viernes, 12 de mayo de 2017

El cambio climático en la ideología de género



La insufrible charlatanería del cambio climático

El ecologismo es (junto a la ideología de género y el multiculturalismo) una de las principales herramientas del marxismo cultural para cuestionar y erosionar las sociedades basadas en la democracia parlamentaria y el mercado libre.



Manifestación contra el cambio climático
Acerca del cambio climático pueden enunciarse dos hechos incontrovertibles. El primero, que la temperatura media global ha aumentado 0,7° en los últimos cien años, aproximadamente. El segundo, que el aparato mediático-político progresista ha impuesto una explicación oficial de este fenómeno, sostenida mediante una manipulación informativa constante y abrumadora.
Según la doctrina oficial, el calentamiento global está siendo provocado principalmente por la emisión humana de gases de efecto invernadero, como el CO2. De aquí se deduce que si no se corrige esta tendencia, la temperatura irá en aumento con consecuencias catastróficas, como el ascenso del nivel del mar, mayor frecuencia de desastres meteorológicos, extensión de enfermedades y plagas tropicales a otras latitudes, etc.

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En el período de quince años entre 1998 y 2013, el calentamiento se mantuvo estancado, mientras que la concentración de CO2 prosiguió creciendo
Los problemas de esta teoría son varios. Para empezar, no existe una perfecta correlación lineal entre gases de origen humano y temperatura. Por ejemplo, en el período de quince años entre 1998 y 2013, el calentamiento se mantuvo estancado, mientras que la concentración de CO2 prosiguió con un ritmo de crecimiento prácticamente constante[1].
Son tantos los factores que inciden en el clima, que es muy difícil aislar los realmente decisivos a la hora de explicar sus variaciones naturales, que han existido en todos los tiempos. No digamos ya prever lo que ocurrirá de aquí al 2050.
Por lo demás, nadie ha demostrado que los fenómenos meteorológicos extremos estén aumentando globalmente. Se producen más o menos las mismas inundaciones, sequías o temporales que en otros períodos. Tampoco es verdad, ni de lejos, que los glaciares de la Antártida (donde se concentra el 91 % del hielo terrestre) se estén fundiendo.
Cada vez que se desprende un iceberg de algún punto de la costa antártica, los titulares sugieren que el polo sur se está derritiendo como un cubito de hielo
Pese a ello, se relacionan rutinariamente con el cambio climático desde un temporal hasta una plaga local de la procesionaria del pino. Y cada vez que se desprende un iceberg de algún punto de la costa antártica (en un continente mayor que Europa entera), los titulares sugieren que el polo sur se está derritiendo como un cubito de hielo en un vaso de refresco.
Pero la manipulación probablemente más efectiva se basa en el embarullamiento premeditado de los hechos con las predicciones. Un ejemplo reciente lo encontramos en el Telediario de TVE del pasado 21 de abril.
Tras las impactantes imágenes de un temporal en Andalucía, se abría paso a la oportuna dosis de adoctrinamiento climático. Esta vez el pretexto era un informe de UNICEF, cocinado por uno de los muchos tinglados que viven de la seudociencia ecologista, advirtiendo sobre el impacto del cambio climático en los niños españoles. Tras unas afirmaciones entre supersticiosas y sensacionalistas (“el cambio climático en España es una realidad”, “los niños son los que más lo acusan”), se da paso al corte de una entrevista a una tal Maite Pacheco, directora de políticas de infancia de la citada organización.
La entrevistada aparece hablando de un mayor índice de hospitalizaciones de niños, de rinitis alérgica, de asma y enfermedades gastrointestinales… ¿Está describiendo la realidad actual o son meras predicciones especulativas? Significativamente, el fragmento emitido no permite determinar este pequeño detalle. Pero eso sí, se nos intercala otro corte de una entrevista a una abuela, sentada en el banco de un parque, que reconoce que los niños tienen “mucha tos y muchos mocos.”
La grosera manipulación informativa es patente. Y es una simple muestra del repertorio habitual. Para rematar la faena se añaden las palabras de una representante de la fundación responsable del informe, que nos profetiza que la erosión de litoral por culpa de la subida del nivel del mar reducirá nuestro PIB un 3% de aquí al 2050. La OCDE, el gobierno, el FMI y la UE no se ponen apenas de acuerdo sobre el PIB del año que viene, pero esta señora se atreve a hacer una estimación para dentro de tres décadas…
Resumiendo: no se ofrece ningún hecho contrastado, todo son suposiciones y especulaciones, que pasan por buenas porque cuentan –nos aseguran– con el respaldo de la comunidad científica. Una comunidad a la que se “estimula” a producir el adecuado “consenso” vía subvenciones condicionadas y promociones académicas mediatizadas por la ultraizquierda universitaria. A ver quién es el guapo, sobre todo si ambiciona un rectorado o un cargo superior, que se atreve a expresar la más leve duda sobre la teoría antropogénica del cambio climático.
¿Por qué este empeño en vendernos una mera hipótesis científica como si fuera un dogma de fe?
Como señaló Nassim N.Taleb, mucha gente ya no cree en la infalibilidad del papa, “pero parece que creemos en la infalibilidad del Nobel”. Incluso si se trata de un Nobel tan desacreditado como el de la paz, concedido a farsantes como Al Gore, entre otros. Ahora bien, ¿por qué este empeño en vendernos una mera hipótesis científica como si fuera un dogma de fe? ¿Por qué se criminaliza a los escépticos climáticos con el término “negacionista”, sugiriendo insidiosamente cierto parentesco moral con quienes cuestionan el Holocausto?
Permítanme proponerles una respuesta a su consideración: el ecologismo es (junto a la ideología de género y el multiculturalismo) una de las principales herramientas del marxismo cultural para cuestionar y erosionar las sociedades basadas en la democracia parlamentaria y el mercado libre.
A tal fin, el relato principal ha venido consistiendo en culpar al capitalismo del hambre y la desigualdad en el mundo, a pesar de que millones de personas, particularmente en Asia, han escapado de la pobreza en las últimas décadas gracias al mercado libre. Sin embargo, esta historieta anticapitalista, aunque creída por muchos, resulta cada vez más insuficiente, por su marcado contraste con la realidad. Aquí es donde la doctrina del cambio climático antropogénico resulta esencial.
El mensaje es muy claro: no depositéis ninguna esperanza en el crecimiento económico, pues este se produce a costa del planeta. Hay que buscar modelos de producción y consumo alternativos, que no pongan en riesgo el medio ambiente. Por supuesto, rara vez se entra en detalles acerca de esos modelos alternativos; basta con preparar a la población para que vea con buenos ojos, o al menos con resignación, mayores concentraciones futuras de poder político, con las consecuentes restricciones de derechos individuales.
La charlatanería del cambio climático, como la del “género”, o como el buenismo a favor de la acogida a millones de inmigrantes musulmanes en edad militar, es parte de una estrategia totalitaria alentada por una minoría, aunque asistida por una mayoría de tontos útiles. Una estrategia que resulta prácticamente obvia sólo con ver cualquier informativo, de casi cualquier cadena de televisión, con un mínimo de espíritu crítico.
[1] Compárense las gráficas de temperatura global y CO2 en la web de referencia www.climate.gov, perteneciente a la NOAA, agencia de la administración de los Estados Unidos.
 http://www.actuall.com/criterio/democracia/la-insufrible-charlataneria-del-cambio-climatico/
Ademås, el metano que producen las vacas y ovejas es el máximo responsable del cambio climåtico. Dejamos de comer carne?

miércoles, 10 de mayo de 2017

El problema demográfico

Mucha gente no se quiere enterar de que en España estaríamos ya en crecimiento negativo, si no fuera por los inmigrantes que son los que más hijos tienen. Pero los hijos de los extranjeros pueden volver a sus países de origen y en ese caso, ¿quién pagará nuestras pensiones cuando nos jubilemos?. Un país sin niños es económicamente inviable. En el norte de Europa lo saben y hace décadas que están dando ayudas y facilidades a las familias para que tengan más hijos, con bastante éxito por su parte Porque mucha gente quiere ser padre o madre pero no se lo pueden permitir por su trabajo o por su economía.

Para acabar de complicarlo, cada vez se emparejan los jóvenes más tarde y sucede que a veces son ya incapaces de concebir. Además, existe una campaña por parte de la ideología de genero para desmotivar el matrimonio y la maternidad. Se dice que los hijos son una molestia y un estorbo, cuando lo cierto es que tener hijos le da todo su sentido a la vida. En esta sociedad hedonista no se entiende el sacrificio de ser padres y como mucho tienen un solo hijo y ya han cumplido. Pero España necesita muchos más niños para asegurar su futuro. Ya va siendo hora de que los gobernantes tomen medidas sobre este tema.

lunes, 8 de mayo de 2017

Evolución

A mi hija mayor ya le van a dar el alta. Eso significa volver a clases, al trabajo y a la rehabilitacion. Pero el problema es que, como ella no puede conducir voy a tener que ser yo quien la lleve y la traiga a todas horas. Eso significa trastocar mi rutina diaria y lo llevo mal. Desde que estoy con la depresión me aferro mucho a mis costumbres y me cuesta muchísimo cambiarlas incluso aunque sea para bien. Por ejemplo, ir al cine a las ocho es algo que me da una pereza terrible incluso aunque me guste la película. Hasta salir de compras supone para mí un esfuerzo extra.

