome para salir y hacía un día estupendo. Hemos ido mi marido y yo a dar una vuelta y hemos aprovechado para intentar comprar guantes porque se nos han acabado, pero no ha habido suerte. Estaba lleno de gente. Yo esperaba que salieran al anochecer, pero se ve que no han podido esperar.

Lo que yo sospecho es que algunos van a salir dos veces y no me extraña porque es muy tentador. No creo que nadie vaya a comprobar eso. He pensado que mañana seguramente me esperaré a la tarde para variar y puede que salga con mi hija pequeña. El día se hace muy largo entre los dos tramo de horario pero algo es algo. Al menos sí tenemos mascarillas suficientes para todos, aunque no sean de las buenas, por si acaso las acaban haciendo obligatorias.

lunes, 27 de abril de 2020

Quiero volver a la rutina

Quiero ir a la compra y tomarme un café primero y que me los sirvan nada más verme sin preguntar. Quiero pasear por las tiendas a ver si se me encapricha algo aunque no tenga sitio en los armarios. Quiero salir a la calle sin un destino fijo y parar en una terracita a tomar algo. Quiero ir al pueblo a ver cómo están las plantas. Quiero ir a un vivero y encontrar algún ejemplar nuevo. Quiero comer en el pueblo y tomar el sol en el patio. Quiero ir a ver las gallinas y las vacas.

Quiero ir al cine y acabarme las palomitas antes de empezar la película. Quiero ir a un centro comercial a pasar el rato y acabar comprando cosas inesperadas. Quiero salir a un parque a ver los patos. Quiero quedar con parientes y amigos libremente. Quiero volver al médico cuando me haga falta. Quiero la peluquería, la tintorería, la ferretería, la mercería. Quiero que la gente pueda vivir tranquila y en paz y conserve sus trabajos. Quiero que venga mi hija. Quiero normalidad ya.

jueves, 23 de abril de 2020

La desescalada

Fue necesario llegar a donde hemos llegado debido a que estaban las ucis rebosando y los hospitales no daban abasto. Pero afortunadamente hemos bajado a la mitad de víctimas y ya podemos dar marcha atrás. Sin embargo, me temo que nuestro gobierno le ha cogido el gustillo al control dictatorial y no están dispuestos a renunciar tan fácilmente a lo que han conseguido. Así que se niegan a dar marcha atrás. Sólamente han aceptado dejar salir a los niños a regañadientes. Pero no dejan que salgan otros adultos a hacer algo de deporte.

No quieren darse cuenta de que los negocios no pueden seguir esperndo. Los bares y las tiendas apenas pueden soportar un mes sin público, pero es demasiado pedir que soporten tres. Los pequeños propietarios tienen que seguir pagando alquileres y sueldos. Incluso las tiendas grandes tienen grandes gastos que cubrir. Por tanto, ahora que el índice de contagios ha bajado es el momento de ir avanzando hacia la normalidad o luego tal vez sea demasiado tarde; y entonces la pandemia nos va a parecer el menor de los males.

lunes, 20 de abril de 2020

Un pequeño susto

Estaba el otro día en casa como siempre y al meterme en la ducha me di cuenta de que tenía un bulto en el pecho derecho muy evidente. Quiero decir que ocupaba media mama. Así que fui con mi marido a urgencias ginecológicas el domingo por la noche. La doctora me hizo una ecografía y me dijo que parecía un quiste de cuatro centímetros, pero que fuera al día siguiente a una clínica especializada cerca de su consulta.

Así que fuimos y me confirmaron que era un quiste que ya tenía antes que se me ha inflamado mucho. Dicen que lo pueden vaciar pero es probable que se llene de nuevo. Me duele bastante, sobre todo en la cama. Pero bueno, no es nada más y eso es lo importante. Tener que ir al médico en pleno estado de alarma es complicado y más si no es nada relacionado con el Covil. No nos paró la polícía por suerte en la carretera. Y ahora, a seguir adelante.

jueves, 16 de abril de 2020

Recuerdos

Este confinamiento del coronavirus me está trayendo recuerdos que querría haber olvidado. Tuve una niñez muy solitaria. Aunque era la pequeña de cinco hermanos nadie me prestaba atención, empezando por mis padres. Mi padre venía del trabajo a la hora de cenar y mi madre se pasaba el día de compras y recados. Hasta tal punto que recuerdo que cuando tenía cinco o seis años me bajaba yo sola a la calle a dar una vuelta a la manzana porque me moría de aburrimiento. Más tarde me refugié en los libros y me los leía tantas veces que los sabía de memoria.

