Teniendo en cuenta que cada año mueren en el mundo millones de personas, especialmente niños, de malaria y otras enfermedades; sin contar con los que mueren de hambre y conflictos armados, no es de extrañar que en algunos países no le pongan nombre a sus hijos hasta que cumplen los cuatro años. Junto a esto la pandemia famosa del covid nuestro viene a ser una broma y me imagino que nos consideran unos exagerados para una vez que nos toca algo.
Pero naturalmente al que le afecta el coronavirus le importa más que nada en el mundo. Sin embargo, a mí lo que más me importa es que vuelvan las oposiciones para que mi hijo mayor pueda ganarse la vida. Es decir, que todo es relativo. No es que no me importe la malaria y otros males de Africa. O que no me importe el coronavirus y los ancianos. Pero desde mi perspectiva naturalmente lo primero ahora es mi familia. No creo que sea muy difícil de entender.
Ahora que por fin he vuelto a tomar el café diario en el centro comercial donde hago la compra, me he puesto a pensar en lo que nos queda para volver a la normalidad, a la antigua, porque la nueva no me convence. Lo primero y más importante es que pueda volver mi hija desde Alemania, cosa que no va a ser posible hasta julio. Igualmente que venga el novio de mi hija pequeña, que vive en Francia. Por último, no menos importante, que recupere su trabajo la novia de mi hijo mayor. Y que salga la nota de la oposición de mi hijo.
Lo que va a tener que esperar mucho son mis clases de francés y gimnasia china. Me temo que por lo menos hasta octubre no se sabrá si recuperamos las actividades. Pensar que me daba mucha pereza hacer esas cosas aunque me gustaran y ahora que no sé si volveremos me siento un poco tonta. Quién nos iba a decir que perderíamos oportunidades con ésta. No veo el momento de que acabemos el estado de alarma y podamos reunirnos de nuevo.
Al fin y muy a pesar del gobierno Madrid va a entrar en fase dos. Eso significa que abrirán los restaurantes y los centros comerciales. También que podremos pasear en cualquier horario. A mí me viene estupendo porque las ocho ya era tarde para nosotros, que nos gusta cenar antes de las nueve. Preferimos salir sobre las siete y así hemos hecho un par de días esta semana aprovechando que íbamos a una terraza a tomar algo y eso es libre. De este modo vamos recuperando las viejas costumbres de siempre.
Como ya sabéis yo soy virusexcéptica por decirlo de alguna manera y sigo pensando que la gran mayoría se han infectado en residencias y hospitales, no por la calle. De manera que no tengo el miedo que se le ha quedado a mucha gente a salir. Incluso la Oms ahora dice que el virus no se contagia a distancia, claro que yo no me fío un pelo de ellos. Por otra parte, dicen que las mascarillas hacen que respiremos nuestros propio dióxido de carbono, asi que ya no sabe uno qué hacer. Pero bueno, seguiremos campeando el temporal. Qué remedio.
¿Lo he soñado? Juraría que estábamos en medio de una terrible
pandemia que obligaba a los gobiernos de todo el mundo, siempre justos y
benéficos, a mantenernos encerrados y dejarnos salir poco a poco,
manteniéndonos alejados unos de otros, con mascarillas y un sinfín de
medidas de seguridad. Hubiera apostado que ahora teníamos que estar
todos temblando ante la llegada de la Segunda Ola y sometiéndonos
dóciles a todos los recortes a nuestra libertad y a la brutal
destrucción de nuestra economía, rodeados de la Stasi espontánea de las charos que nos llaman asesinos a gritos si nos bajamos un milímetro la mascarilla en público.
Pero no, eso era la temporada anterior de esta serie, el Nuevo Orden
Mundial, de la que todos somos involuntarios figurantes. Ahora no toca,
ahora todo eso es, no sé, como el Cambio Climático, el pánico de ayer.
Los dueños del discurso se están comportando como niños severamente
hiperactivos que se cansan de golpe de su última obsesión en cuanto
aparece una nueva. Ahora toca motines raciales, de los que estamos todos
muy a favor.
La progresía demostró ser astuta, casi diría que sabia, cuando lo
apostó a lo que llaman ‘educación’ y a lo que denominan ‘cultura’, y que
consiste fundamentalmente en el laborioso y delicado proceso por el que
se consigue que la gente vea un ciervo y le llame caballo, para que se
sostenga con normalidad lo contrario a lo evidente.
Leo en la página web de la radiotelevisión pública estadounidense NPR
(sí, existe) que “docenas de expertos en salud pública e infecciones
han firmado una carta abierta en apoyo de las protestas antirracistas a
escala nacional”. En la carta puede leerse que “el supremacismo blanco
es una amenaza a la salud pública que precede y contribuye al COVID-19″.
No sé, Rick, a mí me parece bastante falso. Quiero
decir, no parece un modo serio de tratar una peste terrible en cuya
lucha compensa tirar por la borda siglos de luchas por las libertades y
décadas de desarrollo económico cuando luego se puede arremolinar todo
el mundo en ‘protestas’ amenizadas con saqueos, incendios, palizas a
transeuntes ocasionales y ese tipo de cosas que hacen tan recomendable y
divertida la algarada.
Por supuesto, todo es mentira, lo que sería gracioso si no resultase tan monstruoso. Empezando
por llamar ‘protestas’ a lo que cualquiera con un par de ojos puede ver
que es una orgía de destrucción gratuita, de ir de compras sin pagar y
de desfogar el natural impulso de la juventud de linchar en manada a
quien cometa el error de pasar por ahí con el aspecto inadecuado o trate
de proteger su tienda o vivienda.
El otro día asaltaron un Aldi en Gerona. ¡En Gerona! Un grupo de subsaharianos que gritaban “¡muerte a la policía!”
Solo hay una razón de ser para que existan gobiernos, ya sean
democracias, monarquías, oligarquías o la combinación que prefieran:
garantizar la seguridad y el cumplimiento de la ley. Todo lo demás,
desde el Instituto de la Mujer a la peatonización de las calles, son
accesorios más o menos irrelevantes. Pero si las autoridades no
solo consienten sino que, como es el caso, animan a la destrucción de la
propiedad y al caos, no son meramente superfluas, sino directamente
nocivas. Perjudiciales, estas sí, para la salud de todos.
Y es exactamente así. El otro día asaltaron un Aldi en Gerona. ¡En
Gerona! Un grupo de subsaharianos que gritaban “¡muerte a la policía!”,
aunque queremos creer que exceptuaban a esos policías que probablemente
rescataron a muchos de ellos en altamar, les dieron mantas y alimentos y
se preocuparon por realojarles. Todo, en protesta por la muerte de
George Floyd del que, apostaría mis ingresos de un año, muy pocos
sabrían quién fue o qué le pasó exactamente.
Los medios, que se están portando en todo esto como cómplices
pirómanos, gustan de decir que las vidas humanas son más importantes que
las propiedades. Naturalmente, ver la relación que hay entre el
homicidio de Floyd con la quema de un edificio en otra ciudad, propiedad
de alguien que no tiene absolutamente ninguna responsabilidad con los
hechos, es algo que solo está al alcance de nuestros sabios amos.
Y tampoco es que la vida, si nos ponemos puntillosos, les importe tampoco, porque ya
han muerto varios a manos de los, ejem, ‘protagonistas de la protesta’.
Entre ellos, vaya por Dios, dos agentes negros por los que nadie va a
protestar.
Qué caramba, aquí nadie ha protestado así, ni de lejos, por las más
de 40.000 muertes causadas en parte por la venalidad, ideologización e
incompetencia del Gobierno. Al contrario: a las ocho salimos a las
ventanas a aplaudirles.