De manera que me temo que van a ser unas semanas muy largas. No me gusta conducir, no me siento segura y me da miedo salir a la carretera. Pero tendré que hacerlo, como he hecho tantas cosas en la vida porque soy madre y eso es lo primero. De jovencita no me veía capaz de tener hijos y criarlos, pero luego todo salió natural como la vida misma. Si saqué fuerzas entonces para cuidar a tres niños, tendré que seguir teniéndolas para lo que venga. Y algún día espero tener el placer de poder ocuparme de mis nietos, como mi madre se preocupó por mí hasta el final.

sábado, 6 de mayo de 2017

Lesbiana contra vientres de alquiler

Lesbiana y feminista, Julie Bindel investigó el vientre de alquiler: pide su completa ilegalización


Lesbiana y feminista, Julie Bindel investigó el vientre de alquiler: pide su completa ilegalización
Julie Bindel es una veterana periodista y activista feminista, que denuncia los horrores de los vientres de alquiler
3 mayo 2017
TAGS Aborto

Julie Bindel, inglesa, nacida en 1962, es activista feminista desde su adolescencia, escribe en The Guardian de temas ligados a la mujer y la violencia desde 2001, como free-lance, y es lesbiana. El periódico The Independent la incluyó en 2010 en su lista "Los 101 gays y lesbianas más influyentes de Gran Bretaña", aunque no ha sido una activista por el matrimonio gay porque cree que el Estado no debería regular los matrimonios.

Desde adolescente, a Julie Bindel le indignaba que ciertas mujeres fueran consideradas sin valor, o inferiores.  En 1981 fue condenado "el destripador de Yorshire", que había asesinado a 13 mujeres en cinco años. A Julie le indignó saber que la Policía no investigó en serio mientras las víctimas eran solo prostitutas. Solo cuando murió una mujer no prostituta la Policía se volcó en serio en el caso. En 1990 co-fundó Justice for Women, un grupo de acción legal para cambiar leyes que, en su opinión, minimizaban los castigos a asesinos de mujeres y agresores violentos.

No al vientre de alquiler, tampoco al "altruista"
Julie Bindel tiene claro que la industria de los vientres de alquiler daña a las mujeres y a los niños y dice que no debe ser legalizada en ningún país. Advierte además de que no puede justificarse nunca bajo la tapadera de los casos "altruistas", que son un mero truco para legitimar un negocio millonario. Ha estado en la India y en Camboya conociendo la situación de las mujeres pobres que allí se dejan inseminar y embarazar con los hijos de "blancos ricos de Occidente", y ha escrito sobre eso en The Guardian (por ejemplo, aquí). Ahora colabora con la plataforma internacional StopSurrogacyNow y ha visitado España junto con otros activistas para pedir que España mantenga sus leyes que no reconocen ningún tipo de gestación por vientre de alquiler.

Como la industria del sexo: una industria que miente
"La industria del vientre de alquiler es como la industria del sexo, prostitución y pornografía: es dañina, es egoísta y usa la propaganda para engañar. El vientre de alquiler no es necesario en ningún caso. Busca normalizar la utilización de la mujer, y lo denuncio como feminista. Yo creo que la mejor forma de proteger a los niños es proteger a las madres y las mujeres", explicó Bindel en la presentación en Madrid del documental Breeders, uno de los documentales de StopSurrogacyNow (puede verse subtitulado al final de este artículo).

"La industria del vientre de alquiler miente como los proxenetas que nos dicen que sus prostitutas son felices, o aquellas tabacaleras que decían que el tabaco no tenía efectos cancerígenos", aclara.

Como periodista señala también el uso de la publicidad en este negocio, con reportajes en periódicos que muestran "parejas de gays, casi siempre hombres, porque es exótico y tierno verlos con el bebé; cuando la clienta es una mujer, aparece ella con el bebé dulce... ¡la que no aparece casi nunca es la gestante, una mujer anónima, sin historia, sin rostro!"

La importancia del lenguaje
Julie afirma que hablar de "maternidad subrogada" es como llamar a una violación en un burdel una “ruptura de contrato” o llamar “trabajadora del sexo” a la prostituta o esclava sexual. "El lenguaje es clave, aquí hablamos de tráfico de úteros. En la industria llaman a la gestante 'la subrogada': no tiene nombre, no tiene identidad…  es un recipiente para lograr el bebé sonriente".

Insiste en que la "gestación altruista" no existe: "Una vez legalizado, ¿cómo puedes impedir que alguien pague a alguien, argumentando cualquier compensación o excusa? Siempre será comercial, y no hay forma de que una regulación impida que lo sea. Es una industria deshumanizante que comercia con cuerpos humanos. No puede haber buenas regulaciones ni en países ricos ni pobres, porque el tamaño de la industria hace que tenga una dimensión global".



Julie aceptó hablar con ReL acerca de cómo desarrolla su activismo contra la industria de la subrogación.

- ¿Cómo empezó usted a interesarse en los vientres de alquiler? 
- Oí hablar de ello como negocio hace unos quince años y desde el primer momento vi que era un negocio. Después, hacia 2012 o 2013, yo estaba preparando un libro sobre el movimiento LGTB. Yo negaba que el matrimonio gay fuera realmente como el matrimonio, creo que es otra cosa. Pero veía a los hombres gays que querían acceder a bebés, como emulando la familia tradicional. Esos gays presentaban el vientre de alquiler como un derecho humano. Pero no lo es. Desde luego, no para la mujer gestante que alquila su cuerpo y arriesga su salud. Nunca he pensado que tener un niño sea un derecho.

- ¿Cree que el vientre de alquiler es importante como arma política para el movimiento LGTB?
- Yo soy lesbiana y el movimiento LGTB no necesita ya armas políticas porque ya no hay lucha. Los gays lo tienen todo: ya tienen su boda grande, con accesorios de moda, y ahora el accesorio fashion, de moda, es el bebé. Unos hedonistas privilegiados quieren normalizar el vientre de alquiler, en vez de adoptar, que es más complicado, te exigen requisitos. La industria usa a las parejas gays como propaganda: "Mira, estaban discriminados, pero ahora son felices gracias a los niños que les damos", dicen los anuncios. Esto no es un tema de derechos LGBT ni de derecho a tener hijos, no existe tal derecho. Es un tema de derechos de las mujeres gestantes y de los bebés.

- Usted consigue escribir de estas cosas en The Guardian, un periódico de izquierda liberal...
- En realidad soy free-lance y no solo publico en The Guardian, también en algunos medios conservadores. Pero esto no es tema de izquierdas o derechas, aunque muchos progresistas me han regañado. Creo que nadie debería apoyar el vientre de alquiler. Es como permitir el tráfico de órganos de pobres, esa industria que compra riñones a los pobres del Congo... aunque el pobre acepte, el Estado, la comunidad internacional, debe impedirlo.

- Usted estuvo investigando en la India, pero allí hay ahora restricciones a los vientres de alquiler...
- Restricciones que no sirven para nada, porque se sigue haciendo de todo, y cuando no se atreven te reenvían a un colega a Tailandia y te dicen "allí puede hacer usted incluso selección de sexo", como me dijeron a mí.  Hay quien dice: "esta industria apoya a las familias de mujeres pobres, hay que legalizarla con leyes que garanticen el beneficio a las familias". Y lo venden como si fuera algo generoso. Es falso, es un timo. Si de verdad quieren combatir la pobreza y ayudar a esas familias, denles un trabajo, unas becas para estudiar, comida, etc...


  Gestantes bajo vigilancia en la India; llevan los bebés con la genética, en su mayoría, de occidentales ricos

- Pero los defensores del vientre de alquiler dicen que si se legaliza con muchos controles nadie saldrá herido...
- Eso es imposible, es hipócrita, nunca funcionará. Los controles no pueden evitarlo. Es un tema global y siempre habrá mujeres pobres en la India con maridos que las presionan, o analfabetas, que no saben lo que firman. Hemos traído a España el caso de Kelly Martínez: la contrataron para gestar una parejita, niño y niña, pero cuando vieron que gestaba dos niños gemelos la dejaron tirada. Kelly es blanca, occidental, norteamericana, alfabetizada y mira cómo el negocio la usó. Imagínate con mujeres pobres, de la India. Ningún control protegerá frente a un negocio que mueve tanto dinero. Yo no soy relativista cultural: esto daña a las mujeres occidentales y también a las de otros países. La prohibición debe ser total.