Pero lo peor para mí eran las vacaciones. Aunque en el colegio tampoco me iba bien, al menos estaba acompañada. El verano significaba para mí tres meses sin hacer nada y sin nadie con quien hablar. De manera que ahora por lo menos estoy acompañada que ya es algo. Hay que tener en cuenta que yo no podía ir en coche porque me mareaba y por eso no contaban mucho conmigo. Pero cerca de casa tampoco empecé a salir hasta que no tenía ya catorce o quince años. Fue mucho tiempo de soledad no elegida, tiempo perdido que no quisiera repetir.

domingo, 12 de abril de 2020

Nuestros ancianos

Lo más triste de esta crisis es que se está llevando a los mayores. Y el caso es que sería peor realmente si estuvieran muriendo los niños, porque tienen toda la vida por delante. Pero eso no significa que la tristeza no sea real. Yo ya no tengo padres pero recuerdo cuando murieron que al menos nos quedó el consuelo de haber estado con ellos cada día hasta el final, y que estuvieran bien cuidados y atendidos noche y día. No quiero ni pensar que hubieran tenido que pasarlo solos.

Por nuestros ancianos nos quedamos en casa, para no contagiarlos. Sin embargo eso no ha podido evitar al muerte de miles de ellos, especialmente en las residencias. No sé si las medidas que se han tomado han sido las más adecuadas, pero no se me ocurren otras, la verdad. Por eso confío en que pronto salgamos de este bache, pero que nunca olvidemos a las víctimas que quedaron en el camino, los sanitarios, los policías, y sobretodo esos abuelos, que siempre vivirán en nuestra memoria.

■ Se mueren.
● Se está muriendo la mejor de las generaciones,
la que sin estudios, educó a sus hijos,
la que sin recursos los ayudó durante la crisis.
● Se están muriendo los que más sufrieron
los que trabajaron como bestias
los que han cotizado más que nadie.
● Se mueren los que pasaron tanta necesidad,
los que levantaron el país
los que ahora tan solo deseaban
disfrutar de sus nietos.
● Se están muriendo solos y asustados
apurando el último aliento
sin la ayuda de un mísero respirador.
● Se van sin molestar, los que menos molestan
● Se van sin un adiós, los que menos merecen irse


(visto en facebook:)

martes, 7 de abril de 2020

Qué es el Nuevo orden mundial


¿Qué es el Nuevo Orden Mundial?

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Por Pedro Abelló

Un amigo me pidió hace unos días que le explicara, “para que pueda entenderlo”, qué es eso del Nuevo Orden Mundial. Yo le dije que es, en esencia, el nuevo comunismo, un comunismo que advirtió, ya en los años 30 del pasado siglo con Antonio Gramsci, que con la revolución no se iba a conseguir imponer la sociedad comunista, puesto que el modelo cultural occidental era demasiado fuerte para poder romperlo por la violencia, y que sólo podría establecerse destruyendo la moral cristiana y corrompiendo previamente la cultura occidental, herencia de Grecia, Jerusalén y Roma; por eso se llama marxismo cultural, aunque sería más exacto “marxismo anticultural”. Las ideas de Gramsci fueron desarrolladas y popularizadas en las décadas posteriores por la llamada Escuela de Frankfurt, que las introdujo en las universidades y en los medios de comunicación, convirtiéndolas progresivamente en hegemónicas a partir de los años 60.