Para evitaros problemas he cerrado los comentarios en este post.
El doctor Pablo Muñoz Iturrieta es argentino y reside desde hace
varios años en Canadá. Es doctor en Filosofía política y legal. Posee un
Máster en psicología filosófíca y varios estudios de post grado. Es un
gran investigador sobre las conductas humanas y un destacado
especialista sobre la ideología de género y sus nefastas implicancias.
Ha desarrollado un profundo análisis sobre este tema en su libro
"Atrapado en el cuerpo equivocado". Para ello se sumergió en estudios
científicos avanzados en los campos de la medicina, la psicología y la
sociología. A la Argentina llegó hace unos días para brindar
conferencias en más de veinte ciudades.
A continuación el diálogo mantenido con La Prensa:
- ¿Qué es la ideología de género?
- Se ha dicho mucho sobre esto, pero para no repetir definiciones, vamos
a ir un poco más profundo. La teoría del género niega de entrada que
haya una "persona humana" definida como algo esencial y estático, que no
cambia en lo más profundo de su ser. Según esta teoría, la categoría de
persona ha sido impuesta históricamente por un patriarcado heterosexual
y ha imposibilitado a que cada uno se construya como le plazca,
especialmente con respecto a la propia sexualidad e identidad
"personal". Esto a dado lugar a distintas opresiones históricas. Por eso
plantea la noción de género como más apta para la realidad de cada uno,
ya que nos permite ir autoconstruyéndonos de acuerdo con la propia auto
percepción y más allá, o en total negación, de lo que la biología nos
impone. Esto último marca la propuesta netamente ideológica, ya que se
niega rotundamente que la biología y la constitución genética tengan
alguna influencia en el ser humano y todo lo atribuyen a una imposición
cultural y social de la cual nos tenemos que liberar. Es por eso que se
alientan las "disidencias sexuales", es decir, comportamientos sexuales
anormales, los cuales demostrarían que no hay una normalidad, sino que
todo es construcción. En lugar de la propia identidad personal, se
proclama la propia identidad de género y la identidad sexual, de ahí el
acrónimo LGBTQI+. Pero esto acarrea una gran contradicción, ya que las
posibilidades de "identificación" son infinitas, no hay ningún criterio
que establezca límites, y muchas veces en realidad estamos ante un
trastorno de identidad (como la mujer que se identifica como caballo) o
ante un abuso de la teoría de género (como el hombre salteño que se
identificó como mujer para jubilarse más temprano).
- ¿Quiénes son sus mentores?
- La primera vez que se utiliza el término "género" como una realidad
distinta al sexo biológico es en un artículo publicado en 1955 por el
profesor de psiquiatría John Money, de la universidad Johns Hopkins.
Este doctor se autoproclamaba el "misionero del sexo", y era un
activista de la pedofilia y pedófilo confeso. Money postulaba que la
identidad de género es fluida, es decir, intercambiable y que podía
reconstruirse por medio de intervenciones quirúrgicas (en el caso de los
transexuales). Para él, hacer que un niño se identifique con un
determinado género solo requería la construcción de genitales típicos de
un determinado sexo y la creación de un ambiente apropiado para que el
niño se identifique con ese género, por ejemplo, si se decidía que fuera
niña, rodeándolo de muñecas y poniéndole vestiditos y eso bastaba para
que el niño sea niña. El feminismo radical toma esta idea y la comienza a
desarrollar en el ambiente de las llamadas facultades del estudio de la
mujer y el género, lo que da origen a la teoría del género. ¿Por qué es
netamente ideológica la teoría, sin ninguna consideración científica,
biológica, genética, psicológica del ser humano? Porque en los años 70",
el feminismo radical puso mucha presión política a las universidades en
USA y Canadá debido a que no había muchas mujeres enseñando y, para
balancear la situación, se crearon de la noche a la mañana las
facultades de la mujer y el género, para que así haya más mujeres
enseñando. El problema principal fue que nadie sabía a ciencia cierta
qué se debía estudiar ahí, además de que feministas radicales tomaron
los puestos, las cuales provenían de facultades de inglés, es decir, sin
ningún tipo de formación científica. Y es así que se comenzó a
desarrollar de modo ideológico y pseudocientífico la llamada "teoría del
género", especialmente por el trabajo de Betty Friedan, Judith Butler,
Catharine MacKinnon, etc., influenciadas por el pensamiento de Simone de
Beauvoir y la teoría marxista, ahora aplicada a la opresión de la mujer
y de las distintas disidencias sexuales.
- ¿Quiénes la financian?
- La ideología de género es apoyada y promovida mundialmente por la
Organización de las Naciones Unidas (ONU) y organismos internacionales
como la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa de Naciones
Unidas para el Desarrollo (PNUD), la la Organización de las Naciones
Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo de
Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y otros. También se cuentan
entre sus más fervientes contribuyentes las fundaciones Open Society
Foundation (de George Soros), McNamara, Rockefeller y la Clinton
Foundation y empresas como Google, Mastercard, McKinsey & Co.,
Virgin, IBM y Linkedln, las cuales presionan a gobiernos a instaurar
políticas LGBT. Además, temas relacionados a la ideología de género han
estado en el centro de recientes declaraciones emitidas por el G7 en
Canadá y el G20 en Argentina, ambos en el 2018.
- ¿Cómo es la situación de Canadá respeto de este tema?
- Canadá está padeciendo lo que se podría llamar una dictadura del
género. La Ley 89 (2017) de Ontario le permite al gobierno sacar a los
niños de su hogar si sus padres se oponen a la ideología de género.
Según esta ley, la orientación sexual y la identidad de género son
causal para que los padres pierdan la patria potestad. Esta ley también
establece que las agencias gubernamentales prohíban a parejas con
convicciones contrarias a los "derechos LGBT" el adoptar niños. En las
escuelas, la Ley 13 (2012) obligó a las escuelas públicas a tener
"alianzas homosexuales" (=grupos gay) subvencionados por la misma
escuela, incluso si son de alguna denominación religiosa. La Ley 77
(2015) prohibió toda forma de terapia para menores que luchan con la
disforia de género u otros aspectos de su sexualidad, lo que ocasionó
una reacción negativa de numerosos psiquiatras y psicólogos de gran
renombre debido a que la ley obligaba dejar de tratar a personas que
padecían serios trastornos. La Ley 28 (2016) eliminó los términos
"madre" y "padre", y permite "acuerdos previos a la concepción" para que
cuatro personas no relacionadas y no casadas se conviertan en padres
"simultáneos" de una creatura. La Ley C-16 (2016) enmendó el Código
Penal y el Acta de Derechos Humanos de Canadá, incluyendo la "identidad
de género", la "orientación sexual" y la "expresión de género" en la
lista de razones prohibitivas de discriminación, por lo que se pena con
fuertes multas y cárcel a quien use pronombres que no corresponden con
la identidad auto percibida de la persona.
- ¿Cómo se manifiesta en la vida cotidiana?