- Con todo, habrá gente que diga que "no veo que sea tan malo".
- Si legalizas los vientres de alquiler, das el mensaje a las nuevas generaciones de que los cuerpos son algo para comprar o alquilar. Hubo una época en que los pobres vendían su sangre. Hoy pensamos que eso es enfermizo, de desesperados, pero puede volver. Si no lo paramos, las nuevas generaciones pensarán que el cuerpo de la mujer no solo sirve para vender, sino que el cuerpo mismo se puede vender. Esta visión afectará a todas las mujeres, no solo a las que lo vendan. Por otra parte, si ser un niño adoptado ya tiene sus complicaciones, mucho más los hijos del vientre de alquiler. Al crecer quieres saber tus orígenes, tus raíces, saber de tu herencia biológica. No creo en el determinismo biológico, pero si comercializas el nacimiento, tendrá un efecto…

- Dirán que sus miedos son de persona tradicional...
- En absoluto, no, yo vengo de una familia muy alternativa, soy lesbiana, feminista, no soy una tradicionalista…  Pero comercializar la fertilidad, convertirlo en producto, hace que la persona sea producto, lo vean o no los padres que lo contratan. Puedo darle montones de ejemplos, personas como productos desechables: una pareja encargó ocho bebés para que nacieran a la vez de 5 madres subrogadas, sólo para lograr que dos fueran gemelos… Hay muchos casos.

- Si es un negocio, habrá productos de lujo...
 - Me pone de muy mal humor el comercio de leche materna, cuando ofrecen a la gestante más dinero para que, tras el parto, den de mamar al bebé. Se sabe científicamente que eso es algo que crea lazos más fuertes entre la madre y el bebé, así que, simplemente, pagan más. Debe ser terrible cuando finalmente los separan. Pagarán más para sacar más de mujeres más pobres o más desesperadas. Incluso un obrero explotado en la mina no vive en la mina las 24 horas durante 9 meses.

- ¿Qué le dice usted a las mujeres solas o lesbianas que dicen que tienen derecho a ser madres?
- Que, si acaso, recurran a la adopción, como las parejas infértiles. Pero, en cualquier caso, que sepan que no tienen derecho a un bebé, que eso no es un derecho humano. Que en ningún caso se involucren en esta industria. Para lesbianas, o solteras, incluso diría que es mejor llegar a acuerdos con amigos que liarse con una poderosa empresa llena de dinero. Sí, muchas mujeres tienen una tendencia a la maternidad muy fuerte, pero deben enfocarla de otras maneras.

[Nota de ReL: En ReligionEnLibertad defendemos la postura de la Iglesia Católica, que recuerda que son los niños los que tienen derecho a un padre y una madre, a nacer y ser engendrados en un matrimonio y en el abrazo conyugal, a crecer aprendiendo de sus padres la complementariedad hombre-mujer, la paternidad y maternidad y la conyugalidad, y que la adopción debe imitar en lo posible a la naturaleza. Publicamos testimonios de expertos que no comparten todos estos puntos pero denuncian el daño que causan los vientres de alquiler].
http://www.religionenlibertad.com/lesbiana-feminista-julie-bindel-investigo-vientre-alquiler-pide-56540.htm

miércoles, 3 de mayo de 2017

Yo no he sido

Suelo intercalar entre mis post algunos que copio y pego de internet. La razón es que me parecen de interés y que yo además ya no soy capaz de escribir más de diez frases seguidas. He encontrado algunas páginas con artículos que dicen lo que yo pienso como si me hubieran leído la mente y con más claridad. Por eso, quiero que quede claro que no son míos. Tienen la dirección de origen debajo. Ya quisiera yo. Hace años sí podía hacer algo parecido pero ya pasó.

Siempre me he sentido un poco fuera de mi edad. A los diez años ya era madura como una joven. A los veinte estaba formando una familia. A los treinta ya me sentía de mediana edad y a los cuarenta una mujer mayor. Ahora con cincuenta y uno me siento más cerca de los sesenta, no sólo por mi manera de pensar, sino también por mis achaques y falta de energía. Aunque hay algunos que a los ochenta están mejor que yo física y mentalmente.

lunes, 1 de mayo de 2017

La escuela católica modernista

En mi reciente artículo Contra el Modernismo, sintetizaba las características de esta herejía siguiendo los pasos de San Pío X en su Encíclica Pascendi. En otros posts, me he cachondeado abiertamente de los modernistas, como en aquel artículo que causó tanto estupor y desconcierto por los nuevos papiros supuestamente encontrados en Qumrán.
Podríamos resumir los errores de estos herejes modernistas en estos puntos:
1.- No podemos conocer a Dios mediante la razón, lo cual acaba con la catequesis y la predicación: que los niños coloreen en catequesis dibujitos ñoños. Y no les enseñemos los mandamientos ni les hablemos de salvación o condenación eternas, que alguno se traumatiza.
2.- Sólo podemos conocer a Dios mediante experiencias que susciten sentimientos religiosos. La fe es un sentimiento: no un conocimiento. Fomentemos experiencias sensibleramente emotivas: démonos abrazos y besos y toquemos la guitarrita al ritmo de Bob Dylan (the answer my friend is blowin in the wind…), John Lennon (Nothing to kill or die for… and no religion too… You may say I’m a dreamer…) o George Harrison (My Sweet Lord, Hare Krishna, Hare, Hare…). Mola.