“Entonces – me preguntó – ¿es que se han vuelto comunistas las élites mundiales?”. “Las élites mundiales – le contesté – aspiran al poder, a un poder – si es posible – sin límites, a un poder total que no deje lugar a la más mínima contestación; en definitiva, al totalitarismo perfecto.” Esa ha sido siempre la aspiración del poder, pero nunca hasta ahora se habían dado las condiciones para conseguirlo, y todos los poderes han ido cayendo víctimas de sus limitaciones.
Pero lo que el marxismo cultural ofrece a las élites que ostentan el poder en el mundo es la forma – al menos en teoría – de obtener un control prácticamente total sobre la población, y a esas élites le importan poco las etiquetas, por lo que, ante lo atractivo de la oferta, han adoptado gustosamente el modelo. Y hay que añadir que, a la oferta original de ese modelo, se ha añadido posteriormente la importantísima aportación del desarrollo tecnológico, que ofrece todos los instrumentos necesarios para que ese control sin fisuras se convierta en realidad: reconocimiento facial, microchips, etc.
Claro está que la tecnología, por poderosa que sea, no conseguiría por sí sola el control de las personas, en la medida en que éstas mantengan y valoren su voluntad de seguir siendo libres. Y ahí entra el marxismo cultural, porque la finalidad del marxismo cultural es precisamente anular la voluntad de las personas y convertirlas en sujetos sumisos al poder, de modo que podría decirse que el Nuevo Orden Mundial es la alianza entre el nuevo comunismo y el post-capitalismo o el capitalismo financiero. La China de Xi Jinping puede darnos cierta idea de hacia dónde tiende el modelo.

¿Y cuáles son los instrumentos con los que ese marxismo cultural se plantea conseguir su objetivo?
Se trata, en definitiva, de destruir todo aquello que permite a la persona mantener el apego por su libertad: su identidad, su cultura, sus raíces, su tradición, su religión. No olvidemos que la civilización occidental, con independencia de lo que cada uno piense o crea, se fundamenta en los principios y valores del cristianismo, en la alta filosofía griega (“bautizada” por la escolástica) y en el derecho romano. Y precisamente por ello son esos los objetivos que el marxismo cultural pretende destruir.

¿Cómo lograrlo?
En primer lugar, mediante la destrucción de la moral cristiana. El marxismo cultural, mediante la infiltración y el control de los medios de comunicación, de las universidades y del sistema educativo en general, ha conseguido que una parte creciente de la población rompa con los principios de la moral cristiana y acepte otros principios contrarios a la misma. Ese ha sido el resultado de la llamada revolución sexual, que desde finales de los años 60 del siglo pasado ha cambiado radicalmente la forma en que el occidental moderno aborda la sexualidad. La generalización de los métodos contraceptivos, que posibilitan el sexo libre y sin compromisos, la pornografía, el feminismo radical y, más recientemente, la ideología transgénero, que pretende anular la naturaleza masculina o femenina de las personas y convertirla en opcional, el rechazo a la heterosexualidad como norma, la generalización de las uniones homosexuales, la promoción del aborto, etc., todo ello ha creado un modelo cultural radicalmente antagónico con el modelo que ha definido hasta hace poco tiempo nuestra sociedad.

La contribución de los medios de comunicación a ese cambio ha sido fundamental, promoviendo de todas las formas posibles los nuevos modelos de comportamiento contraculturales.
Ese abandono de la moral tradicional ha supuesto también, y como consecuencia, el abandono de la práctica e incluso de la creencia religiosa, lo cual se ha visto favorecido por la profunda crisis que atraviesa la Iglesia católica a partir de la conclusión del Concilio Vaticano II, crisis también favorecida – si no provocada – por la infiltración en la propia Iglesia desde los años 50 del siglo pasado de elementos “liberales” partidarios de la adaptación de la Iglesia a la cultura del “mundo”, elementos que hoy ocupan posiciones clave en su jerarquía. Como resultado, estamos hoy ante una sociedad prácticamente atea que, aunque siga siendo nominalmente cristiana, no conserva de ello más que el nombre.

En segundo lugar, mediante el miedo. Una sociedad atemorizada es una sociedad fácilmente controlable, que se pondrá sin dudarlo en manos de quien le ofrezca terminar con la causa de su temor. Crear falsas amenazas y ofrecer las correspondientes falsas soluciones es un viejo método de control social que todavía funciona de maravilla. El poder ha jugado y juega constantemente con el miedo como elemento de control: miedo a los atentados terroristas, miedo a las epidemias y, más recientemente, miedo al calentamiento global, el alarmismo climático.
El terrorismo mantiene a la sociedad sumida en el temor, y no pretendo decir aquí que se trate de un fenómeno provocado con esa finalidad, pero lo cierto es que la respuesta institucional al terrorismo deja mucho que desear, y la prueba más evidente es la gran facilidad que se ofrece a los terroristas para entrar e instalarse en territorio europeo a través de esa inmigración ilegal masiva sin control alguno que los poderes de la Unión Europea – y el propio Vaticano – promocionan con inusitado fervor.