- La dictadura del género afecta a algunos más que a otros. En algunos
casos significa la pérdida del trabajo, o el tener que echar a
trabajadores para poder satisfacer el "cupo". Para un hombre,
especialmente si es de descendencia europea, es mucho más difícil
conseguir trabajo y en algunos casos imposible (por ejemplo, para
enseñar en un establecimiento público). Por ley al anunciar un puesto
trabajo de tiene que decir que se dará prioridad a "minorías
históricamente oprimidas", por lo que si uno no se identifica como parte
de la comunidad LGBT le es a veces muy difícil conseguir ciertos
trabajos. En el 2015, el primer ministro Justin Trudeau dispuso que los
miembros del gabinete y ministerios sean la mitad mujeres, más allá de
la competencia y experiencia de estas personas. En las escuelas ya a
partir de prejardín los niños son bombardeados con una educación sexual
totalmente ideológica, muchas veces impartidas por activistas
transexuales. Si los padres se oponen corren el riesgo de que le quiten
sus hijos, e incluso si los mismos estudiantes objetan, sus padres
puedes ser denunciados de lavado de cerebro. Es por eso por lo que miles
de padres en Canadá han sacado a los hijos de las escuelas y les
imparten ellos mismos la educación, con el esfuerzo y las dificultades
que esto significa.
- ¿Qué sucede con los que opinan diferente?
- Uno se tiene que cuidar todo el tiempo en el ámbito de trabajo,
especialmente en las universidades, ya que se ha establecido un sistema
legal paralelo, con Cortes de Derechos Humanos, que imponen pesadas
multas y cárcel a quienes no suscriban a la imposición ideológica del
género y sus pronombres por el "crimen" de no dirigirse a alguien por
alguno de los pronombres que esa persona decida (los cuales pueden
fluctuar a lo largo del día). En los baños de las universidades hay
posters con números telefónicos para denunciar a un profesor si dijo
algo que te "hirió". Los alumnos también se tienen que cuidar. Conozco
el caso de una chica que fue suspendida del secundario por no adherir a
la agenda ideológica (simplemente llevaba una remera que decía
"Pro-Vida") y es famoso el caso de Lindsay Shepherd, quien fue reprimida
duramente por presentar un video de un autor contrario a la teoría de
género durante una clase (Jordan Peterson) y cuya situación adquirió
notoriedad internacional por el totalitarismo ideológico de los
administradores de la universidad Wilfried Laurier. El sistema legal de
Canadá se inclina cada vez más a eliminar los derechos de los padres. El
miércoles 27 de febrero, la Corte Suprema de British Columbia ordenó
que una niña de 14 años recibiera inyecciones de testosterona sin el
consentimiento de sus padres, los cuales se habían opuesto debido a los
grandes peligros para la salud que conllevan. El tribunal también
declaró que, si alguno de sus padres se refería a ella usando pronombres
femeninos o se dirigía a ella por su nombre de nacimiento, podrían ser
acusados de violencia familiar. Ahora bien, la violencia familiar no
solo conlleva el que les quiten a sus hijos, sino también penas de
cárcel. Es realmente alarmante.
- ¿Piensa que nuestro país corre riesgos de adoptar una doctrina totalitaria?
- Argentina está sufriendo un ataque ideológico sin precedentes en
nuestra historia. Teorías feministas y del género que habían sido
ampliamente desacreditadas y habían perdido presencia en el ámbito
académico han resurgido nuevamente con una fuerza inusitada. La
situación de la Argentina se está asemejando a la de Canadá, ya que la
política se ha metido en el tema y de modo totalitario ya se está
imponiendo la ideología de género como doctrina superior a la misma
ciencia y realidad. Un ejemplo son los centros de hormonización
infantil, lo cual es realmente alarmantes ya que es un abuso al niño y
un crimen contra su integridad física y psicológica. También tenemos el
caso de la ESI que, en vez de ser una educación respetuosa y científica,
se la usa como arma ideológica para promover la ideología de género, el
aborto y el libertinaje sexual.
Por fin, aunque parecía que nunca llegaría, llegó en momento de poder salir a tomar algo a las terrazas de los bares. Los centros comerciales de momento tendrán que esperar. Pero lo más importante es que ya se puede viajar por la provincia. Tenemos casa en un pueblo de la sierra y no veíamos el momento de volver. Al fin fuimos y la hierba había crecido hasta un metro de alto. Nada que no arregle la llegada del verano. Todo seguía en su sitio y al fin hemos podido poner en marcha el huerto, con mucho retraso.
Fuimos al vivero y al pueblo de al lado a tomar algo, porque en el nuestro no había sitio. También estamos haciendo la ronda de los bares donde vivimos para "hacer patria" porque los pobres están muy necesitados. Así que nos hemos dado un respiro en la cautividad. A algunos bares se ve que todavía no les compensa abrir o es que ya se han arruinado los pobres. La situación es angustiosa para un millón de familias. Esperemos que pronto reciban por lo menos una paga mínima. A ver si pronto podemos olvidar esta pesadilla.
A estas alturas no pensaba que fuera necesario aclarar este tema, pero el anónimo me ha dejado dudas. Así que he copiado un artículo muy bien informado.
Ha calado la idea a través de la nefasta influencia capciosa y sesgada en términos generales de la Leyenda Negra,
que implementada por los holandeses en primera instancia y
posteriormente repercutida por los ingleses para descalificar los hechos
acontecidos en todas aquellas latitudes en las que la monarquía española tenía presencia, fuera en su espíritu descalificador un flagelo político para nuestra nación.
En buena ley, no podemos eludir responsabilidades en el tratamiento de acontecimientos históricos (porque eso es hacer historia, no maquillar lo ocurrido), que sí tuvieron sustancia y contenido para avalar las tesis de nuestros adversarios de aquel tiempo,
pero si la obligación de contestar la magnitud a la que pretenden
elevar algunos desatinos acaecidos en aquel entonces. Nos ha faltado
capacidad de contra juego o réplica y nuestros libros de historia y la diplomacia en sus competencias no han hecho bien las tareas.
El supuesto genocidio español
Como el polen en el viento, trashumantes, fuimos llevados por el impulso de una idea audaz hacia Catay y Cipango (India y Japón) tropezando accidentalmente con un enorme continente que no estaba en ninguna cartografía. Era necesario buscar una respuesta a esa enorme incógnita que se abría retadora a nuestras ilimitadas miradas soñadoras.
Entonces, ocurrió que algunos cientos de hombres osados,
sin dejarse intimidar por el imponente reto, comenzaron a explorar
aquellas interminables junglas y manglares acosados por ocultas
cerbatanas impregnadas en curare y enfrentándose a silenciosas flechas
salidas de la tupida e impenetrable foresta. Más tarde,
en esa caprichosa accidentalidad propuesta por el aleatorio destino,
acabarían enfrentándose a enormes ejércitos venciendo en circunstancias
muy adversas rozando el heroísmo. ¿Se mató? Si, y probablemente a mansalva a adversarios curtidos en la guerra, el canibalismo y rituales monstruosos.
Adversarios que se mataban entre ellos en cruentas guerras civiles y
que cuando capturaban a sus impares en las llamadas guerras floridas, lo
hacían para efectuar sacrificios rituales.
¿Se
mató? Probablemente, pero fue un enfrentamiento con adversarios
curtidos en la guerra, el canibalismo y los rituales monstruosos
Mientras las dos Actas de Supremacía, tanto la promulgada por Enrique VIII en
1534 como la amparada por Isabel I de Inglaterra en 1559, arrasaron las
propiedades, fortunas, recursos y puestos de trabajo en la
administración pública para los practicantes de la religión católica con
represalias sin cuento y matanzas a destajo si no se practicaba la
apostasía, el acta de Alta Traición vendría a
radicalizar este contexto de represión brutal ejercido por sus graciosas
majestades hacia los devotos de Roma. Entretanto, a España se le
endosaban los muertos por la Inquisición en una cuantía
extraordinariamente menor en mortandad y alevosía, pues al menos los
tribunales del Santo Oficio –qué eufemismo–, se
ajustaban a la ley y los afectados tenían al menos ciertas garantías,
cosa que en los países protestantes no existía ni por asomo. Allá ibas
al potro o a la pira a toda pastilla y sin más preámbulos.