3.- Todas las religiones son iguamente verdaderas, porque en todas se suscitan igualmente experiencias y sentimientos religiosos. Todas las religiones conducen al mismo Dios: ¿Qué más da ser católico que budista? Lo mismo es…
4.- Jesucristo no hizo milagros ni es Dios ni resucitó de entre los muertos. Eso es un invento de la Iglesia. Los milagros son metáforas y símbolos y la resurrección de Cristo es como la de Lenin: vive en el corazón de sus seguidores. Como escribía tan solo hace unos días el teólogo modernista José Arregui:
“La fe en la resurrección de Jesús no proclama que sucedieran milagros sobrenaturales, tumba vacía y apariciones físicas, sino que la vida de Jesús, su rebeldía pacífica, su fe en el futuro, su bondad feliz no quedaron sepultadas bajo una losa fría. Y que todo paso hacia el bien, por pequeño que sea y no exento de equívocos, también es pascua de la vida, como la de Jesús”.
5.- Cristo no fundó ninguna Iglesia. Él se levantó contra los poderes políticos y religiosos de su tiempo y ellos lo mataron, pero no quería fundar nada. Eso vino después y fue un invento de San Pablo y tres o cuatro más.
6.- Los sacramentos son meros símbolos (nada más): eso de la gracia no es más que otra milonga. Otro mundo es posible y con mucha gente a favor de gente cambiaremos esta sociedad por otra más justa y fraterna. La Iglesia es una gran ONG, que debe servir a los pobres y transformar con su acción liberadora este mundo capitalista y despiadado por otro donde reine la fraternidad. La eucaristía es el pan que se reparte equitativamente entre todos, para superar las desigualdades sociales: así se construye una sociedad inclusiva y sostenible en que no haya excluidos ni descartados y la Madre Tierra será respetada por todos y lucharemos contra quienes contaminan y la sobreexplotan. Y el calentamiento global y los osos polares en peligro y el abuso del aire acondicionado y bla, bla, bla…
7.- Los dogmas de la Iglesia son verdades que tal vez tuvieron algún valor en su tiempo, pero hoy en día, no tienen sentido y deben ser reinterpretados para adaptarlos al mundo moderno. La Iglesia está muy anticuada.
8.- Los Mandamientos de la Ley de Dios hay que reformularlos junto al concepto de “pecado” y de “salvación”. Todos vamos al cielo. Dios es un Padre bueno que no puede condenar a ninguno de sus hijos (todos somos hijos de Dios: no hace falta bautizarse para nada. Eso era antes). Ya nada es pecado… Bueno… Sí: la explotación del hermano, las desigualdades sociales, el consumismo, la contaminación atmosférica y el cambio climático sí son pecados graves: pero nosotros lo arreglaremos con campañas y ONGs. Dios nos perdona todo siempre. No hay pecados mortales. Todo el mundo puede comulgar sin confesarse. En realidad la comunión es medicina para enfermos y no premio para justos y virtuosos (que son todos una banda de fariseos con cara de amargados; unos hipócritas que juzgan y condenan a los pobres pecadores). No hay acciones intrínsecamente malas. No hay una moral objetiva universal, sino que cada uno se debe regir por su propia conciencia. La Iglesia modernista respeta y valora las decisiones tomadas en conciencia por cada persona, siempre y cuando no decidan, interfieran o lesionen derechos fundamentales de los demás.
En resumen: el modernismo es una herejía que pretende destruir la fe de la Iglesia. Es como una colonia de termitas dentro de una casa de madera. San Pío X llegaba a afirma sin ambages que el Modernismo era el conjunto de todas las herejías.
Pues bien: una Iglesia infectada por el Modernismo genera inevitablemente una Escuela Modernista. Y la escuela modernista es muy del gusto del mundo, porque es muy multicultural, ecuménica, progresista, igualitaria, ecologista, pacifista, gandhiana… en fin… Cualquier cosa menos católica. Porque ser católico es rancio y atrasado. No se lleva. Hay que estar con los tiempos. Si los grandes santos fundadores vivieran ahora, serían todos ellos modernistas, sin ninguna duda: desde San Ignacio de Loyola hasta San Juan Bautista de La Salle, pasando por San Juan Bosco o San José de Calasanz (dejemos a un lado a Santo Tomás de Aquino, que este era fascista, como todo el mundo sabe).
Esta escuela modernista no evangeliza, obviamente, porque eso es poco menos que pecado mortal. No anuncia a Jesucristo: al menos, no más que a Buda. No pretende formar seguidores de Cristo, fieles a la Iglesia. La escuela modernista quiere cambiar el mundo ella sola, sin ayuda de nadie, mediante la educación: ¡Nada más y nada menos que cambiar el mundo! No nos conformamos con menos. Ello implica acabar con las desigualdades, con la pobreza, con la explotación del hombre por el hombre; con el maltrato a la Madre Tierra; con la sobrepoblación mundial; con la trata de esclavos; con las fronteras que separan a la humanidad entre un Norte rico y un Sur descartado… Todo ello lo quiere hacer la escuela modernista sin más ni más: con un par…
La escuela modernista va de día especial en día especial, de jornada en jornada y de semana en semana. Pasamos del día de la Tierra al día de la Paz (la paz y la no violencia de Gandhi o de Luther King: no de los santos católicos, que esos no venden); de la Semana Vocacional (no a la vida religiosa o sacerdotal: la vocación al voluntariado social y al activismo político podemita) a la Semana del Libro; del Día de la Ciencia al Día de la Lucha contra el Hambre; De la Campaña de Cáritas a la Carrera Solidaria. El caso es hacer muchas cosas: concienciar, adoctrinar… Pero no transmitir el Evangelio: eso no. Se adoctrina en una especie de socialismo utópico pelagiano con tintes anarquistas en el que Jesucristo es algo así como Pablo Iglesias, pero sin coleta; aunque la pinta y las ideas son muy parecidas entre ambos. Es más… Creo haber leído que según el P. Ángel, Jesús sería de Podemos si viviera hoy (que no vive… Que no… ¡Cómo va a vivir! Vive en el corazón de sus seguidores y bla, bla bla…).  Así la Escuela Modernista es una gran cantera de militantes de extrema izquierda, pero nunca de auténticos católicos comprometidos con Cristo y con su Iglesia. De eso, nada de nada. No se recuerda ninguna vocación que merezca tal nombre que haya salido de una escuela modernista.
En los colegios modernistas, la capilla, que existe al menos para disimular y cubrir el expediente, suele estar arrinconada en el lugar menos accesible del colegio y, mediante ingeniosos procedimientos de puertas correderas, suele coexistir y ser una misma cosa con una vulgar sala de reuniones o salón de actos multiusos: no vaya a ser que perdamos espacio o que a algún despistado le dé por rezar o por adorar a Cristo en el Sagrario. Bueno… Sagrario no siempre hay; y si lo hay, no siempre está el Santísimo. Porque en realidad no creen en Dios ni en la transubstanciación, ni en la presencia real de Cristo en la Eucaristía, ni en la necesidad de conversión ni en el sacramento de la penitencia. Eso era antiguamente. Como lo de rezar el rosario o cosas así… Eso era antes: cosas de viejas. Ahora se buscan experiencias de interioridad y silencio para que todos sintonicemos con nuestro yo interior y nos unamos a las energías cósmicas para alcanzar la paz interior y sanear el karma y abrir los chacras y todas esas gilipolleces progres. Pero de Jesucristo, ni media palabra. Al Espíritu Santo ni nombrarlo: pero el Yin y el Yang, la transcendencia y la iluminación que proporcionan el yoga o el budismo… Eso sí que sí.
Jesucristo es más revolucionario que místico… Es el dios encarnado que nos invita a la lucha -a encarnarnos nosotros también- por la liberación de los oprimidos. Por eso nosotros debemos comprometernos y hacer muchas cosas (comedores sociales, recogida de alimentos, carreras solidarias, jornadas, días, semanas de no sé qué demonios…): puro voluntarismo; inmanentismo pelagiano y espiritualismo New Age con acompañamiento de música de Enya para relajarnos. Cualquier cosa menos adorar a Dios en el Santísimo Sacramento, que eso es perder el tiempo.
Por ello, muchos colegios supuestamente católicos se mueren: porque no son católicos. Son modernistas. Y cuando el sarmiento se separa de la vid, se muere y no sirve más que para arder en el fuego. Cristo es la Vid verdadera y nosotros los sarmientos. Y si no nos nutrimos de Cristo, nos morimos.
La escuela católica vive de la Eucaristía. Vive de Cristo Eucaristía. La escuela católica es Cristocéntrica. Y cuando deja de serlo, deja de ser católica. Y muere irreversiblemente. La mayoría de las escuelas católicas no les molestan a los poderosos de este mundo: porque no son católicas; son mundanas, relativistas como el mundo; aceptan la ideología de género, como todo el mundo; arrinconan y desprecian a Dios, como todo el mundo. La escuela modernista es una escuela mundana y no molesta. Otra cosa son las pocas (poquísimas) escuelas católicas que sobreviven. A esas hay que machacarlas. Esas no son escuelas católicas (se suele llamar así a las que son simplemente modernistas): son ultracatólicas. Hay que distinguir a las escuelas que molestan (las “ultras”); de las domesticadas y gratas al mundo. Y esto es lo que hay.
Si quieren distinguir a la Iglesia Modernista de la Católica es muy sencillo: el mundo aplaude a los modernistas y persigue a los católicos. Lo mismo pasa con las escuelas: las modernistas son toleradas y hasta aplaudidas por el mundo; las auténticamente católicas son tildadas de “ultracatólicas”, machistas, carcas, etc. Es fácil distinguir unas escuelas de otras. Las fieles al Señor llevan a la vista las llagas de Cristo. Las modernistas… En fin… Esos estarán celebrando que hoy la ONU ha incluido a Arabia Saudita entre los países que protegen los derechos de las mujeres… o tal vez el Día de la Vendimia.
Cristo es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Él es el único que puede cambiar el mundo. Él es quien puede hacernos santos a nosotros para que siéndolo, podamos santificar el mundo. Todo los demás son pamplinas. Él es el Maestro, el Señor de la historia, el Principio y el Fin.
Santidad o muerte
 http://infocatolica.com/blog/gobiendes.php/1704250501-la-escuela-modernista

viernes, 28 de abril de 2017

Un mundo feliz

por Sonia Vázquez

“Dios no es compatible con el maquinismo, la medicina científica y la felicidad universal. Es preciso elegir. Nuestra civilización ha elegido el maquinismo, la medicina y la felicidad. Por esto tengo que guardar estos libros encerrados en el arca de seguridad. Resultan indecentes” (Un mundo feliz, Aldous Huxley)

Y los libros encerrados bajo llave, no eran otros que la Biblia y la Imitación de Cristo. Esto es lo que describió Aldous Huxley en su mítica obra, “Un mundo feliz”. Recuerdo cuando era adolescente y todo esto nos parecía una obra de ciencia ficción, algo que ni por asomo podía ser real. Hace tiempo que campaneaban en mi cabeza algunos fragmentos de aquella lectura y decidí releerlo. Despertábamos al mundo y con quince años estas páginas nos parecían algo futurista e imposible, nos causaba entre risa y asombro, pero en estos momentos y sin temor a equivocarnos podemos decir que lo que relató Huxley en el año 1932, es real y considerado como normal. Los hijos se tienen en laboratorios y el mundo, supuestamente, es feliz.
En este libro se planteaba un mundo de inseminaciones artificiales a la carta, se buscaba una “sociedad perfecta” y para ello, era necesario vivir de espaldas a Dios, o mejor dicho, sin ni siquiera conocer a Dios, se ocultaba toda información que llevara a Él. Lo mismo que sucede a diario cuando, por ejemplo, nos retiran los crucifijos de los lugares públicos, o cuando vemos Iglesias de nueva construcción en las que, fomentando lo que se llama ecumenismo, retiran el verdadero sentido Cristiano de nuestra vida, Templos que parecen oficinas de correos. Queridos, en nuestros días no existe libertad, vivimos una dictadura mundial gobernada por un dictador, ¿Saben quién es? El demonio, sí, el mismo Lucifer que sentado sobre una silla gestatoria nos seduce con las pasiones corporales, nos empuja a vivir en pecado mortal y nos priva de conocer  a Dios. Sí, vivimos una dictadura como no se recuerda ninguna otra y sin embargo, nadie, absolutamente nadie dentro de la Iglesia, nos alerta sobre él.
¿Vds. se han fijado que con relación al tema de las inseminaciones, tan de moda tener hijos en laboratorio, nos presentan hasta clínicas y médicos que quieren presentarlo como algo pío, “sanatorios católicos”? Sí, sanatorios financiados por Católicos, esa es la palabra.
“Inclinados sobre sus instrumentos, trescientos Fecundadores se hallaban entregados a su trabajo…
Ahora cabía tener la seguridad de conseguir como mínimo ciento cincuenta óvulos maduros en dos años. Aseguraban una producción media de casi once mil hermanos y hermanas en ciento cincuenta grupos de mellizos idénticos; y todo ello en el plazo de dos años. Y, en casos excepcionales, podemos lograr que un solo ovario produzca más de quince mil individuos adultos” (Un mundo feliz, Aldous Huxley)
Un mundo sin dolor, sin enfermedades, sin tristezas, esta era la temática del libro, lo que planteaba no era más que un mundo sin Dios… ¿Es eso un mundo feliz?
“Si ustedes se permitieran pensar en Dios, no se permitirían a sí mismo dejarse degradar por los vicios agradables. Tendrían una razón para soportar las cosas con paciencia. Una civilización no puede ser duradera sin gran cantidad de vicios agradables
– Pero Dios es la razón que justifica todo lo que es noble, bello y heroico. Si ustedes tuvieran un Dios…