Los brotes epidémicos de ciertas enfermedades son masivamente utilizados por los medios de comunicación para crear una sensación de amenaza y vulnerabilidad, muchas veces absolutamente desproporcionada con relación a la magnitud real del problema (recordemos el caso de la gripe A), que mantiene a la población en un estado de permanente temor, proclive a la manipulación.
Y, finalmente, la hecatombe climática, el planeta en peligro, el fin climático del mundo ante nosotros.
Difícilmente podía encontrarse un elemento de manipulación y control social más efectivo que este “terrorismo climático”, que tiene convencida a la mitad (por lo menos) de la población mundial de que el mundo se acaba si no nos ponemos inmediatamente en manos de las élites que tienen el poder de salvarnos del exterminio.
En realidad no sucede nada que no haya estado sucediendo desde que el mundo es mundo, porque el clima cambia constantemente, y así lo atestiguan los registros. Periodos cálidos y periodos más fríos se alternan con regularidad, y no hay en ello motivo de mayor alarma. Las predicciones catastrofistas dejan sistemáticamente de cumplirse y la vida sigue con normalidad, pero nuevas predicciones alarmistas vuelven a lanzarse a una población atemorizada, y el hecho de que nunca se cumplan importa poco, porque la gente, en general, no es consciente de ello.
Quinientos científicos de trece países han remitido recientemente un manifiesto al Secretario General de la ONU denunciando el catastrofismo climático y anunciando que no existe ningún tipo de emergencia climática, pero la gente no lo sabe y el bulo sigue funcionando. El miedo como elemento privilegiado de control social.

En tercer lugar, mediante la destrucción de las identidades culturales, nacionales y religiosas. El hombre que tiene raíces y se aferra a ellas es difícilmente manipulable, valora su identidad y los elementos que la constituyen, y valora su libertad. La destrucción de esas raíces es fundamental para convertir al hombre en un sujeto manipulable y sumiso. La identidad religiosa, como hemos visto, ha sido ya destruida en una gran parte de la población occidental. La identidad nacional se torna cada vez más borrosa con la promoción cultural de las entidades supranacionales, que centralizan en medida creciente el poder en detrimento de la capacidad de los estados nacionales, cuyas competencias son cada vez más reducidas. El europeo depende cada vez más de instancias que escapan casi totalmente a su control, y los medios le convencen de que las naciones no tienen ya sentido en un mundo global.
Pero el elemento clave en esta destrucción de las identidades es la mezcla cultural, la transformación de la sociedad en un batiburrillo de razas y culturas, en gran medida incompatibles entre sí, que borre progresivamente los límites de cada una de ellas hasta lograr una población “multicultural”, es decir, sin cultura definida alguna. Y para ello el marxismo cultural en el poder promueve la inmigración ilegal masiva sin control alguno, manipulando sin escrúpulos los sentimientos y la solidaridad natural de las personas.

El principal derecho de las personas es el de permanecer en su lugar de origen y tener allí las oportunidades necesarias para vivir dignamente, no el de emigrar a países extraños. Si todo el dinero que los poderes emplean en crear conflictos que vacían los países lo empleasen en crear estructuras económicas y culturales viables en esos países, las personas no tendrían necesidad de emigrar. Occidente está vaciando África, la está privando de sus jóvenes y, por tanto, de su futuro, en vez de contribuir a crear las condiciones para que esa juventud tenga allí un futuro.
Por otra parte, las naciones occidentales tienen derecho a preservar su cultura y su equilibrio; tienen derecho a gestionar la inmigración, a decidir quién entra en sus países y en qué condiciones; tienen derecho a imponer obligaciones a los que llegan, obligaciones de respeto a la cultura local y de acatamiento de sus leyes; tienen derecho a decidir cuántos inmigrantes pueden ser admitidos con los medios disponibles, a fin de que su integración pueda ser efectiva.
Los gobiernos occidentales han renunciado a toda capacidad de gestión sobre la inmigración, poniendo en riesgo conscientemente – y diríase que voluntariamente – el futuro de la cultura, del equilibrio e incluso de la paz social en sus países. No hay en ello casualidad ni imprevisión alguna.