Como bien dice Hugh Thomas, extraordinario radiógrafo del alma española en sus libros 'El mundo sin fin',
'El Siglo de Oro español' o en 'La Conquista de México,; ni sumando las
muertes adversarias por caídos en combate en la accidental conquista de
América, se llegó a contabilizar más de 100.000 finados nativos
–en combate– en la contabilidad más rigurosa y adversa. Otra cosa bien
distinta es la terrible mortandad causada por la viruela y en menor
medida por la sífilis, algo que cualquier historiador con un mínimo de rigor no puede vincular a una intencionalidad previa.
Nadie es inocente
Sin embargo, las guerras coloniales inglesas con los Zulús, Boers, Indios (de la India) o autóctonos en Norteamérica y Canadá,
en las guerras del opio contra los nacionalistas chinos Bóxer, contra
los aborígenes australianos o allá dondequiera que llegara su largo
brazo genocida, practicaron formas de exterminio que dejan a Hitler,
Stalin, Mao, Leopoldo II de Bélgica y otros prendas de esta laya como meros parvulitos adelantados en las arduas tareas de finiquitar a sus enemigos. Es probable que Inglaterra en su inocente quehacer colonial con la ayuda posterior de su epígono anglosajón al
otro lado del Atlántico se llevara por delante en un exterminio sin
precedentes hasta ese momento a más de diez millones de interfectos en
una contabilidad rebajada y comprimida al máximo para no herir
susceptibilidades, pero que perfectamente podría ser duplicada o
triplicada sin ningún esfuerzo.
Animo a rebatir a cualquiera que lo desee la impronta colonial inglesa y su trágica huella de destrucción por toda la geografía mundial; y cuidado, que siguen practicando la misma afición bajo el amparo de la OTAN.
Ahora, hay que reconocerles que son los reyes del maquillaje y del buen
rollito y esto, lo antedicho, no es un acusatorio contra el pueblo
inglés ni una diatriba alucinada, no. Busquen ustedes, damas y
caballeros, en una selección de países invadidos o asaltados –que es más
propio el termino– y verán si Inglaterra y sus gobernantes no han sido
un pueblo genocida oculto tras una extraña y oscura mutación genética.
Hasta el propio Churchill era (en principio) simpatizante nazi y
antisemita declarado. Luego se tuvo que hacer un 'peeling' cuando las
cosas se pusieron feas, no vaya a ser que se le viera el plumero.
Es
cierto que la grave catástrofe demográfica padecida por la población
nativa fue generada por el contagio de enfermedades de los españoles
Si bien es cierto que los encomenderos españoles -en su acepción actual- explotaban a los autóctonos de manera inmisericorde en algunos casos (Cerro Rico en Potosí o
las haciendas cubanas hasta causar el exterminio de los campesinos
locales y sustituirlos por esclavos africanos), también es cierto que
había unas leyes –las promulgadas por los Reyes católicos y respetadas
por los Austrias mayores y menores en la medida en que la distancia lo permitía– que fueron defendidas por varios humanistas a capa y espada (caso Fray Bartolomé de las Casas).
Es
cierto que la grave catástrofe demográfica padecida por la población
nativa después de 1492 fue generada de forma involuntaria por la gran
mortalidad causada por el contagio de enfermedades albergadas por los
españoles. Esta lamentable e inevitable mortandad se explica por la
falta de resistencia inmunológica de aquellos grupos humanos que
aislados durante miles de años del resto del mundo no tenían los recursos y resistencia ante la agresión de virus
y bacterias con hambre de novedades. La protección de los pueblos
euroasiáticos y norteafricanos, ante una exposición prolongada a estos
aguerridos bichejos, los hacía inmunes a diferencia de los desgraciados
autóctonos americanos.
Por cierto, se hace necesario destacar que la mortandad causada
(en el caso de la guerra contra los Aztecas, exitosa en el plano
militar, fue dramática por la caída demográfica posterior (se cree que
murieron más de 10.000.000 de Mexicas por la acción de la viruela, sarampión, cepas de gripe y otras enfermedades desconocidas para la población autóctona.
Lamentable sí, pero mientras tanto mucho más arriba, en el contencioso
que se dirimía entre franceses e ingleses en Canadá por su posesión,
estos últimos regalaban mantas impregnadas en viruela a los “indios”
locales para que no pasaran “frío”. Unos hachas los británicos. En resumen, que mientras nosotros nos lo pasábamos bien con las exuberantes nativas,
ellos no se mezclaban sino que aniquilaban, no fuera a ser que su
elaborada genética fuera degradada por el adverso azar del contacto con
aquellos aterrorizados indígenas.
El síndrome de la Malinche
La realidad objetiva y concluyente es que hoy de Norteamérica
para abajo, la población es mestiza y de Tijuana para arriba los
nativos fueron aniquilados sin piedad. Estos severos críticos sobre la
actuación española deberían de lavarse como mínimo la lengua con lejía o
con Perlán que es más suave pero también vale. Afortunadamente hoy, y
en un acto que le honra, el gobierno holandés y varias
asociaciones culturales locales han puesto en duda la Leyenda Negra,
cosa que los españoles debemos agradecer. En cuanto a Inglaterra, ni
está ni se le espera.
A ver si somos más estrictos los que queremos que la historia sea una enseñanza reflexiva. ¿Hubo violencia? Obviamente. Ante ataques masivos como los de Otumba o la desproporción numérica que tuvieron que afrontar Pizarro y Cortés
en aquellas latitudes y alejados de cualquier línea de abastecimiento,
era ineludible el enfrentamiento a muerte con aquellos que evidentemente
eran invadidos.
Estimo que las enfermedades contagiosas fueron una verdadera lacra en la Conquista de América pero
cabe deducir con facilidad que no existía una capacidad de profilaxis,
intencionalidad de causar ese daño ni nada que lo remediara. Triste, sí,
pero fue así. El llamado “genocidio español” no es tal, ni es tampoco
un hecho aislado. En otras partes del planeta se dieron situaciones
dramáticas semejantes a las de América. En muchas islas del Pacífico, en la Polinesia y la Micronesia sin
mediar violencia, hubo casos de mortandad impresionantes a raíz del
contacto entre occidentales y aborígenes durante los siglos XVIII y XIX.
Los ingleses sin ir más lejos, dejaron Australia como un erial y menos
mal que no les dio por dinamitar Ayers Rock. De
idéntica manera, hacia 1241, la viruela visitaría por primera vez la
alejada Islandia diezmando la población hasta dejarla en menos de la
mitad.
Las enfermedades de
transmisión sexual fueron una lacra en Latinoamérica, pero obviamente no
había nada premeditado detrás de ello
La población aborigen que se libró de la terrible caída demográfica y su descendencia,
mejoraron sus vidas en el plano material más allá de la subordinación a
los conquistadores. Las nuevas especies animales se propagaron
rápidamente entre los indígenas mejorando la dieta al introducir proteínas no humanas en muchos casos: el canibalismo estaba por ahí siempre al acecho de los incautos.
Las bestias de tracción y tiro redujeron sensiblemente el efectuado en
condiciones onerosas hasta la llegada de los españoles. Se facilitó el
transporte de mercancías y se construyeron espectaculares monumentos que
aún hoy han resistido el paso del tiempo, terremotos y guerras.