– Mi joven y querido amigo – dijo Mustafá Mond -, la civilización no tiene ninguna necesidad de nobleza ni de heroísmo. Ambas cosas son síntomas de ineficacia política” (Un mundo feliz, Aldous Huxley)
Leía estos días en la prensa que las cortes españolas han aprobado la admisión a trámite de una proposición de ley sobre “muerte digna”. Según nuestros políticos “se defiende la igualdad de todos los españoles, también para morir” y se presenta esta ley para proteger a los ciudadanos del “enseñamiento terapéutico”. Podríamos poner miles y miles de casos contando lo que está sucediendo no sólo en nuestros hospitales, sino en nuestras familias, que esto es lo más grave. Amparados por frases tipo: “para que no sufra”, nos encontramos con que se está acabando con la vida de las personas no de una manera natural, quizás tampoco se pueda decir “asesinato” porque alguno podría escandalizarse, llamémoslo eutanasia camuflada. Si actualmente estás cinco días, supuestamente, agonizando, pretenden que en un día se termine todo, me imagino a nuestros médicos diciendo: “su estado es irrecuperable, programaremos todo para exterminarlo a media noche, pueden marcharse a descansar, ya nos encargamos de todo y les enviamos el cadáver al Tanatorio el último adiós”. A mi también me daba la risa leyendo “Un mundo feliz”…
Hace unos meses acudí a visitar a una persona enferma en un hospital, su aspecto me llamó la atención, ya que los hijos me dijeron que era cuestión de horas y observándolo, nada hacía presagiar una muerte inminente. Cuando vino uno de los familiares me explicó que lo iban a sedar y a partir de ese momento, sería cuestión de horas. En ese momento, entendí todo, iban a liquidar al enfermo, pero hoy en día todo se hace poéticamente, “sedación, que no sufra, sueño,…”. Un ahorro para la sanidad pública y un descanso para la familia que se quita la “carga” de encima. ¿Cuántos ancianos mueren en su casa hoy en día? Hablo de España donde la mayor parte de la población, el 95 por ciento, fallecen en los hospitales y esto es, en general, porque no estamos preparados para afrontar la muerte, no sabemos “acompañar”, los familiares quieren que los servicios sanitarios le hagan algo al moribundo ¿algo como qué, ponerle una inyección y matarlo? Escuchaba hace unos días “lo he llevado al hospital porque no quería que muriese en casa, ¡vaya recuerdo!”. ¡Miren Vds.! Como si el alma del difunto fuese a pasear en pijama durante las noches de invierno por el salón. ¡Qué inmaduros somos! Y lo peor y lamentable es que estos comentarios vienen de personas que se les supone Católicos, pero ¿de qué hablan nuestros Sacerdotes en las homilías, de qué hablan los Obispos, de qué habla el Papa de Roma? El pueblo de Dios está flojo, está como un higo flácido que se cae del árbol, así estamos.
Vientres de alquiler, inseminación artificial, ensañamiento terapéutico, eutanasia, aborto, relaciones homosexuales, divorcios, infidelidades y todo esto ¿para ser feliz?
“Arte, ciencia… Creo que han pagado ustedes un precio muy elevado por su felicidad – dijo el Salvaje, cuando quedaron a solas -. ¿Algo más, acaso?
– Pues… la religión, desde luego – contestó el Interventor -. Antes de la Guerra de los Nueve Años había una cosa llamada… Dios” (Un mundo feliz, Aldous Huxley)
Y yo les pregunto, mis queridos lectores. ¿Qué lugar le reservamos a Dios en nuestro mundo, en nuestra vida? Ninguno. Buscamos satisfacer al cuerpo, le ofrecemos placer nada más. Aquello que nos es agradable lo mantenemos y lo que nos resulta desagradable lo desechamos de nuestra vida, sean personas, cosas o animales.
No lloramos por nuestros familiares fallecidos, no ofrecemos Misas, nos resulta indiferente su destino, nos viene bien el sermón del cura de turno que nos dice que están en la Gloria de Dios. Perfectamente válido, no perdemos ni un minuto más. El cadáver lo dejamos en manos de las funerarias que hoy en día organizan todo para que pase cuanto antes y te enteres lo mínimo posible.

El que no puede tener hijos, contacte inmediatamente con el laboratorio más cercano para que se lo solucionen vía cheque bancario, aquello de aceptar la voluntad de Dios ya no está en los planes del hombre.
Al que le moleste el abuelo que encargue una eutanasia y así ya nos ahorramos hasta ir el fin de semana a visitarlo a la residencia.
Si el bebé presenta una malformación en el feto, provoquen un aborto inmediatamente, los hijos que sean lo que una sociedad considera como perfectos. Lo que en otros tiempos se condenó, hoy se ensalza: “generaciones de rubios y ojos azules”. Islandia se engrandece públicamente de ser el primer país sin nacimientos con síndrome de Down, ¿Cuál es el número de niños asesinados en el vientre de su madre? ¿Se pueden contar o la cantidad es tan indecente y escandalosa que desborda todas las estadísticas de la historia?
Si nuestra naturaleza caída nos pide sexo, démosle todo y más, desechemos la castidad y vivamos la promiscuidad total y absoluta y no juzguemos ningún tipo de inclinación, “¿Quién soy yo para juzgar?”, como diría el Obispo de Roma, todo está bien y todo es válido, para ejemplo, precisamente, él mismo, que hace unas semanas abría las puertas vaticanas a un presidente de estado y a su pareja…Con este gobierno de la Iglesia, ¿Cómo estarán nuestras almas? Muy sencillo, corrompidas. No tenemos ni idea de lo que es pecado y de lo que es vivir en estado de Gracia. El que tiene que dar ejemplo aplaude todo tipo de actitudes pecaminosas, ensalza el pecado mortal.
Me hace gracia cuando leo a los “nuevos” teólogos del siglo XXI, esos que hablan de “infantilismo” en cuanto a vivir la religión según la Tradición, esos mismos que hablan de “bendecir el pan” en lugar de utilizar la palabra “Transubstanciación”, estos mismos que son los pioneros a la hora de acoger en sus parroquias todo tipo de desechos y proponerlos como modelos a seguir. Esos, justamente, los que retiran los catecismos tradicionales de sus sacristías son los que tratan a sus feligreses como niños que acuden a un jardín de infancia donde todo vale y todo está bien. ¿Puede un Católico justificar la eutanasia, el aborto, la inseminación artificial, las relaciones fuera del matrimonio, el divorcio, las relaciones homosexuales? El hacerlo sólo demuestra el nivel cultural interior que tenemos a día de hoy, un termómetro que nos dice que el alma tiene fiebre, está enferma. Si están en este caso, pónganle inmediatamente remedio, ¿Quieren la medicina? Sigan la Tradición de la Iglesia.
Ciertamente un alma floja no puede vivir anclada en Cristo, preferirá estar en un puesto cómodo, como tantos que se reían mientras el Señor subía con la cruz al Calvario, pero ¿qué sucederá en el día final? ¿Qué le diremos cuando estemos cara a cara con Él, le diremos que los médicos nos convencieron para acabar con la vida de mamá y que nosotros no sabíamos?…¿le explicaremos que la llevamos al asilo porque no podíamos hacernos cargo de ella por nuestra vida tan ocupada?…¿le diremos que nos separamos porque encontramos a otra persona que nos hacía más felices?…no tuvimos más hijos porque ya era más que suficiente para poder vivir holgadamente…decidimos someternos a una inseminación porque queríamos un hijo más y el cura nos dijo que no tenía nada de malo ir a esa clínica…Todo al gusto del hombre, nada a la voluntad de Dios, esta es la sociedad actual.
Permítanme una pequeña reflexión…Por las mañanas cuando salgo a pasear con Pastor por el bosque, con mi perro, veo ante mis ojos la obra de Dios en su plenitud, nada más hermoso y bello que lo que Él creó para nosotros, la naturaleza en estado puro, en estado salvaje. Simplemente avanzando un poco, unos pocos pasos, encuentro la obra del hombre, escombros en medio de parajes singulares. Así empezó todo, primero se tiró un papel, después directamente la basura y cuando miramos a nuestros alrededor no queda apenas nada de la belleza de la Creación…Esto mismo ha sucedido en nuestro mundo, un día nuestros políticos dejaron de ser Católicos, nuestros Obispos también y nuestras almas…Dios las guarde en Su Sagrado Corazón.
“Pero si usted conoce a Dios, ¿por qué no se lo dice a los demás? – preguntó el Salvaje, indignado -. ¿Por qué no les da a leer estos libros que tratan de Dios? (Un mundo feliz, Aldous Huxley)
Sonia Vázquez
 https://adelantelafe.com/un-mundo-feliz/