¿Qué se busca con todo ello?
Un mundo sumiso y manipulable. La edad de la democracia ha pasado, aunque el nombre se conserva para mantener ciertas apariencias. El poder ha tenido siempre voluntad de permanencia. Hitler hablaba del Reich de los mil años, Napoleón pretendía dominar Europa construyendo un nuevo orden revolucionario… Hoy esa permanencia está más al alcance. Todo poder aspira hoy a perpetuarse, a destruir al adversario, a no dar lugar a alternancia alguna, a constituirse en dueño absoluto. Una población consciente de su libertad y dispuesta a utilizarla es el principal obstáculo que se opone a ese deseo. La libertad no ha estado nunca más amenazada que en nuestro tiempo, y probablemente lo estará cada vez más. Una parte creciente de la población está renunciando ya a ella cada día. Sobre el futuro se ciernen nubes muy oscuras, pero sigue habiendo mucha gente que no se resigna, y, en definitiva, nunca han sido las mayorías las que han encontrado la salida a las crisis. Siempre son las minorías resueltas las que hacen que el mundo avance; siempre es el “pequeño resto” que sigue creyendo en la dignidad absoluta de la persona humana, que sigue creyendo y confiando en Dios, el que puede encontrar y mantener su libertad incluso en las condiciones más críticas, poniendo su confianza en Aquél que nunca ha dejado de ser el Dueño de la Historia.

 https://infovaticana.com/2019/10/26/que-es-el-nuevo-orden-mundial/
Más información:https://informacionporlaverdad.wordpress.com/2011/10/02/%C2%BFque-es-el-nuevo-orden-mundial/

viernes, 3 de abril de 2020

Los verdaderos héroes

Todos sabemos que los héroes de esta cuarentena son los sanitarios y también los empleados que siguen trabajando, para que los demás podamos hacer vida más o menos normal. Luego están naturalmente los enfermos, pobrecitos, confinados en casa o en los hospitales y tan solos. A continuación yo diría que tienen más mérito los que cuidan en su casa a ancianos o niños pequeños. Si de algo me alegro es precisamente que me haya pillado esta crisis con mis padres ya fallecidos y los hijos mayores. El que no se consuela es porque no quiere.

Porque debe ser tremendo tener que entretener a los niños en casa durante tantas horas e intentar explicarles por qué no se puede salir a la calle ni ir al colegio. Aunque la verdad es que cuando los míos eran pequeños tampoco salíamos mucho porque siempre había alguno malo, pero no es lo mismo saber que podrías hacerlo si quisieras. También nos sirve para ver lo que sienten los mayores impedidos que ya no pueden salir, como les ocurrió a mis padres en sus últimos años. De manera que al menos nos queda la experiencia.

miércoles, 1 de abril de 2020

Ideólogos de género


Pedófilos, drogadictos, locos y con tendencia al suicidio: así eran los ideólogos de género

Atormentados por traumas infantiles, prácticas sexuales degeneradas y odios obsesivos a la figura del padre, lo más increíble es que las doctrinas de los ideólogos de género han logrado colarse hoy en las aulas de universidades y colegios.


Wilhelm Reich, Margaret Sanger, Michel Focault y Margaret Mead
Cuatro de los principales ideólogos de género: Wilhelm Reich, Margaret Sanger, Michel Focault y Margaret Mead / Actuall
Es como si alguien hubiera abierto las puertas del manicomio y las teorías de sus locos más célebres se convirtieran en doctrina mundial.
Ya no hay nada objetivo -ni siquiera la diferenciación biológica XX ó XY, ¡oh cromosomas fascistas!- que determine si somos hombre o mujer. Cada uno, y sólo cada uno, decide lo que es.
Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.
Así lo dictaron los ideólogos de género y los profetas del pansexualismo, unos tipos cuyos postulados fueron difundidos antes de probar la camisa de fuerza, la pedofilia, la zoofilia, la drogadicción más salvaje y, en muchos casos, el suicidio final.
La excepción, y no parece casualidad, es la de quienes lograron llevar una vida plácida.
Atormentados por traumas infantiles, prácticas sexuales degeneradas y odios obsesivos a la figura del padre -al varón en general- las doctrinas de los ideólogos de género han logrado colarse hoy en las aulas de universidades y colegios de un occidente que desde hace décadas navega a la deriva.

El filósofo alemán Friedrich Nietzsche
El filósofo alemán Friedrich Nietzsche
No sólo es la rebelión contra la familia, ni la imposición del relativismo y la corrección política, es sobre todo la guerra sin cuartel contra la naturaleza, contra la realidad más evidente. El triunfo de la voluntad, del yo.
Todo se puede negar porque no hay nada fuera de nosotros que sea objetivo, decía Fiedrich Nietzsche, el filósofo del que parten todos los entusiastas de género.