La hipocresía
Y no solamente eso, la introducción de la rueda disminuyó el desgaste físico,
cambios técnicos en la inclusión de nuevas herramientas, instrumentos
de metal, arados, etc. tuvieron efectos positivos en la productividad y
mejora de los niveles de vida.
Por otra parte, el generalizado tributo en sangre en el imperio azteca como consecuencia de las llamadas guerras floridas en forma de sacrificios humanos masivos desparecería tras la imposición de severas leyes y los –de vez en cuando– gratificantes efectos de la cristianización.
Si indagamos sobre el término “tzompantli”, muchos lectores se quedarían a cuadros. Estas artísticas construcciones rituales no eran otra cosa que altares construidos por algunas culturas precolombinas en el antiguo México
cuya base estaba decorada con cráneos tallados como altorrelieves
entremezclados con piedra y estacas en las que ensartaban las cabezas de
los sacrificados. En fin, para mear y no echar gota…
Huelga decir, que el ilustre y admirado escritor uruguayo Eduardo Galeano, el autor del demoledor libro 'Las venas abiertas de América Latina', best seller de imparable difusión internacional en su momento
y recientemente fallecido, hizo unas inusuales declaraciones en una
alarde de honestidad que le honra por su incuestionable calidad humana y
autocrítica ejemplar. Poco antes de morir dijo taxativamente que
“no tenía la formación necesaria” cuando escribió aquel durísimo ensayo
y que no “lo volvería a leer jamás por su falta de precisión” pues
“caería desmayado” (sic).
Moraleja, todos tenemos pecadillos, solo que algunos son más hipócritas que otros.
Estoy en "shock" con tanta información y no logro entender...
El CoVid19 era como una gripe, pero es mucho más grave, pero la mayoría lo pasa sin síntomas, pero es una amenaza mortal, pero no debes temer... aunque haya miles de muertos. Lo estamos manejando muy bien.
No hay que salir de casa pero los trabajadores sí pueden salir de casa y para comprar no importa juntarse muchos a metro y medio pero luego no puedes salir a hacer deporte aunque vayas solo... o a caminar y tomar sol pero si tienes perro sí puedes. Y los médicos también pueden salir para curarnos y los aplaudimos porque son héroes pero que se vayan del edificio.
Puedes dormir en la misma cama que tu pareja ,pero no está permitido ir por la calle de a dos ni entrar juntos a comprar, pero puedes volver con ella a tu casa, lavarte las manos y nuevamente compartir la cama.
Las mascarillas no sirven, bueno si estás contagiado sí... pero puede ser peor usarlas si no estás contagiado... pero no sabes si lo estás así que mejor no usarlas... pero son obligatorias.
Estamos jodidos porque los científicos no saben nada, pero saben cómo te contagias aunque no están seguros pero te dicen qué debes hacer y va a salir la vacuna pero como el virus muta, no sirve ninguna pero tranquilo porque pronto tendremos una.
Y cuidado que no todas las mascarillas valen pero basta una bufanda pero eso no vale para nada y cuidado al quitártela que te infectas o me contagias.
Hay que parar el contagio pero no importa porque el 70% nos contagiaremos al final pero no hay que dejar que crezca la curva pero igual ya el virus estaba hace meses y la mayoría lo hemos pasado... y los que lo pasaron son inmunes pero hay casos que vuelven a dar síntomas y en China volvió la cuarentena, pero no hay problema aunque mejor no salgas a la calle porque EEUU tiene 80 mil muertos pero hay otros que tienen menos de 200 y no hicieron cuarentena pero Suecia tiene más.
A los ancianos hay que cuidarlos pero como los hospitales están saturados, que se mueran en sus casas porque como son población de riesgo no tienen que salir. Hay que cuidarlos.
Hay que salvar vidas pero la gente vive al día y necesita salir a trabajar porque tiene que pagar la comida, el alquiler y los servicios pero no sale porque se contagia y no importa porque el gobierno les dará comida si no tienen dinero, pero no alcanza con lo que te dan, pero no protestes porque te cuidan, mejor estar vivo que comer cuando ya te moriste de hambre. Lo mejor es que mueras de una maldita vez pero no salgas porque es peligroso.
El campo no tiene trabajadores y no habrá comida para todos pero no te preocupes que el suministro está garantizado. Cuídate, cuídame y quédate en casa... si total ya te echaron del trabajo.
No vayas al hospital si no es urgente porque están colapsados pero si tienes síntomas debes ir pero lo más probable es que en casa lo pases sin problema y sea peor ir al hospital... pero mejor llama para confirmarlo y te dirán que no vayas que ya te avisarán pero si no vas te puedes morir...
No visites a los parientes mayores porque es peligroso para ellos, pero ve a hacerle la compra a los vecinos mayores porque pobrecitos ellos no pueden y si a tus parientes no les visitas tienen que ir al supermercado ellos pero cuidado que son sitios muy peligrosos.
Y al llegar a casa lava la ropa a 60 grados 2 horas de lavadora que si no el virus no se mata pero no te preocupes que en las manos una lavadita de 30 segundos lo mata 100% pero cuidado que puede estar en superficies horas... o días... quizá semanas... o puede estar en el aire aunque dijo la OMS que no pero luego que sí... pero si no le das la mano a nadie estás a salvo.... aunque no se sabe.
Que se prolongue la cuarentena cuarenta veces cuatro, no importa. No te preocupes que vamos liberando actividades pero cuidado, retrocedemos si hay más contagios aunque siempre que salga más gente seguirán los contagios. Tranquilo porque ya va a pasar el chubasco.
No te preocupes que ya están investigando la vacuna y la van a sacar aunque los expertos dicen que tardará dos años aunque ya la han sacado en Cuba y en China y Bill Gates tiene 7 vacunas pero no te fíes que quiere ponernos un chip pero hay que confiar y tu eres un conspirador serial!! La OMS es la que dicta las normas a seguir, es lo más seguro. Aunque la financian laboratorios farmacéuticos para cuidarnos a todos los que
pagamos sus medicamentos, es la que sabe más.
Hay que confiar. No hay que ser "conspiranoico"
Conviene que hagan el test a todos o mejor solo a los que tienen síntomas aunque muchos sean asintomáticos. Según el informe de hoy, hay 4 mil contagios nuevos contando a las papayas de Tanzania que también dieron positivo. Si te hacen el test y diste negativo ya está. No hay más peligro... pero quédate en tu casa.
La OMS estima que por gripe estacional mueren alrededor de 650 mil personas por año en el mundo. Y estima que el coronavirus tiene una mortalidad aprox. del 3,5 % pero como hay un gran cantidad de casos asintomáticos el % seguramente es mucho menor. Quizá menos de la mitad... pero es más peligroso que la gripe estacional porque es una pandemia y la gripe aunque también está por todo el mundo, no es una pandemia.
Por si acaso confía en la OMS y en el gobierno... ¿o no?
Es una guerra!! Conseguiremos superar este ataque de China... o el virus diseñado por USA, aunque claramente es algo natural que viene de los murciélagos o los perros pero es imposible que se lo pase directamente a un ser humano aunque se sabe que un chino se comió un murciélago infectado y contagió al planeta entero aunque no hay peligro con los animales.
Espero no haberte alarmado, ¡oh .., eso estaría mal! Solo pido ayuda! Tranquilo!
Recuerda lo que dijo G.Orwell en 1984... y lo dijo clarito:
Ya se ocupa el Hermano Mayor de cuidarte, duerme tranquilo...