miércoles, 26 de abril de 2017

Cristiano viene de Cristo

La Iglesia católica es la única que existe desde el comienzo del cristianismo, creada por los discípulos de Jesús, bajo el mandato de Pedro, el primer Papa. Se mantiene desde hace más de dos mil años gracias a que conserva el legado original sin apenas modificaciones. Es atemporal, sirve para cualquier momento de la historia, y universal, para cualquier lugar. Por tanto, no tiene ningún sentido decir que si Jesús viviera ahora cambiaría el mensaje. No es cierto. La doctrina moral de la Iglesia sigue siendo tan válida ahora como en los primeros tiempos. La Iglesia Católica se basa en las palabras de Jesucristo escritas en los Evangelios.

A mí personalmente me gustaría que admitieran los anticonceptivos. Después de todo no creo que la Biblia diga nada al respecto porque no existían. Tal vez deberían facilitar las anulaciones matrimoniales y aceptar las relaciones sexuales fuera del matrimonio. Pero esa es mi opinión personal, no la de Jesucristo. Jesús estaba claramente en contra de la promiscuidad, la sodomía y el adulterio (visto como cambio de pareja). Y no era precisamente un pusilánime que se dejara llevar por las modas del momento. Por tanto, no me compete a mí, ni al propio Papa reinterpretar sus palabras. Sí es sí y no es no. Eso es todo. Lo tomas o lo dejas.

lunes, 24 de abril de 2017

¿No confrontar?

¿“No confrontar”? – A propósito de una consigna muy repetida en grupos provida - Por la Red Federal de Familias (Misiones)

¿“No confrontar”? – A propósito de una consigna muy repetida en grupos provida
Red Federal de Familias (Misiones)

“No confrontar”. Estas palabras parecen conformar una suerte de seudo mandamiento –añadido, en base a la repetición, al antiguo decálogo– que se va colando en ciertos grupos católicos provida. Entre quienes militamos por la defensa de la vida y la familia, suele escucharse esa frase: “no confrontemos”. Se oye con frecuencia en reuniones y pasillos, se repite maquinalmente hasta en las charlas de amigos con quienes compartimos las mismas banderas. Es como cierto imperativo supremo que parece esconder este pensamiento: “Ni se nos ocurra confrontar porque si no, perdemos auditorio. Perdemos oyentes. Perdemos clientes”.
Bromas aparte, es llamativo que –en el obrar y en el pensar de muchos bautizados– se vaya extendiendo la tibieza y hasta cierto conformismo, lo que es especialmente alarmante cuando tiene lugar en los corazones de quienes deberían sentirse deseosos de cumplir con su misión profética de anunciar la Verdad, denunciando lo que se opone a ella. En vez de eso, parece privilegiarse la estrategia del marketing: “No confrontemos porque ‘queda mal’”. Pero, ¿la verdad es un “producto para vender”?
Esta consigna queda al desnudo ante un simple interrogante. ¿Por qué no confrontar? ¿No confrontar acaso para pretender hallarnos en una cierta calma paradisíaca de amorosa convivencia con quienes piensan muy distinto, promoviendo la cultura de la muerte? Si este es el motivo, no parece muy distinto a fingir. Contrariamente, de la Biblia misma surge que nuestra vida, lejos de ser un apacible camino, es un campo de batalla; un constante militar contra demonio, carne y mundo. ¿No es acaso una milicia lo que hace el hombre sobre la tierra? (Job 9,1).
¿Qué es lo propio de quien recibe la Verdad? Lo propio es vivir según ella, practicarla, predicarla, difundirla. Confrontar es, así, la casi espontánea e ineludible consecuencia de recibir la verdad en un mundo que vive contradiciéndola. No nos engañemos. Es imperioso que la Verdad sea dicha, sea elevada, sea exaltada y coronada ante la mentira, el error y la confusión. Lo que es y “lo que no es” entran siempre en colisión, de modo que lo falso no puede sino caer “como un rayo”, como cayó el enemigo mismo, según las palabras de Cristo (Lc. 10,18). Tan necesario, tan justo, tan debido es que la Verdad sea dicha, que si ya no quedara en el mundo ni un sólo cristiano con el valor suficiente para decirla en alta voz, entonces, no cabe duda, las piedras gritarían.



Solemos escuchar en reuniones o charlas de temas provida, muchas veces de manera bienintencionada, que no debemos confrontar. Pero, en definitiva, ¿qué es confrontar? Confrontar es poner una cosa delante de otra. En el campo de la defensa de la vida, ponemos las falacias de la cultura de la muerte frente a las verdades que brotan del plan de Dios para así dar por tierra con todas esas falsedades ideológicas. Así, la verdad –que no es otra que Dios mismo– termina brillando. Esplende. Desde la época de los más primitivos procesos judiciales, el confrontar resultó siempre un medio no sólo eficaz sino hasta necesario para llegar a lo cierto y, en consecuencia, impartir justicia. Agotados los medios pacíficos, no querer confrontar es una actitud que puede interpretarse como un desinterés por conocer. Y dado que el conocimiento tiene relación con la verdad, este desinterés implica también un desinterés por la verdad misma.
No querer confrontar cuando es obligatorio hacerlo es propio del alma que –aunque reconozca intelectualmente la verdad– prefiere no arriesgarse en cuanto a su testimonio, no sea que pierda amistades por decir lo verdadero. El ejemplo paradigmático –y muy adecuado para este inicio de Semana Santa– es Poncio Pilatos. Pilatos pasa a la historia como el que “no confronta”. No tenía la misma maldad de Herodes (a quien Cristo llamó “zorro”) pero, sin embargo, no quiso atraer alguna enemistad ni perder favores, convirtiéndose así en cómplice del mayor crimen de la Historia. Bajo las condiciones ya señaladas, no confrontar puede ser un síntoma tanto de relativismo –en tanto revela desinterés por la verdad– como también de mediocridad, pusilanimidad, cálculo, especulación. Revela falta de esperanza, falta de confianza en la propia verdad, falta de confianza en la fuerza demoledora de la verdad.
En contraposición, tenemos el evangélico ejemplo de la voz que grita en el desierto: San Juan Bautista, quien precisamente por confrontar con quienes obraban el mal, perdió su vida y conquistó la eternidad. ¿No se enfrentó acaso Santo Tomás Moro con un Enrique VIII, enfermo de poder, que le hizo pagar con su propia sangre la osadía de decir la verdad? ¿No confrontaron Santo Tomás de Aquino, San Agustín, San Atanasio con quienes desnaturalizaban tanto las verdades de la fe como otras verdades propias del orden natural? “Suma contra gentiles” tituló Santo Tomás a una de sus obras. ¿No era precisamente una invitación a la confrontación?
El santo grito de “¡Viva Cristo Rey!” –con el que tantos mártires entregaron su vidas–, ¿no fue acaso un confrontar a voz en cuello con el mundo que niega a Nuestro Señor la Realeza que le es propia?
*         *         *
Cristiano que lees estas líneas. No te dejes confundir ni te confundas tú mismo. Agotadas las instancias anteriores, nadie puede prohibirte confrontar enérgicamente con quienes legitiman el aborto, la anticoncepción, con quienes pretenden naturalizar comportamientos antinaturales. Es una acción propia de tu militancia por el Reino. Si no confrontas hoy –cuando a nuestros jóvenes se los pretende sodomizar, cuando a nuestros ancianos y enfermos se los aniquila, cuando a nuestros niños se los asesina antes de nacer, cuando se pisotea nuestra fe y se escupe sobre nuestros sagrarios–, si no confrontas ahora, si no luchas ahora, ¿cuándo lo harás?
Para acicate de nuestras adormecidas conciencias, S. S. León XIII dejó estas palabras:
“Retirarse ante el enemigo o callar cuando por todas partes se levanta un incesante clamoreo para oprimir la verdad, es actitud propia o de hombres cobardes o de hombres inseguros de la verdad que profesan. La cobardía y la duda son contrarias a la salvación del individuo y a la seguridad del Bien Común, y provechosas únicamente para los enemigos del cristianismo, porque la cobardía de los buenos fomenta la audacia de los malos. El cristiano ha nacido para la lucha”.
Julieta Gabriela Lardies
Delegada RFF – Misiones
Juan Carlos Monedero (h)
Colaborador de la RFF-Misiones
http://apologetica-argentina.blogspot.com.es/2017/04/no-confrontar-proposito-de-una-consigna.html

viernes, 21 de abril de 2017

Mi trabajo

Considero escribir como una especie de trabajo, no tanto en este blog, sino en los otros que tengo de divulgación. Un trabajo poco eficaz por el número de visitas que tengo, pero al fin y al cabo no se trata tanto de cantidad sino de las personas a las que llegues. Si yo supiera que mis post han evitado que alguna mujer aborte ya me daría por satisfecha de la cantidad de horas que he echado. El problema es que seguramente nunca llegaré a saberlo. Así que sigo buscando información y dedicándole mi tiempo sin más motivación que pensar que al menos lo he intentado.