Terapias sexuales

Dios ha muerto, sostiene el pensador alemán, y si Dios ha muerto también ha muerto la naturaleza creada por él. Así que nada define lo que soy, sólo yo puedo hacerlo. Nietzsche, por cierto, acabó en un manicomio los últimos años de su vida.
Y hasta en eso le siguieron muchos de los ideólogos de género que, además de partir de la filosofía nietzscheana, desarrollaron verdaderas patologías y acabaron sus días en un psiquiátrico. Es el caso del médico alemán Wilhelm Reich.
El médico Wilhelm Reich, marxista y gran precursor de la revolución sexual, fue un gran masturbador compulsivo desde los 6 ó 7 años, practicó la zoofilia y desarrolló un fuerte odio a la figura del padre
Marxista y gran precursor de la revolución sexual, fue un gran masturbador compulsivo desde los 6 ó 7 años. Más tarde practicaría la zoofilia. Algo le marcaría para siempre: el suicidio de su madre tras descubrirse que mantenía relaciones sexuales con un nino de 13 años. Reich culparía de lo ocurrido a su padre, de ahí su posterior odio al patriarcado.
Años más tarde este psiquiatra utilizaría sus clínicas para abusar de las mujeres que participaban en sus «terapias sexuales». Reich moriría en la cárcel en 1957 tras haber sido diagnosticado de paranoia y esquizofrenia progresiva.

Ortodoxia comunista

Una vida parecida llevó el filósofo francés Michel Focault, considerado uno de los mayores referentes de la ideología de género.
Homosexual, militante del Partido Comunista, tuvo una juventud un tanto convulsa durante la cual fue iniciado en el sadomasoquismo homosexual y el consumo de drogas de todo tipo durante su etapa en EEUU. Intentó suicidarse en varias ocasiones y murió a causa del sida en 1984.

El filósofo comunista francés Louis Althusser
El filósofo comunista francés Louis Althusser
Otro filósofo comunista francés, Louis Althusser, no acabó muy bien que digamos. En 1980 estranguló a su esposa Hélène, lo que motivó su internamiento en un hospital psiquiátrico.
La fundadora de Planned Parenthood abandonó a sus hijos debido a su ninfomanía, fue gran entusiasta del control de la poblacion entre los más pobres y coqueteó con el Ku Klux Klan
Hoy todos hablan de Planned Parenthood, la gran multinacional estadounidense que promueve el aborto en todo el mundo.
Su fundadora, Margaret Sanger, abandonó a sus hijos debido a su ninfomanía. Gran entusiasta de la eugenesia y el control de la poblacion -especialmente entre la poblacion inmigrante y las clases sociales más bajas-, llegó a coquetear con el racista Ku Klux Klan. Murió en 1966 cuando ya era una alcohólica irrefrenable.

La feminista radical Shulamith Firestone
La feminista radical Shulamith Firestone
Para Shulamith Firestone, otra gran referente del feminismo radical y la ideología de género, la maternidad era «la opresión radical que sufre la mujer». Pasó varios años en una clínica psiquiátrica -sufría esquizofrenia- y en 2012 fue encontrada muerta en su casa.

Cuatro amigas, tres se suicidaron

Desde luego, la aportación de las feministas a la ideología de género ha sido muy activa. Otra que destacó por su radicalismo fue Kate Millet, de ideas maoístas, que se convirtió al lesbianismo no por impulso sexual, sino por odio a los varones.
Gran defensora del totalitarismo, llegó a decir que «lo privado también es político». Al final de su vida fue internada en un psiquiátrico y pidió vigilancia las 24 horas porque ella misma era consciente de su impulso incontrolable al suicidio.
Muy cercana a Millet fue Elizabeth Fisher, que sí logró suicidarse y que ha pasado a la historia como la pionera en fundar un periódico feminista en los Estados Unidos, Aphra. Este grupo de amigas feministas lo completan la cubana María del Drago y Ellen Frankfurt, ambas también se quitarían la vida.
Margaret Mead afirmaba que los roles sexuales eran construcciones culturales a partir de su experiencia en Samoa: luego se demostró que la isla no era representativa respecto al conjunto de la humanidad
Otra mujer y no menos importante que las anteriores fue la filósofa feminista Simone de Beauvoir. La compañera sentimental del existencialista Sartre defendía que la mujer no nace, sino que se hace, siendo en realidad «una construcción social». La muerte por causas naturales de la pensadora francesa fue una excepción entre la multitud de suicidios de otros autores.