Lo que sigue, es un fragmento de la novela '1984'
(Este señor Orwell, claramente... era un paranoico)
"Lo importante es mantener a la población en estado de contínuo miedo, por lo que las noticias se contradicen de un día para otro (cambian los aliados y rivales de esa supuesta guerra, nunca se clarifica nada), así se mantiene un estado de emergencia nacional interminable justificando cualquier abuso de las autoridades".
(Prestado de un muro que lo tomó prestado de otro muro...)
Ahora resulta que salir a la calle con familia o amigos, charlar, ir a los bares, disfrutar de la vida, ser españoles en una palabra es algo "que no se debe repetir". Está mal visto porque resulta que estás poniendo en presunto peligro a otras personas. Eso se sostenía al principio de la epidemia pero ya no cuela. Lo que pasa es que nos quieren solos, tristes y resignados para poder hacer con nosotros lo que ellos quieran, para convertirnos en una república bolivariana. Por eso tenemos que reaccionar y perder el miedo para darles a entender que no estamos dispuestos a pasar por el aro. No existe el riesgo cero.
Ahora es el momento de empezar a decir que no despues de tres meses de asentimientos sin discusión. Porque quien calla otorga y el poder tiene la mala costumbre de querer perpetuarse y hacerse absoluto cuando nadie se opone. No podemos permitir que nos priven del turismo que es nuestra principal fuente de ingresos ni que nos lleven a la ruina, una vez más. Si unos castellanos fueron capaces de cruzar el mar y descubrir otras tierras, que no se diga ahora que un bicho nos va a mandar de vuelta a las cavernas. Podemos con esto y más.
No sé vosotros pero yo ya no puedo más. Necesito salir a cualquier hora, tomar el aperitivo, ir de excursión, volver a la vida en una palabra. Al fin nos pasaron a fase 1 y algo es algo pero no sé si va a ser suficiente para satisfacer tantos anhelos frustrados. Al principio lo llevábamos bien con eso de la novedad. Aprovechamos para hacer cosas que siempre se van dejando para otro momento. Luego respiramos hondo y empezamos a ralentizar todas las actividades para que cundieran en doble. Finalmente ya no encontrábamos ni películas interesantes para ver.
Pero mientras nosotros buscamos cómo ocupar el tiempo resulta que un millón de personas no han cobrado los ertes y no tienen para comer. Cada día que pasa más negocios van a la quiebra y arrastran en su caída a otros muchos. Hay quien no puede seguir esperando. Así que ha llegado el momento de sacudirse el miedo y la pereza y ponerse en marcha de nuevo. Yo para empezar pido comida preparada una vez a la semana y según abran los bares tengo intención se ir por lo menos una vez al día. Hay que hacer patria y hay que hacerla ya.
Los expertos aseguran que subir los impuestos en las presentes
circunstancias, cuando la economía está en caída libre y lo que las
empresas e inversores necesitan son ventajas y ayudas fiscales, es una
locura. Pero el gobierno lo hace.
Imponer una cuarentena a todo turista que llegue a España,
inmovilizándolos en sus hoteles o apartamentos durante dos semanas, es
una locura que arruina la primera industria de España. Pero el gobierno
lo hace.
Acosar y aplastar a la comunidad de Madrid, la más próspera de
España y el principal motor de la economía nacional, de manera
arbitraria, sin concederle el pase a la fase uno, es una forma de
ralentizar peligrosamente toda la economía española. Pero el gobierno lo
hace.
Aplastar la agricultura, que en las actuales circunstancias
creadas ni siquiera puede recoger las cosechas, es un crimen. Pero el
gobierno lo hace.
Reventar a los autónomos con impuestos y burocracia, cuando en
muchos otros países de nuestro entorno se han suprimido, significa
castrar a una fuerza económica vital, generadora de millones de empleos.
Pero el gobierno de Sánchez lo está haciendo.
El comercio está en gran parte paralizado; la industria está con
la mayoría de sus plantas cerradas; los que se ha acogido a los ERTE no
cobran porque el gobierno no libra los fondos; las cotizaciones y los
imuestos se aplazan, pero no se suprimen en estos momentos críticos,
como han hecho los países de nuesto entorno para ayudar a la pequeña
empresa; los sanitarios, sector vital para la lucha contra el
coronavirus, siguen marginados, enfurecidos y sin recibir los equipos y
la ayuda que necesitan; los policías, imprescindibles para mantener el
orden público y la paz en las calles, están enfurecidos con las órdenes
anticonstitucionales y contrarias a los derechos humanos que imparte el
gobierno; la Justicia se siente maniatada; la Fiscalía está bajo control
político; las redes sociales, válvula de escape de la indignación
ciudadana y escenario de la protestas antigobierno están vigiladas,
censuradas y amordazadas; gran parte de los medios de comunicación están
comprados y forzados a silenciar las verdades y el estado verdadero de
alarma que atraviesa la sociedad; las familias necesitadas de recibir
comida para sobrevivir son cada día mas...
Y lo sorprendente e inexplicable para muchos es que el gobierno,
ante el panorama, parece sentirse a gusto. Si el pueblo conociera la
hoja de ruta del comunismo para imponer su poder se lo explicarían todo.
España es hoy una película de terror donde los malos ganan la
batalla a los buenos, donde nunca llega la policía y donde no existe la
esperanza.
Para colmo de males, el dinero huye de España porque el mismo gobierno lo aterroriza.
Pablo Iglesias habla de “Patriotismo Fiscal” a lo que es puro
“expolio” y llama "solidaridad" al robo planificado de los recursos y
patrimonios personales. Un vicepresidente que se dedica a aterrorizar al
capital y a empujarlo para que se refugie en el extranjero no es un
gobernante sino un terrorista económico sin control. Su patriotismo
forzado pretende justificar un nuevo impuesto al patrimonio todavía más
alto que el que existe, a pesar de que España es el único país que lo
mantiene con carácter confiscatorio en toda Europa, donde ese tributo se
ha suprimido por injusto.
Los esfuerzos solidarios que reclama el gobierno tendrían sentido
en una sociedad donde existiera confianza en los que gobiernan, pero eso
en España no ocurre porque millones de españoles temen que los dineros
que se recaudan, en lugar de dedicarse a sostener el país y ayudar a los
débiles terminen en las cuentas corrientes de los políticos, muchos de
los cuales ya se enriquecen de manera ostentosa e inexplicable, sin
miedo a ser castigados por corruptos.
Hay que estar ciegos para no ver que España está siendo demolida
de manera persistente y planificada, desde el poder, como si quisiera
que la ruina y el sufrimiento domestique al pueblo y se convierta en un
rebaño torpe y aterrorizado que puede ser conducido directamente al
matadero.
A ver cómo me explico sin que parezca que quiero matar viajecitos. En España había tres millones de parados. Ahora hay casi un millón más. Cuatro millones de tragedias, de familias con hijos que no pueden pagar el alquiler o la hipoteca, y que no se mueren de hambre más que nada gracias a Cáritas y otras organizaciones humanitarias. Frente a eso tenemos la posibilidad de que, si abrimos los comercios, haya un rebote de contagios, puede que sí o puede que no. En todo caso, la mayorías de los afectados serían leves y si toman medidas no tendrían por qué contagiar más. Los contagios fueron en residencias y hospitales principalmente y eso ya está controlado.
Por otra parte, las personas que están muriendo ahora llevan semanas en el hospital, así que no son significativas de las circunstancias actuales. Pero lo que yo quería decir es que seguirá muriendo gente sin duda porque es lo normal. Cada año mueren en España un cuarto de millón de personas por diferentes causas. Hay que ver las cosas con perspectiva. El problema no es tanto lo que suceda ahora sino que la crisis subsiguiente puede durar diez años. No tenemos derecho a decirles a millones de familias que se busquen la vida sólo porque tenemos miedo. En Italia ya han abierto todo.