De cuatro a seis de la tarde aproximadamente estoy con los blogs y buscando artículos en facebook.  Por la mañana dedico un tiempo a los enlaces de este blog. En total entre tres y cuatro horas, lo que viene a ser una media jornada laboral. A veces pienso que no tiene sentido tanto esfuerzo pero cuando he intentado dejarlo me he sentido mal. Creo que internet está muy necesitado de opiniones diferentes a la mayoría, aunque luego ellos mismos se ocupen de que no tengan mucha difusión. Pero si no lo hiciera, sentiría que no he puesto nada de mi parte.

miércoles, 19 de abril de 2017

Operación

Cuando creo que ya me encuentro mejor, viene la vida y me pega una patada en la espinilla... Esta vez han sido dos días de hospital por la operación de mi hija de rodilla. Llevo muy mal lo de los hospitales porque todavía me acuerdo de las estancias de mis padres. Lo importante es que ha quedado bien, le han puesto un tendón y no le duele mucho. Le han tenido que hacer dos agujeros en el hueso para atarlo, con anestesia epidural y laparoscopia. Ayer pasó bastante buen día y hoy nos han dado el alta. Ya estamos en casa.

Ahora a ver si tenemos una temporada tranquila (toco madera) porque desde que empezó el año no salimos de sustos. Todavía tienen que ponerle a mi hijo el diente definitivo por el que se rompió. Al menos ahora mi marido no está tan agobiado de trabajo. El mes que viene la pequeña tiene los exámenes finales y me temo que eso va a ser horroroso. Pero en fin, son gajes del oficio de ser padres. Yo en eso soy alemana y pienso que los hijos deberían vivir independientes después de los veinte años para evitar roces, pero esto es lo que hay.