La filósofa feminista, Simone de Beauvoir
La filósofa feminista, Simone de Beauvoir
Tampoco se quitó la vida la antropóloga Margaret Mead. Su gran aportación al progresismo y el marxismo cultural fue el concepto de género como construcción social que sería introducido en la psicología y la sexología de los años 50.

Un paraíso del progresismo más represivo

Para Mead los roles sexuales variaban según las culturas, es decir, eran construcciones culturales. Por eso daba a entender que no había propiamente hombres ni mujeres, algo que justificó en el polémico libro «Adolescencia, sexo y cultura en Samoa”, publicado en 1928.
Como sucedería con otros ideólogos de género el paso del tiempo destapó su fraude. En los años 80 se demostró que lo que había escrito no tenía validez alguna, ya que el paraíso samoano era en realidad una sociedad muy represiva desde el criterio progresista.
Kinsey, pedófilo y promotor del sadomasoquismo, aseguraba que el 37% de los hombres había experimentado un orgasmo homosexual; luego se descubrió el fraude: hizo la encuesta sólo entre la poblacion reclusa
El rigor tampoco era el fuerte del sexólogo de la Universidad de Indiana, Alfred Kinsey, que causó un enorme revuelo cuando dio a conocer el resultado de uno de sus estudios: el 37% de los hombres ha experimentado alguna vez un orgasmo homosexual a partir de la adolescencia. A esta conclusión llegó tras realizar 5.300 entrevistas personales.
El gran fraude de Kinsey, como luego se descubrió, fue que las entrevistas las llevó a cabo sólo entre la poblacion reclusa. Más tarde también se supo que practicó la pedofilia y promovió el sadomasoquismo en la Universidad de Indiana.

El antropólogo francés Georges Bataille
El antropólogo francés Georges Bataille
Igual de perturbado estaba el antropólogo francés Georges Bataille. Aunque al principio estudió para sacerdote, muy pronto abandonó ese camino para acabar afirmando que sus verdaderas iglesias eran los burdeles de París.
Fue un partidario del satanismo orgiástico y fundó una sociedad secreta para practicar decapitaciones -no se llevaron a cabo aunque no faltaron voluntarios- y sexo ritual.
Afortunadamente no todos se suicidaron. Germaine Greer, autora de «El Eunuco femenino” en 1970, acabó participando en la edición británica de ‘El Gran Hermano’ antes de renegar del feminismo. Aún vive.
https://www.actuall.com/criterio/familia/pedofilos-drogadictos-locos-y-con-tendencia-al-suicidio-asi-eran-los-ideologos-de-genero/

lunes, 30 de marzo de 2020

Ideología de género. La puerta abierta

Vamos a estirar un poco las neuronas.
No viene de España, ni de Europa, sino de la propia Onu el propósito de extender la ideología de género por el mundo, así como el aborto y la eutanasia. De hecho hace tiempo que están presionando a los países pobres a introducir estos temas a cambio de las ayudas que reciben. Fue la Onu quien dijo que había, no dos tipos de sexos, ni cuatro ni cinco, sino ciento veinte. Entre ellos el género fluído, que viene a ser ahora sí ahora no, ahora soy hombre, ahora mujer, ahora paloma. Porque luego están el transespecie, de animales, el transraza, de colores y el transedad, el famoso del hombre mayor que dice ser una niña de cinco años.

Y todo eso es lo que se pretende que los niños aprendan en la escuela, además de una sexualización temprana. Pero naturalmente cuando surge algún caso, siempre hay padres que protestan y acaba saliendo a la luz, y gracias a esto no consiguen imponerlo. Pero no paran de intentarlo. Cuando se abre la puerta a los casos extremos pasa esto. Que luego resulta que si un niño o niña piensa en un momento dado que preferiría ser niña o niño, en lugar de esperar a ver si cambia de opinión como es lo normal, resulta que los están hormonando, con un tratamiento peligroso para la salud, que no soluciona el problema que pueda tener el menor, sino que lo empeora.

Para quién quiera conocer el tema a fondo: De Maltus a Kissinger