Lo siento por los que tienen el síndrome de la cabaña. Por eso he publicado el artículo anterior, con la sana idea de que algunos intenten superar su problema. Recomiendo especialmente la última parte de la entrevista con el psicólogo. Sé que mucha gente ha cogido miedo y no quiere salir ni menos ir a los bares, pero resulta que España es un país que vive del turismo interno y externo, es decir que nuestro producto interior bruto depende de las ganancias de ese tipo de establecimientos y sin ellos nos vamos a la ruina de cabeza. Tal vez es eso lo que quiere el gobierno.
Por no hablar de los tres millones de familias que ya están recibiendo ayuda de Cáritas y otras organizaciones porque no tienen dinero para comer. Y siento que siga habiendo infectados por el virus pero es que ahora se van a morir de hambre si nadie les echa una mano. Las colas para recibir alimentos son mayores que nunca. La gente que tiene un negocio no sólo tiene que trabajar, es que además habitualmente paga un alquiler por el local y eso es una deuda que no puede afrontar, hasta que no se recupere la actividad comercial normal en España. Ánimo y adelante.
Por cierto, seguirá muriendo gente en España. Más que nada porque es lo normal y los mayores de ochenta años tienen todos los puntos. Han llegado a la esperanza de vida. Que no se mueran de Covid es lo mejor pero se morirán de otra cosa. Es ley de vida. Lo que pasa es que nadie nos lo cuenta.
Sin
embargo, lo que para muchas personas es un alivio, para otras no lo es,
no lo ven claro y hablan del pánico que les produce salir a la calle.
Aquí es donde surge lo que algunos psicólogos llaman síndrome de la cabaña. Aunque existen psicólogos que rechazan este concepto y lo ven erróneo.
Para
el psicólogo José Ramón Ubieto, profesor colaborador de los Estudios de
Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, emplear este término
hace que parezca que "todos somos iguales" y no es así.
"Cada uno tienen una vivencia distinta y depende de muchos aspectos.
Esto afecta a personas de todas las edades y cada uno tiene sus motivos
para no salir. Ponerle este nombre parece que los hemos entendido, como
con el coronavirus. Le hemos puesto Covid y parece que ya lo entendemos
pero en realidad no lo sabemos todo", valora. Él considera que "cabaña
es un mal nombre" porque se refiere a alguien que se ha recluido
voluntariamente mientras que nosotros "estamos confinados por fuerza
mayor".
"Ya empezamos a hablar de desescalada pero hay mucha gente que tiene mucho miedo a salir a la calle"
Mientras
Ovidio Peñalver, psicólogo sanitario y psicoterapeuta, explica que ya
"hubo algunos autores que hablaron del síndrome de la cabaña" y que se
han estudiado casos de personas que estaban bastante tiempo aisladas
como por ejemplo, "gente que ha sido secuestrada". "Usamos este concepto ahora porque ya empezamos a hablar de desescalada pero
hay mucha gente que tiene mucho miedo a salir a la calle", zanja.
Defiende que este término hace referencia al hecho de que "la gente se ha acostumbrado a estar en su cueva y no salir de ahí".
Las experiencias de Marisa, Pilar y María
Marisa,
61 años y con viarias enfermedades previas-tiene hipertensión, tuvo un
ictus hace unos años-, vive en Cartagena con su hermana Pilar y las dos
lo pasan mal cuando tienen que salir a la calle. "Mis hijas nos hacen la
compra o sino la pedimos por internet y cuando nos lo traen, les
pedimos que la dejen en la puerta de casa", explica y asegura que no
iría a un supermercado "ni de coña". Marisa dice que no piensa pesar la calle
hasta que esto no pase de verdad. Vive "metida en la jaula", aunque
admite que a veces le da por salir porque vive en un zona lejos del
centro y no hay tantas casas, pero lo que más miedo le da es andar por
las zonas comunes de la urbanización. "Hasta la basura la tiene que
tirar mi hermana", comenta.
"Cada vez que salgo a tirar la basura, vuelvo descompuesta a casa"
Su hermana Pilar de 63 años y prejubilada afirma que cada vez que sale a tirar la basura "vuelve descompuesta"
a casa. "A veces acumulo dos bolsas y cuando sé que me toca bajarlo,
esa noche lo paso fatal pensando en ello. Y cada vez que salgo a tirar
la basura, vuelvo descompuesto a casa", añade. Ellas tienen una perra y
dice que no la sacan porque la tienen que lavar bien y les da pena. "Le
hemos puesto un pañal", lamentan. Pilar cree que hay una sobreinformación sobre
este tema, pero las informaciones no son claras. "Por ejemplo, el otro
día leí que hay un pequeño porcentaje de gente que se contagia en el
hogar. Esto produce mucho miedo", relata.
"Aunque pudiera, no saldría de casa"
"Llevamos muchos tiempo aquí encerradas, ya tenemos una rutina ynos
da mucho miedo salir. Mientras no haya una vacuna, no creo que podamos
hacer una vida normal", subraya. "Nos hemos organizado bien en casa:
hacemos los pedido por internet, practicamos deporte en casa, etc". Y
añade que "esta es la sexta semana y para salir acojonada, prefiere quedarse en casa porque es peligroso para la gente de su edad". "Aunque pudiera, no saldría de casa", matiza. Por su parte, su hermana Marisa asegura que ella sufrió agorafobia en el pasado y que siente que le va a pasar lo mismo cuando estemos en la fase de movilidad general.
"Las primeras veces que fue a comprar salí del súper llorando"
Otro caso distinto es el de María,
una veinteañera que vive sola en Madrid por estudios pero sus padres
residen en Almería. La joven no quiso volver a su casa porque sus padres
son "población de riesgo": tienen más de 60 años y enfermedades
previas. María lo pasa "muy mal" cuando baja la basura y
también la acumula como hacen Marisa y Pilar. Pero ella sí que va al
supermercado y se plantea salir a correr. "Las primeras veces que fue a
comprar salí del súper llorando. La sensación fue
terrible, sentí mucha ansiedad y no podía respirar", cuenta. A María le
agobia ver mucha gente en la calle y les cuesta pasar al lado de la
gente: "Es una sensación rara", manifiesta.
¿Quiénes son los más afectados y por qué?
Lejos
del debate de cómo llamar a este fenómeno es importante hacer hincapié
en que este problema afecta a gente de diferentes edades y cada uno con
una vivencia subjetiva del asunto. Sin embargo, afecta sobre todo a personas mayores, algunos adolescentes y niños pequeños y personas hipocondríacas.
¿Vas a salir a la calle cuando lo permitan las autoridades o te quedarás en casa por miedo al contagio?
La
gente mayor no ve claro salir porque piensa que se pueden contagiar,
que pueden caerse y tener algún problema del cual no poder recuperase
bien. "Tiene que ver con la sensación de estigma a los más vulnerables.
Aquellas que por ser personas mayores están identificadas como los que
más se mueren por el coronavirus y por tanto parece que están más
cerca", añade el profesor Ubieto.
Añade
que también están las adolescentes. Por ejemplo, una chica de 14 años
le "decía que no quería salir porque había salido un momento a comprar y
le molestaba tener que separarse con tanta distancia como si fuera una apestada yque la gente le mire". Todo esto le molestaba porque los adolescentes son muy sensibles a la mirada.