domingo, 16 de abril de 2017

Rezar por el papa Francisco


Intenciones malintencionadas…


Desde Argentina, para el Denzinger-Bergoglio
La intención de oración universal es: ”Para que sean respetados los pueblos indígenas amenazados en su identidad y hasta en su misma existencia”.
La intención para la evangelización es: ”Para que la Iglesia de América Latina y el Caribe, a través de la misión continental, anuncie con ímpetu y entusiasmo renovado el Evangelio.”  (Radio Vaticano, 1 de julio de 2016)
Estas intenciones propuestas por Francisco para hacer oración durante el mes de julio merecen un breve comentario.
Al reflexionar sobre la oración, nos viene a la mente lo que nos narran los Evangelios sobre las numerosas veces que Jesús oró y, muy especialmente, el mandato que nos dio de rezar con las siete peticiones del Padre Nuestro, la oración por excelencia; porque orar es orar como Jesús y según Él nos enseñó.
Pero, claro, además de esas siete peticiones primordiales se pueden suplicar muchísimas otras, de variedad hasta setenta veces siete… Ahora, el “respeto por los pueblos indígenas” es una intención de oración que, venida de la cátedra de Pedro, nos parece un tanto descentrada, digamos, demasiado rebuscada y peligrosamente equívoca.
Después de su resurrección, el Señor encomendó a los apóstoles “Id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” (Mateo 28, 19). Él podría haber también mandado que se valorasen y salvasen las culturas locales, con la vasta secuela de excentricidades antievangélicas que comportan. Pero no nos dio esa consigna. Al contrario, nos dijo que si los pueblos no aceptan el Evangelio hay que salir de ellos sacudiéndose el polvo de las sandalias…
Gracias a la evangelización, la identidad y la misma existencia de muchos pueblos hundidos en el paganismo, en la barbarie y hasta en cultos diabólicos, fueron heridas de muerte con la “espada de la Palabra”, al mismo tiempo en que se regeneraban con enorme beneficio para las almas y los cuerpos de las “víctimas”. Esa es la historia de las naciones americanas gracias a los misioneros venidos de España y de Portugal.
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Esta intención del pontífice es, además, intencionalmente ambigua, ya que da pie a teorías y praxis anticatólicas en las que están empeñados muchos seudo-misioneros indigenistas que deforman y traicionan las enseñanzas de la Iglesia, incluso las del mismo Concilio Vaticano II al que utilizan como escudo para propagar el error.
Si las “semillas del Verbo” -espléndida expresión de San Justino y los Padres de la Iglesia que recogió y potenció el Concilio en varios de sus documentos- están presentes en todos los pueblos, por peor encaminados que puedan encontrarse, se trata precisamente de regarlas, abonarlas, cultivarlas, podarlas, darles oportunidad de que puedan dar a luz a Jesucristo, el Verbo de Dios.
Idolatrar la semilla sin cuidarla y sofocar al Verbo impidiendo que florezca, es lo que pretende una cierta misionología que, con esta intención de oración universal, Francisco acaba propiciando. Es algo evidente.
La identidad de un pueblo vale en la medida en que se geste y brote en sí el ideal del Reino de Dios. ¿No queremos acaso un solo rebaño y un solo pastor? ¿O estaremos apostando por una religión relativista y ecléctica del tipo que predican los teólogos de la liberación?
La llamada intención universal viene ilustrada con un video “El video del papa – Respeto a los pueblos indígenas” en el cual no aparece ningún signo distintivo de la religión católica. En cambio, en los figurantes, diversos atuendos, collares, vinchas, adornos, plumas, aros, pipas… El propio Francisco aparece sin que se le vea, como ya es normal en esta serie de videos, la extraña cruz pectoral que normalmente usa sobre la sotana blanca. Ni una cruz en la pared, ni una imagen de la Virgen en el escritorio. Nada. Parece todo elaborado en un laboratorio de marketing anticristiano.
La joven indígena que aparece ante un micrófono con aires desafiantes es, en realidad, una mediocre actriz maquillada en un estudio televisivo; algunas de las imágenes de los llamados pueblos originarios son chocantes por la barbarie o la sensualidad que expresan. Francisco pide respeto por sus formas de vida y sus tradiciones amenazadas, presentándonos como modelo figuras de dudosa autenticidad y aberrantes.
slide0040_image086¿Respetar qué tradiciones? ¿La antropofagia, la poligamia, el incesto, la idolatría, el satanismo? No lo dice pero sibilinamente lo insinúa. Se diría que Bergoglio profesa la creencia en una inmaculada concepción de esas pobres criaturas junto a las cuales la luz del Evangelio aún no brilló con todo su fulgor.
Mientras Francisco va desmantelando la tradición en los protocolos, liturgias y modales forjados a la luz del Evangelio, quiere salvar indiscriminadamente tradiciones paganas que por su propio dinamismo irán muriendo sin pena ni gloria.
Fore-tribe-man¿Por qué debería salvarse una cultura o tradición específica? Sabemos que la Iglesia es inmortal. Pero no confesamos la creencia de que los pueblos indígenas lo sean o deban serlo también. En la época de Noé, la supervivencia de las formas de vida de aquellos pueblos no estaba en las intenciones de Dios ni de su profeta…
Semejante salvavidas que el Obispo de Roma lanza a esa pobre gente, además de ser anticristiano, es contradictorio, ya que su política de acoger a todo precio y sin discriminación a los refugiados en Europa, conlleva una renuncia a la identidad cristiana y occidental de países que sí están en riesgo de sucumbir ante la avalancha de la fanática barbarie musulmana. Eso no sólo parece no importarle, sino que además lo incentiva, como ya estudió el Denzinger-Bergoglio (Nota del DB: ver aquí).
En la Evangelii Gaudium Francisco anima a los europeos a no tener miedo de perder la propia cultura:
“Los migrantes me plantean un desafío particular por ser Pastor de una Iglesia sin fronteras que se siente madre de todos. Por ello, exhorto a los países a una generosa apertura, que en lugar de temer la destrucción de la identidad local sea capaz de crear nuevas síntesis culturales“. (Exhortación apostólica Evangelii Gaudium, n. 210, 24 de noviembre de 2013)
¿Porqué estas “nuevas síntesis culturales” solo las quiere Francisco para los pueblos cristianos europeos? ¿Los pueblos indígenas son una raza superior que no puede sufrir ninguna “síntesis cultural”? ¿O es qué las tales “síntesis culturales” sólo le sirven a Francisco para acabar con los restos de la civilización cristiana occidental?
En relación a la intención para la evangelización (“Para que la Iglesia de América Latina y el Caribe, a través de la misión continental, anuncie con ímpetu y entusiasmo renovado el Evangelio”) Francisco fija nuevamente su atención en América Latina, ese “fin del mundo” desde dónde se embarcó para llegar a Roma. ¡Claro que en esas latitudes se precisa ímpetu renovado para anunciar el Evangelio!
Pero es curioso que es también en América Latina y el Caribe donde existen pueblos indígenas en los que ciertos misioneros quieren potenciar no precisamente la Buena Nueva que vino de la Europa cristiana, sino un exótico “Evangelio” precolombino.
¿Pensará Francisco que el cristianismo amenazó la identidad y la existencia de los pueblos del nuevo mundo? Muchos de sus amigos piensan eso.
Hay algo atávico y recurrente en Francisco que hace con que permanentemente se vuelva a sus orígenes rioplatenses y amerindianos (por más que lleve sangre y apellido de ancestrales piamonteses), y eso le influye hasta en el momento de poner las intenciones para la Iglesia universal. Es una especie de bloqueo.
La vieja Europa, tan necesitada de oración y de donde vino la fe para los pueblos indígenas de América y del Caribe, no se hace merecedora, por lo visto, de las oraciones del Obispo de Roma ni de los fieles del mundo.
¿Será porque Europa no siguió a rajatabla la consigna bergogliana de acoger sin discriminación a todo y cualquier refugiado? ¿Será porque la Unión Europea está haciendo agua como un barco mal construido? ¿Será porque, según recientes elecciones y encuestas, las derechas se afirman y las izquierdas se estancan o decaen? Esas realidades hieren el corazón de Francisco; lo ha dado a entender.
Lo cierto es que Europa está necesitadísima de oración, sea “universal” o “de evangelización”…
“Desde muchas partes se recibe una impresión general de cansancio, de envejecimiento, de una Europa anciana que ya no es fértil ni vivaz. Por lo que los grandes ideales que han inspirado Europa parecen haber perdido fuerza de atracción, en favor de los tecnicismos burocráticos de sus instituciones”. (Discurso al Parlamento Europeo, 25 de noviembre de 2014) Estas palabras pronunciadas hace casi dos años son muy graves. Pero no preocupan mayormente al que las hizo. Constata… y pasa a otro tema; no reza ni trabaja para que las cosas sean diferentes; ni pide a los fieles que hagan lo propio.
Otra declaración sintomática de las intenciones bergoglianas: “Sueño una Europa joven, capaz de ser todavía madre: una madre que tenga vida, porque respeta la vida y ofrece esperanza de vida. VATICANO-PREMIO-CARLOMAGNO_11273416Sueño una Europa que se hace cargo del niño, que como un hermano socorre al pobre y a los que vienen en busca de acogida, porque ya no tienen nada y piden refugio. Sueño una Europa que escucha y valora a los enfermos y a los ancianos, para que no sean reducidos a objetos improductivos de descarte. Sueño una Europa, donde ser emigrante no sea un delito, sino una invitación a un mayor compromiso con la dignidad de todo ser humano. Sueño una Europa donde los jóvenes respiren el aire limpio de la honestidad, amen la belleza de la cultura y de una vida sencilla, no contaminada por las infinitas necesidades del consumismo; donde casarse y tener hijos sea una responsabilidad y una gran alegría, y no un problema debido a la falta de un trabajo suficientemente estable. Sueño una Europa de las familias, con políticas realmente eficaces, centradas en los rostros más que en los números, en el nacimiento de hijos más que en el aumento de los bienes. Sueño una Europa que promueva y proteja los derechos de cada uno, sin olvidar los deberes para con todos. Sueño una Europa de la cual no se pueda decir que su compromiso por los derechos humanos ha sido su última utopía.”. (Discurso, 6 de mayo de 2016)
Los sueños de Francisco son verdaderas pesadillas. En su sueño no entra la dimensión de la fe ni la salvación de las almas. Es un sueño de rotario, por no decir de masón.
Sobre la misión con los indígenas, Pío XII tiene un lenguaje muy diferente al de Francisco:
His_Holiness_Pope_Pius_XII-2Queda un punto por tratar, el cual deseamos ardientemente que todos entiendan claramente. La Iglesia, desde sus orígenes hasta nuestros días, ha conseguido siempre la prudentísima norma que, al abrazar los pueblos el Evangelio, no se destruya ni extinga nada de lo bueno, honesto y hermoso que, según su propia índole y genio, cada uno de ellos posee. Pues cuando la Iglesia llama a los pueblos a una condición humana más elevada y a una vida más culta, bajo los auspicios de la religión cristiana, no sigue el ejemplo de los que sin norma ni método cortan la selva frondosa, abaten y destruyen, sino más bien imita a los que injertan en los árboles silvestres la buena rama, a fin de que algún día broten y maduren en ellos frutos más dulces y exquisitos.
La naturaleza humana, aunque inficionada con el pecado original por la miserable caída de Adán, tiene con todo en sí «algo naturalmente cristiano»[17]; lo cual, si es iluminado con la luz divina y alimentado por la gracia de Dios, podrá algún día ser elevado a la verdadera virtud y a la vida sobrenatural.
Por lo cual, la Iglesia católica ni despreció las doctrinas de los paganos ni las rechazó, sino que más bien las libró de todo error e impureza, y las consumó y perfeccionó con la sabiduría cristiana. Arte-nueva-EspanaDe la misma manera acogió benignamente sus artes y disciplinas liberales que habían alcanzado en algunas partes tan alto grado de perfección, las cultivó con diligencia y las elevó a una extrema belleza a la que antes tal vez nunca había llegado. Tampoco suprimió completamente las costumbres típicas de los pueblos y sus instituciones tradicionales, sino que en cierto sentido las santificó; y los mismos días de fiesta, cambiando el modo y la forma, los hizo que sirviesen para celebrar los aniversarios de los mártires y los misterios sagrados. A este propósito escribe muy oportunamente San Basilio: «Como los tintoreros preparan de antemano con ciertos procedimientos lo que hay que teñir, y así fácilmente después le dan el color de púrpura o cualquier otro, de la misma manera nosotros también, si queremos que permanezca indeleble y para siempre en nosotros el esplendor de la virtud, procuraremos en primer lugar iniciarnos en estas artes externas y después aprenderemos las doctrinas sagradas y arcanas; acostumbrados a ver el sol, por decirlo así, en el reflejo del agua, podremos alzar nuestros ojos directamente a la luz… Y así como la vida propia del árbol es producir a su tiempo frutos abundantes, y, sin embargo, las hojas adheridas a los ramos les proporcionan algún ornato, de igual modo el fruto principal del alma es la misma verdad, pero, sin embargo, no es desagradable el adorno de la sabiduría externa, que, como follaje, proporciona al fruto sombra y agradable aspecto. Se dice que Moisés, varón verdaderamente eximio y de gran fama entre todos los hombres por su sabiduría, después de haber ejercitado su espíritu en las enseñanzas de los egipcios, llegó a la contemplación de Aquel que es. De igual manera, posteriormente, del profeta Daniel se refiere que llegó al conocimiento de las doctrinas sagradas después de haber sido instruido en Babilonia en la sabiduría de los caldeos» [18]. (Pío XII, Encíclica Evangelii Praecones, 2 de junio de 1951)
Pío XII apunta a la conversión mediante la salvaguarda de valores autóctonos cristianizados. Francisco a la persistencia del paganismo sin sombra de regeneración. Pero… si no tiene a la luz de la fe como rectora, no se puede esperar algo diferente de lo que él nos propone ¿cómo pedir peras al olmo?
El continente asiático, donde el cristianismo llega apenas al uno por ciento, ¿No sería más que oportuno orar para que la fe de Jesucristo se implante en aquellas latitudes y produzca frutos? No pensarán en el Vaticano que Asia está bien servida con la “riqueza” que aportan tantas religiones y filosofías ancestrales como el budismo, el musulmanismo, el hinduismo… el ateísmo, etc.
De África, mejor no hablemos… su situación tiene rasgos parecidos con la americana, agravados por la falta de arraigo que hasta ahora ha tenido allí el Evangelio, desgraciadamente. La inculturación no dio mayor resultado, o fue mal echa… en todo caso, ¡Cuánta oración necesitan esos pueblos!
Digamos por fin, ¿no sería más propio de un padre y de un pastor pedir oraciones por los pobres venezolanos, los cubanos perseguidos, los sirios masacrados, los niños abortados o los matrimonios deshechos? Parece más políticamente correcto acordarse de los indios; acordarse no para catequizarlos y bautizarlos sino para confirmarlos en su paganismo ancestral. ¿Eso es propio de un padre y de un pastor?
¿Qué nos reserva el futuro? ¿En los meses sucesivos se nos pedirá rezar por cosas tan excéntricas como las focas en extinción, el calentamiento global o contra la especulación bursátil y la economía de mercado?
A la vista de las intenciones por las que el Obispo de Roma nos pide rezar, nos parece que la intención más urgente sería la de rezar por él…
 https://denzingerbergoglio.com/2016/07/09/intenciones-malintencionadas/