"Para ellos es una salida encorsetada porque no se puede salir como
siempre: hay que conservar la distancia, usar mascarilla en algunos
cosas y no se puede tocar ni saludar", explica el autor de Bullying: Una falsa salida para los adolescentes. A
los adolescentes les costará salir porque a ellos les gusta estar fuera
de la mirada y por eso escogen sitios como parques donde nadie les ve,
esquinas, sitios oscuros donde pueden tener una intimidad y privacidad.
"Ahora la policía está en todas partes. Se sienten observados, esa mirada que nos observa a algunas personas les es un poco insoportable", resalta.
"Los niños imaginan al coronavirus como un monstruo"
Luego están los niños, que ya pueden salir desde el pasado 26 de abril a dar un paseo acompañados de un adultos durante una hora.No
todos los niños recibieron con alegría esta noticia y algunos se han
negado a salir. Entre los pequeños hay algunos que tienen miedo "porque
piensan que el coronavirus es alguien que está por ahí dando vueltas" o un "monstruo". Además,
a ellos les gusta salir con sus reglas: ir a los parques y jugar con
sus amigos y esto para algunos es un decepción porque tienen que estar
cogidos de la mano de sus padres.
Por último, están las personas hipocondríacas
y es que estos colectivos ya de antes si les duele la tripa creen que
tiene un cáncer de estómago, si se le duerme una pierna creen que es
parálisis o si alguien les cuenta su enfermedad, piensan que la padecen.
Ahora y en situaciones como estas aumenta esa paranoia.
Lo
cierto es que temores tenemos todos y están relacionados con el hecho
de que han muerto más de 24.000 personas y la incertidumbre sobre lo que
pasará. "No hay fecha para esta pesadilla", dice el psicólogo José Ramón Ubieto. No es un secuestro no es un terremoto, que sabemos cuándo empiezan y cuándo terminan.
Recomendaciones: desde evitar la infoxicación a acudir a un especialista
Ovidio Peñalver, el autor de Emociones Colectivas, considera
que es importante evitar llegar al límite del pánico. Asegura que nos
va a costar volver a la "vida frenética" que teníamos antes y por ello,
es importante adoptar unas "conductas de evitación". Para prevenir, aconseja que lo primero que hay que hacer es "informarse bien" y evitar la "infoxicación". Hay que saber bien dónde, cuándo y cómo se producirá el desconfinamiento y hacerlo acudiendo a fuentes fiables y oficiales.
También recomienda hacer "ejercicios de respiración" para relajarse y actividades como el body scanner , que
consiste en imaginar el cuerpo como un escáner y pensar en sus
detalles. Esta técnica ayuda para centrarse en el "aquí y el ahora". O
buscar alguien de confianza que te ayude y así empezar a salir poco a poco e ir perdiendo el miedo.
En
situaciones más graves, Peñalver sugiere buscar el apoyo de un
profesional que acompañe a la persona para volver a la normalidad. Se
trata de casos extremos en los que se empieza a tener un fobia social
que puede provocar "agorafobia"-el miedo a estar en espacios abiertos-,
una situación que recomienda prevenir. Por eso, el psicoterapeuta llama
a las autoridades sanitarias y los colegios de psicólogos de que
informen de que estas situaciones existen y poner teléfono de
asesoramiento para los que lo necesiten.
"Cuanto más prolongamos el confinamiento, más difícil va a ser volver"
En el caso de los niños, el profesor Umbieto dice que ha hablado con varias familias sobre este tema y lo que les ha recomendado es que "les obliguen" a salir a la calle
empleando distintas estrategias. "He hablado con una señora que vive
sola con un niño y él no quiere. Le aconsejé que he le diga que ella
necesita salir y le gustaría que el niño le acompañe para sentirse mejor", explica. El psicólogo dice que obligarlos en el sentido de que "el miedo se vence reconociendo el territorio". "Es
tan simple como salir porque cuando hay miedo se tiene que poner
límite. Hay que sacarlos, cumpliendo las normas higiénicas y de
distancia, claro. Cuanto más prolongamos el confinamiento, más difícil va a ser volver", concluye.
El otro día iba a entrar mi hija en la peluquería con la mascarilla en el bolso, cuando una señora le dijo que era obligatorio llevar la mascarilla puesta, cosa que de momento no es cierto. Y que es por la salud de todos. Luego fui yo al supermercado con mascarilla pero había varias personas que no la llevaban, y una señora le dijo al encargado que tenían que llevarla. El encargado le contestó que todavía no era obligatorio. Pues debería serlo. Puede haber un repunte y nos perjudica a todos.
Estoy de acuerdo en que tal vez la mascarilla debería ser obligatoria pero el caso es que no lo es aún. Por tanto, que haya gente otorgándose la autoridad de decir a los demás lo que deben o no deben hacer no es de recibo. Peor aún que vayan dando a entender que si uno no lleva mascarilla es una especie de criminal genocida, que no le importan los ancianitos ni las viudas. Por favor, no saquemos las cosas de quicio, que para buscar culpables sobra tiempo.
Aunque las primeras semanas lo llevaba bastante bien, ahora ya se me subo por las paredes de estar en casa. Estoy saliendo de paseo casi todos los días pero no es lo mismo que ir donde quieras cuando quieras. Sobre todo es que estoy muy preocupada por los pequeños negocios que no van a poder aguantar más de dos meses sin clientela. Al problema de los enfermos le vamos a sumar el de los indigentes, porque hay muchas tragedias detrás del paro.
De momento, confio en que dentro de una semana demos un paso más adelante. Nosotros desde luego tenemos intención de ir a todos los bares a intentar compensarles el periodo de cierre obligado. Pero aun así supongo que no va a ser fácil recuperarse. Yo no tengo tanto miedo como otras personas de volver a la normalidad. Creo que hay gente que se ha quedado bloqueada por la impresión. Pero no queda más remedio que reactivar la economía cuanto antes.
Resulta que mi hija mayor, la que vive en Alemania, se ha torcido el tobillo y se ha roto un ligamento. Así que ahora, ella que podía salir libremente a la calle tiene que quedarse en casa seis semanas en reposo. Pobrecita. Menos mal que está con su novio alemán y no ella sola, porque no podría volver a casa tampoco. Además a mi marido le llamaron inesperadamente del hospital para hacerle
la gastroescopia y quitarle unos pólipos del estómago ayer. Ya está mejor.
Nosotros estamos encantados con los paseos pero, como siempre se quiere más, ahora me vuelve loca la idea de que abran las terrazas de los bares. En este momento está en el aire que pasemos a fase uno la semana que viene. Dios quiera que sí porque los negocios no pueden seguir esperando. Yo voy a la compra los martes a mediodía y salimos por la tarde a partir de las ocho. Además de vez en cuando hay que ir a la farmacia o algún recado. Así nos vamos arreglando.
Después de cincuenta días sin salir a pasear, por fin esta mañana he puesto el despertador porque si no se me pasaba el plazo. A las nueve de la mañana ya estaba preparándome para salir y hacía un día estupendo. Hemos ido mi marido y yo a dar una vuelta y hemos aprovechado para intentar comprar guantes porque se nos han acabado, pero no ha habido suerte. Estaba lleno de gente. Yo esperaba que salieran al anochecer, pero se ve que no han podido esperar.
Lo que yo sospecho es que algunos van a salir dos veces y no me extraña porque es muy tentador. No creo que nadie vaya a comprobar eso. He pensado que mañana seguramente me esperaré a la tarde para variar y puede que salga con mi hija pequeña. El día se hace muy largo entre los dos tramo de horario pero algo es algo. Al menos sí tenemos mascarillas suficientes para todos, aunque no sean de las buenas, por si acaso las acaban haciendo obligatorias.